sábado, 20 de diciembre de 2008

Constructora e Inmobiliaria Ecomac: El estilo de crear barrios


Hasta antes de 1980, el panorama inmobiliario se remitía a un férreo control estatal donde no había espacio para el diseño, la expansión y la innovación. No obstante, con la promulgación de la Constitución de aquel año, la concepción constructiva se modificó para siempre en nuestro país, de la mano de una nueva política habitacional que cambió los contratos vigentes. De esta forma se edificó el sistema inmobiliario, donde se compraba el espacio, se realizaba el proyecto y se vendían las viviendas.
Comenzaba así la época dorada del sector, que estructuraría el poblamiento de lugares que hasta antes de esa modificación eran inhóspitos, alejados y escasamente atractivos para invertir.
Pero esta historia comienza mucho antes, pues hay que remitirse a un hecho coyuntural de la naturaleza: El terremoto y posterior maremoto de Valdivia en 1960. Sí, aquel de los 9.2, grados en la escala de Richter y que hasta la fecha ha sido el movimiento telúrico más fuerte del que se tiene registro. Y es que nuestro protagonista estuvo directamente relacionado con esa situación, pues tuvo que emigrar con su familia a Concepción, buscando un emplazamiento más calmo y lejos de la fuerza de la tierra.
Daniel Mas Rocha, patriarca de una de las empresas constructoras más importantes del Norte Chico, Ecomac, sabe lo que son los cambios y la materialización de los sueños.
Muy joven, se va a la capital a estudiar a la Universidad Técnica del Estado (hoy Universidad de Santiago) donde cursa sus primeras cátedras de Construcción Civil.
Destacado estudiante, creativo y muy proactivo, decide por la Región de Coquimbo, como su próxima “conquista”.
Incluso, aún recuerda su primer trabajo: El edificio donde por años estuvo la automotora Gildemeister en Coquimbo, la que todavía forma parte de sus recuerdos y que guarda como su pequeño gran tesoro. “Como empresa fue lo primero que hicimos”, recuerda.
Pero su orientación no era construir donde todos lo hacen, sino que quería explorar terrenos alejados que permitieran, en primer lugar, un confort y un descanso, para posteriormente potenciarlos como sitios residenciales masivos. Este sería desde ahora el sello de la compañía.
Si bien Ecomac lleva poco menos de veinte años con ese nombre, la empresa como tal se inició mucho antes con el nombre de Daniel Mas y Compañía, donde logró obtener un reconocimiento por la calidad de sus viviendas, la amplitud de los sitios, modernidad de diseños y eficientes sistemas de servicios complementarios. A ello, se le sumaba un estándar de calidad único a precios asequibles.
Entre las características que se han contabilizado en estos 43 años se cuenta una línea artística, que conjuga estilo, calidad y entorno. Esto ha sido clave en permitir crear barrios residenciales con una imagen de confortabilidad y comodidad a toda prueba.

MAPA INMOBILIARIO
El retorno a la democracia no fue fácil. Hubo incertidumbre, ya que se pensaba que la transición generaría duda en los inversionistas por la resentida economía heredada del periodo anterior. Pero lejos de amilanarse, la plana ejecutiva de Ecomac, liderada por el patriarca Daniel Mas Rocha y su hijo Daniel Mas Valdés, quisieron impulsar un espacio periférico: La Florida. Y es que el bichito les había picado cuando prestaban servicios externos con maquinarias de construcción.
Nacía de esa manera uno de los sectores residenciales más reconocidos y que se ha izado como un polo urbano de inversión y doblamiento que hoy alcanza el 9% de la población de La Serena con más de 7 mil personas. Su ubicación estratégica al frente del aeropuerto le ha dado identidad y reconocimiento.
Pero Ecomac no se ha quedado en los laureles, toda vez que hace años que venía tanteando nuevos terrenos. Hoy ya fijó sus ojos en avenida Islón a la altura de intersección del Puente El Libertador a la entrada de Las Compañías, otro punto de encuentro y fortalecimiento residencial de La Serena.
En ese espacio, la firma proyecta construir mil viviendas que levantará en un plazo de cinco años. Un primer atisbo de los modelos que podrán ser adquiridos, está considerado en la primera etapa con la materialización de 111 unidades, además de una moderna edificación en altura. Entre las ventajas que contendrá esta iniciativa se encuentra la cercanía con el centro, pues serán sólo dos minutos los que separarán a ambos puntos.

EL CRECIMIENTO SUSTENTABLE
¿Cuáles son las claves para mantener un nivel tan alto por más de cuatro décadas? La respuesta está dada al interior de la misma empresa, ya que así como se planifica la expansión urbana, también se han diseñado una concepción de trabajo en equipo y un aporte a la comunidad. Una de las herramientas más utilizadas son las capacitaciones, tanto administrativas como de obras, contando además, con beneficios médicos en las más diversas disciplinas y exámenes preventivos para detectar hipertensión, diabetes y otras patologías. Todo con el fin de cuidar a su principal capital: Su gente formada por profesionales, técnicos y administrativos
Asimismo, el compromiso con el fortalecimiento de las redes educaciones se relaciona con becas para los hijos de sus operarios de planta, cursos de oficio para sus cónyuges y una completa orientación para conocer detalles del subsidio habitacional.
Sin embargo, Ecomac ha querido hacer patente su agradecimiento con la acogida calurosa y cariñosa por parte de la comunidad de la Región de Coquimbo, a través del apoyo de quienes más lo necesitan. Nació así la intención de crear la fundación María Educa, la que cuenta con 1.100 alumnos desde kinder a segundo medio en sus tres sedes, ubicadas en Coquimbo y La Serena donde hay dos y que, de acuerdo a su programa de desarrollo, en dos años tendrá sus primeros egresados de cuarto medio.
Pero la elección de los sitios no fue al azar, porque los centros educacionales han sido instalados justamente en dos barrios creados y potenciados por Ecomac en la conurbación durante los últimos años: La Florida en La Serena y Bosque San Carlos en Coquimbo.Esta responsabilidad social empresarial es el corolario del desarrollo urbano que han implementado en la zona y que han sabido consensuar de la mano con un sustento urbano. Es el sello con los que hoy “reina” Ecomac en el competitivo rubro inmobiliario y el que le ha entregado una serie de satisfacciones, promoviendo el sueño de muchas personas de tener la casa propia, característica por la que, de seguro, la empresa será recordada para siempre.

Estrepitosa caída de los multifondos: La recesión de los pobres


Gonzalo Arancibia acostumbraba a programarse en los pagos de sus cuentas y en la solicitud de créditos para darse pequeños gustos y complacer a sus dos hijas. Hoy con 36 años y 16 cotizando en una Administradora de Fondos de Pensiones (AFP), se dio cuenta de algo: Nunca le había tomado el peso ni la relevancia que tiene la cotización de las acciones en la bolsa. Esto porque ante los gritos, los llamados y los cálculos al interior de una sala llena de hombres vestidos con terno y corbata le parecían un escenario, por así decirlo, aburrido.
No obstante, con la acumulación de 22% de pérdida que han sufrido las 40 acciones más transadas de la Bolsa de Santiago en los primeros diez meses del año y que se agrupan en el Índice de Precios Selectivo de Acciones (Ipsa), Gonzalo entendió que la crisis de los grandes capitales también tenía injerencia en su propio bolsillo. Esto porque el dinero que cotizaba mes a mes para su jubilación era reinvertido por su AFP en acciones, las que si bajaban, desvalorizaban su fondo.
Por ello es que se espantó al ver el registro de octubre, donde totalizaba $17 millones, es decir, seis millones menos de lo que tenía a principios de año. Su fondo A, el que concentra la mayor cantidad de renta variable, es decir, la que se transa en el mercado, había perdido un 21% en octubre, sumando una caída de 45% en el año.
Distinto es lo que le sucedió a Ricardo Pérez, quien de sus ocho millones de enero, sólo bajó $500 mil. “Yo no he sentido las pérdidas. Creo que hay más especulación que retrocesos en las ventas”, ratificaba seguro, porque su posición expectante desde el fondo D le da mayores resguardos.

ME CAMBIO O NO ME CAMBIO
Dentro de las múltiples jugadas que se trazan en este verdadero juego de ingenio, hay una consigna que ha tomado fuerza. Del total de afiliados que posee el país, cerca de 17 mil han emigrado del fondo A a uno menos riesgoso. Sin embargo, esa estrategia no es avalada por los economistas, quienes plantean que como el sistema –instaurado en agosto del 2002- es de largo plazo, tarde o temprano habrá un rebote y las series volverán a obtener números azules.
“Si vamos a los promedios históricos, nos daremos cuenta que son positivos, ya que los fondos fueron concebidos para rentar un 12% ó 13% a lo largo de la vida del cotizante, así es que habrá una recuperación después del 2010”, precisó el economista Luis Alberto Arjona.
Gustavo Mallat por su parte, sentencia que la peor decisión sería el modificar la base previsional. “Recomiendo a quienes pertenecen a A y B que no se cambien, ya que es el peor momento si les quedan 10, 20 ó 25 años por jubilarse. Lo mejor es resistir, porque de lo contrario estarán asumiendo la pérdida”.
Lejos de las detrimentos previsionales de dos dígitos que acumulan los fondos más riesgosos, Diego López (55 años) por ley no puede estar más allá del fondo D o E. En todo caso, ha asumido el recorte de su pensión en casi $2 millones, por malas maniobras de su AFP. Esta rebaja en sus ahorros lo ha hecho reevaluar si se jubilará a los 65 años, porque pese a que los fondos rentabilicen mañana mismo, no alcanzaría a recuperar lo perdido. “Creo que habrá que trabajar uno o dos años más para tener algo más de platita”, reconoció.

REVIVE LA AFP ESTATAL
Desde su creación en agosto de 2002, el sistema de pensiones ha logrado una estabilidad y si bien no ha salido muy bien parado de este gran batatazo bursátil, su diseño y mirada de largo plazo, le permite anteponer el mejor de los antecedentes: Sigue con números azules. Es así como el A rentabiliza un 13% en el histórico, lo mismo que el B que lo hace con un 9,5%, el C (donde se concentra la mayoría de los afiliados en Chile) logra un 7,2%, mientras que el D y E lo hacen con un 5,5% y un 3% respectivamente.
“Estamos viviendo una incertidumbre y volatilidad, pero para analizar las inversiones de las AFP se debe hacer con una perspectiva más amplia en el tiempo, ya que el comportamiento de los fondos, pese a la caída en la rentabilidad, sigue siendo muy positiva”, sostuvo el gerente de Estudios de la Asociación Gremial de Administradores de Fondos de Pensiones, Roberto Fuentes.
En este escenario de dudas y falta de confianza, los actores de mayor orientación social en el Gobierno, han reforzado sus argumentos para reimpulsar la creación de una AFP estatal. En ese ámbito, el ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, se ha comprometido a enviar el proyecto al Congreso antes de que finalice el año, lo que fue bien recibido por el presidente de la CUT, Arturo Martínez. “Se asigna más justicia y mayor respaldo a los dineros de los chilenos. Asimismo, hay mayor transparencia y competitividad en el sistema”.
Eso sí, desde el punto de vista comercial, el reposicionamiento de la iniciativa ya causa estragos. Dentro de los fundamentos para cerrarle el paso al Estado se cuenta una buena evaluación de los privados. “No soy partidario de una AFP estatal, porque es un área donde los privados están operando y lo ha hecho bien. El Gobierno debería preocuparse de otros focos más importantes como la erradicación de la extrema pobreza”, afirmó Luis Arjona.
El académico de la Universidad del Mar, Gustavo Mallat, piensa similar, ya que las experiencias anteriores no han favorecido una buena administración de los fondos por parte del Estado. “En manos del Estado los recursos no se asignan ni invierten bien, ya que los contribuyentes del sistema jubilan con pensiones muy bajas. Además, la estatización de fondos se prestan para despilfarrar los dineros, hacer un gasto público ineficiente y financiar campañas políticas”.Ante ello, los expertos no ven siquiera cerca la estatización, tal como ha ocurrido en argentina con las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), donde habrá una capitalización al Estado de US$30 mil millones.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Pesticidas al acecho: El valle de Elqui bajo amenaza


No lo previó ni lo tramó, pero sí vio una oportunidad para hacerle saber a la primera autoridad del país su posición con respecto a los efectos que en 90 personas y una cantidad indeterminada de niños había tenido a la exposición recurrente a pesticidas durante más de una década. Y es que para el presidente de la organización Elqui Sustentable, Justin Blau, el 29 de mayo pasado será difícil de olvidar, toda vez que en inglés, se superpuso al cerco policial compuesto por seis efectivos que no lo dejaban ni a sol ni a sombra para conversar por algunos minutos con la Presidenta Michelle Bachelet. En la ocasión, donde se inauguró una escuela y dos gimnasios en Paihuano, le hizo ver su preocupación por esta situación que alteraba la calidad de vida de menores de edad. El compromiso presidencial se hizo patente casi de inmediato. “Me preocupa la salud de los niños de esta comuna”, le dijo Bachelet a Blau, quien quedó relativamente conforme.
No obstante, siete meses después y cuando ya se ha iniciado la temporada exportadora de frutas a destinos internacionales como Estados Unidos, Asia, Europa y Latinoamérica, el uso y a veces abuso de pesticidas ha hecho que el fantasma de la intoxicación vuelva a amenazar a quienes por años se han mantenido mudos.
Pero el miedo patronal, a los despidos, a la autoridad y a la ley está poco a poco llegando a su fin, luego que esta semana se interpusiera una demanda de indemnización por perjuicios a la salud de 90 personas por más de $9 mil millones en los tribunales de Vicuña. “Nos cansamos de tener que soportar que nuestros niños presenten vómitos, náuseas, dolores de cabeza y desmayos”, sostuvo Justin Blau.
Para llevar a cabo esta acción legal, Elqui Sustentable solicitó la asesoría legal a ByV Asociados, uno de los bufetes de abogados más reconocidos del país y que dentro de sus casos emblemáticos se encuentra la demanda contra el Estado por el mal servicio prestado por el Transantiago a 1.800 personas. El monto de esa demanda asciende a los $36 mil millones.
Junto con la acción emprendida en los tribunales de Vicuña, también se presentó un recurso de protección en la Corte de Apelaciones de La Serena, la que en menos de 24 horas fue acogida a tramitación por parte del órgano que administra la justicia a nivel regional, lo que implica que solicitó un informe al recurrido (demandado). “Los derechos de nuestros representados y los de muchos vecinos del sector que se han visto afectados por las acciones y omisiones negligentes del recurrido”, señaló el abogado Felipe Betancourt. Añadió que “el derecho a la vida y el vivir en un medioambiente libre de contaminación junto con el grave daño a la calidad de vida de estas personas amerita una pronta solución”.

EL CERRO DEL TERROR
El sol que a plena mañana se siente entremedio de las cuestas que nos llevan hasta la localidad de Monte Grande, dependiente de Paihuano, se hace casi irresistible dentro de un vehículo, donde el oasis se refleja en un par de helados de agua y las ventanas abajo casi por completo. Si el hecho de estar dentro de una camioneta es una travesía difícil de cumplir, el hecho que los alumnos se mantengan en sus aulas con 30º Celsius a la sombra durante noviembre y diciembre, resulta la mayor de las epopeyas.
Y no se trata de clases circunscritas a un espacio determinado, sino que a un espacio obligado, ya que durante la primavera, se intensifica la aplicación de agroquímicos que hacen recluirse a los estudiantes dentro de las paredes de sus salas. “Varias veces hemos tenido que cerrar las ventanas y las puertas para poder hacer clases”, confirmó una de las profesoras de la escuela Gabriela Mistral de Monte Grande, la misma donde la poetisa dio sus primeros pasos como pedagoga.
Incluso, hace algunos años fue tal el efecto de los plaguicidas esparcidos con pulverizadores que debieron tomar cuadernos, lápices y estuches e irse hasta la plaza de la localidad, porque la sensación era insostenible. “Ni siquiera las puertas cerradas fueron impedimento para que el aula se pasara y el aire se hiciera irrespirable”, reafirmó la instructora, quien prefirió mantener bajo reserva su identidad.
En todo caso y en virtud del acercamiento y preocupación que ha manifestado el administrador del predio, hace dos años que ya no se presentan vómitos ni desmayos, aunque los síntomas persisten. “Una vez vino uno de los encargados del campo y nos alertó de que habría fumigación, por lo que se tomaron los resguardos del caso. “Nuestra intención no es perjudicar las faenas agrícolas, sino que buscar consensos en cuanto a la aplicación. Ojalá se deje de lado aquellos pesticidas peligrosos y se ocupen aquellos con denominación natural”, explicó la pedagoga.

MALFORMACIONES
Si bien en Monte Grande son muy pocos los que están dispuestos a hablar, por el temor fundado en la dependencia patrón – empleado, es este lugar uno de los que más se ha visto afectado, toda vez que confluyen en él la mayoría de los casos emblemáticos. Esto porque dentro de esta estela de efectos humanos que, supuestamente han causado las fumigaciones (la responsabilidad final deberá ser determinada por los tribunales), se encuentran dos niños que nacieron con el ano cerrado. A pesar de que aún nadie ha podido demostrar que obedecen a una exposición a los pesticidas, da la casualidad que las madres de estos menores fueron trabajadoras agrícolas por muchos años.
“Estos dos casos son dignos de analizar, ya que una de las principales consecuencias que arroja una exposición reiterada a los plaguicidas es la malformación”, aseguró Justin Blau.
Los casos, eso sí, no se detienen allí, porque el nieto de Yolanda, quien vive en Pisco Elqui y no sobrepasa los dos años de edad, nació con una severa alergia en la piel. “Esta lucha la estoy dando por mis hijos y por mi nieto”, aseguró esta mujer, quien es parte de las 90 personas que demandó a un importante empresario de Pisco Elqui.
Ella misma ha sentido en carne propia el tener que convivir periodos de alta exposición a químicos utilizados por el agro, ya que su vivienda colinda con un fundo. “Ando con jaqueca a pesar de no estar en mi casa. Estos plaguicidas se aplican toda la noche y eso que no tenemos grandes ventanales donde pudieran entrar. Ni siquiera vivir encerrados ha impedido que nos afecte”, aseguró con un dejo de amargura y preocupación.
Justin Blau agregó que “nuestro mayor objetivo es hacer ver al chileno que no sólo se muere cisne de cuelo negro, sino que las personas intoxicadas con agroquímicos también”.

VACÍO LEGAL
Una de las iniciativas en las que el diputado por el Séptimo Distrito, Marcelo Díaz (PS), abocó gran parte de su tiempo fue en la conformación de un proyecto de ley que prohibía la utilización de pesticidas 1a (extremadamente peligroso) y 1b (altamente peligroso). Su aprobación en la Cámara Baja fue expedita, lo que no se ha traducido en el Senado donde duerme en la comisión de Agricultura que preside Juan Antonio Coloma (UDI). “En el Parlamento hay intereses económicos que impiden que se legisle para resguardar la salud de la población”, manifestó Díaz, quien entregó todo su apoyo a las acciones judiciales emprendidas por Elqui Sustentable.
“He pedido durante meses que el presidente de la comisión de Agricultura del Senado nos reciba con los representantes de Elqui Sustentable”, añadió Díaz.
Si se trata de antecedentes, el legislador fue uno de los que se interiorizó en el tema e hizo público datos duros como que en Chile anualmente mueren 20 personas por causas relacionadas con productos químicos y 3.556 se intoxican en los predios nacionales, de los que el 40% debe ser hospitalizado.
Esta falta de normativa no redujo el espacio legal que ByV Asociados ha utilizado para seguir las acciones legales correspondientes, pues según sus argumentos se está ante un perjuicio evidente contra terceros. “Si bien la ley no se ha aprobado, toda persona que realiza una acción u omisión y que causa daño a otro debe indemnizar al perjudicado”, indicó el abogado Felipe Betancourt, quien se ha hecho acompañar en este procesos por sus colegas Dina Valenzuela y Jorge Gaponov.

PROCESOS EN REGLA
Para el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Sociedad Agrícola del Norte (SAN) el escenario es completamente distinto, ya que lejos de cualquier irregularidad se han antecedido muestras que descartarían cualquier ilegalidad en la aplicación de plaguicidas.
El encargado provincial de Elqui del SAG, Eduardo Quiroz, aseguró que los agricultores han cumplido cada una de las recomendaciones que se han realizado, no encontrando aún muestras con alto contenido químico.
Lo mismo dijo el presidente de SAN, Eugenio Munizaga, pues “acá existen certificaciones internacionales que refuerzan la idea de que se está cumpliendo con los marcos regulatorios de Estados Unidos y Europa”.
Esta semana a través de una declaración pública, la entidad gremial del agro aclaró que los productores cumplen todas las disposiciones que el caso requiere. No obstante, el diputado Díaz, llamó -especialmente al SAG- a no cerrarse a las peticiones de la gente. “Le pediría al SAG que no se pronunciara por anticipado y que acoja las legítimas denuncias ciudadanas”.A pesar de que este largo camino judicial recién comienza y faltan mucho antecedentes, el cese de actividades en el colegio sólo representa un alivio para cierta parte de los afectados, pues quienes viven en las inmediaciones de las superficies de fumigación deberán seguir durmiendo con el enemigo.

martes, 9 de diciembre de 2008

El aperitivo de caleta San Pedro


A inicios de la década del sesenta, Edmundo Cortés y Juanita Villegas se conocieron trabajando en el sector de Punta de Choros en La Higuera. El primero lo hacía cultivando sus áreas de manejo y zarpando de vez en cuando hacia altamar cuando faltaba el pescado para vender o simplemente cuando le pedían el favorcito. Doña Juanita en tanto, ayudaba en la recolección de especies para después distribuirlas en los precarios sitios de venta que por esos años capeaban la gélida brisa del amanecer y las bajas temperaturas de la noche.
Por años se desplazaban cerca de 40 minutos diarios para llegar hasta sus puestos de trabajo en antiguas camionetas Ford o bien en las micros que esperaban media hora antes, ya que ninguno de los dos vivía en la comuna límite con la Región de Atacama. Todo era por el mar y por ganarse unos pesitos para alimentar a su familia.
Tal como ellos, que residían un atracadero con muchas falencias y casi desconectados de la capital regional, la única manera de obtener ingresos era desplazándose a Coquimbo o La Higuera.
No obstante, poco a poco la llegada de nuevos pescadores a esos lugares, les fue restando protagonismo y por ende, productividad. Era el momento de tomar decisiones. Uno de esos días de principios de los setenta El Chatito Cortés como le decían a don Edmundo, se introdujo a las aguas que bañaban las costas de caleta San Pedro, localidad distante a 15 kilómetros al norte de La Serena y ahí se dio cuenta de lo que se estaba perdiendo. Tenía ante sus ojos una oportunidad única: Bancos naturales de machas.
“Somos el único lugar de Chile y posiblemente del mundo que logramos sacar una tonelada de machas en un mes”, rememora el presidente de la Asociación de Pescadores de Caleta San Pedro, Franklin Zepeda.
Lo cierto es que tal como don Edmundo, el correo de las brujas se encargó de divulgar el potencial marino que tenían. Desde esa época la caleta experimentaría un espiral de crecimiento que se ha visto interrumpido por postergaciones y olvidos políticos.
Doña Juanita, que por esos días se encargaba de criar a sus hijas, también dejó de lado Punta de Choros para quedar cerca de su casa.

LOS PRIMEROS PASOS.
Los hijos del Chatito y doña Juanita crecieron imbuidos del negocio de mar. Nolvia y María Cortés durante su juventud se instalaron en la plaza del sector con endebles y desteñidos toldos sacados de su hogar para comercializar lo que los abnegados hombres de mar extraían desde las costas.
“Nos costó, empezamos con muy poquito, pero en esa época nos alcanzaba y éramos felices”, recuerda Nolvia, quien no puede ocultar su satisfacción por haber pertenecido a una familia ligada siempre a la actividad pesquera. María, de igual forma, tuvo que acostumbrarse a acompañar todos los días a su hermana. Más tarde le siguieron sus hijas, María Fernanda y Karen, además de su prima Paola.
Mientras tanto, la regalona de doña Juanita, Dina, dejó las muñecas de lado para ayudar a su mamá cada vez que los avezados pescadores gritaban con sus pulmones llenos de energía que les ayudaran a vender los varios kilos de machas y locos que por ese tiempo se expendían sin problemas.
Pero ese reconfortante aliento productivo se vio empañado por años oscuros para el país. Se llegaba a una época donde el mutismo era la mejor compañera. Muchos callaron. Otros lo hicieron para siempre.
Esa mesura tediosa y extensa los hizo perder terreno. Las viejas casas ya no resistían los crudos inviernos, las embarcaciones poco a poco cedían a los roces con las rocas, los trajes ya comenzaban a rasgarse y los ánimos ya se encontraban por los suelos. Pero nadie los escuchaba.
Con el retorno a la democracia no hubo un cambio significativo, aunque poco a poco se comenzó a recuperar la voz y tratar de hacer un llamado de atención. No podía seguir en el olvido ni menos ser el patio trasero de una ciudad boyante como La Serena. No fueron pocos quienes pensaron en ir nuevamente a buscar opciones a La Higuera, pero las fuerzas ya no daban. Habían pasado casi treinta años y estaban todas más viejas.

PALABRA DE MUJER
Con una actividad pesquera reducida al máximo -porque sin recursos no fue mucho lo que pudieron hacer los hombres de mar, toda vez que no hubo apoyo científico ni financiero- fueron las mujeres de Caleta San Pedro quienes dijeron basta. Catalina Pérez, quien tomó el control de la junta de vecinos se propuso devolver el carisma a esta zona olvidada. No le fue fácil, porque en invierno eran muchos quienes, para no embarrarse los pies, preferían excusarse de participar en las reuniones. Costó y mucho.
Pero el tesón de esta dirigenta, fue más fuerte de la desidia y la indiferencia. Fue de a poco integrando a más y más personas, especialmente dueñas de casas y emprendedoras. Paralelamente la hija de doña Juanita, Dina Duarte, inauguró una agrupación cultural llamada “Jardín del Mar”.
A los meses después Nolvia y María, las retoñas del Chatito Cortés, no quedaron fuera de este frente que hacía presión para cambiar los antiguos toldos de la plaza, por un lugar que les diera la certeza de atender de la mejor manera a sus clientes.
Por esos años, el querido Chatito dejó este mundo, dejando un vacío tremendo en la familia Cortés. “Sé que ahora me está acompañando y apoyando desde el cielo”, recuerda con emoción Nolvia, quien no pudo evitar que sus ojos se cristalizaran al recordar a su “papito”.
Al conseguir una presencia de más de cien personas, Catalina Pérez, contaba con el respaldo para ir hasta la municipalidad con el fin de tocar puertas para que los ojos políticos nuevamente se posaran sobre la caleta.
Tras algunas negociaciones con la Secretaría Comunal de Planificación y la Dirección de Desarrollo Comunitario, se comenzaron a ver los primeros frutos. Uno de ellos fue la pavimentación de las arterias principales. La alegría y la esperanza volvían como nuevos cardúmenes que llegan hasta la red.
Pero el comienzo de las faenas por parte de Serviu implicó que los puestos de venta de productos del mar tuvieran que salir. Un dejo de incertidumbre se apoderó de las más de 29 emprendedoras que allí laboraban.

EL PASO FINAL
La municipalidad liderada por el alcalde Raúl Saldívar, buscó no dejar sin espacio a las mujeres, por lo que consensuó un acuerdo estratégico con la inmobiliaria Serena Golf, mediante la cual esta última se comprometía a construir un moderno centro gastronómico.
Fue así como con una inversión de $120 millones se dio vida a una estructura de 232 m2 con una vista espectacular al océano. “La Recova del Mar” era el sueño que el Chatito Cortés y doña Juanita habían anhelado por años.
Las hijas de ambos emblemas vivientes de Caleta San Pedro postularon a uno de los diez puestos que se arrendaron. Nolvia y María se quedaron con uno y Dina con otro. El sueño se había concretado.
Durante la inauguración, del centro gastronómico, Dina Duarte sólo tuvo palabras de elogios para su gran tesoro: Su madre, la que sólo se asomaba por la ventanilla de vidrio entre medio de aceites, quesos, mariscos y masas. Ella, tal como siempre, esperaba deleitar a los comensales con una de sus especialidades: Empanadas fritas.
Y es que lo más probables es que el puesto 2 “Doña Juanita”, se llene de historias una vez que la jornada concluya, porque las cocineras noveles están ávidas de aprender de ella y de su trayectoria.
Nolvia y María también se encuentran contentas porque su puesto si bien es el último, marca la diferencia con su nombre: “El Chatito Cortés”, evidentemente en memoria de un hombre que luchó por años con las frías madrugadas y las solitarias jornadas en su área de manejo.
Cuando ya se ha quedado solo el lugar, Dina y doña Juanita se van juntas a su hogar esperando descansar para volver con más fuerza “Queremos que venga mucha gente, pero para ello debemos prestar un buen servicio”, reitera Dina.
Nolvia y María, no dejan de mirar el cartel del local y es que en ese fondo marino que se funde con unas letras cafés que rememoran el apodo de su querido viejito, ven el rostro de su padre, aquel que las llevó a conocer el mar, a respetarlo, a quererlo y a trabajarlo. Por lo menos el Chatito sabe que sus niñas lo recordarán a diario, tal como él lo hacía cada vez que salía de madrugada.

EL RENACER
Durante los últimos años, los estamentos públicos han invertido casi US$2 millones en la Caleta San Pedro. Es así como el próximo año el 100% de las calles contará con pavimento mediante una entrega de casi $300 millones gracias a la participación participativa. El camino de ingreso a la caleta ya fue restaurado por el Serviu por un costo de $546 millones y donde destacan 13.113 metros de calzadas, 3.729 de soleras, 3.424 de veredas y dos obras de evacuación de aguas lluvia. A ello se debe sumar el aporte de la empresa privada donde el rubro inmobiliario es el más relevante. “La Caleta San Pedro ahora está integrada y ya no es el patio trasero de La Serena. El sector se ha reactivado, siendo muy atractivo en términos de áreas de manejo, primera y segunda vivienda y un potencial turístico único”, indicó el alcalde (s) de la comuna, José Manuel Peralta.

Remodelación del Parque Coll: El naciente pulmón verde de La Serena


Cuando la conurbación La Serena – Coquimbo muestra evidentes grados de desarrollo inmobiliario, especialmente en edificios en altura y residencias consideradas como segunda vivienda, las que son rápidamente adquiridas por mineros jubilados y argentinos ávidos de disfrutar de los encantos naturales de la zona, hay quienes ven en esta parte del país una apuesta de más largo plazo y lejos del abismal avance del cemento y el ladrillo.
Es así como las áreas verdes se han constituido sólo como un adorno ante el grisáceo panorama que nos dan las carreteras y las principales arterias de un mundo que avanza como un bólido en el crecimiento estructural, pero a velocidad de carreta en cuanto a dotar de oxígeno a los principales centros urbanos.
No obstante, en el municipio de La Serena no se han conformado con ser fuente reciente de inversiones como el puente Zorrilla, que hizo desembolsar al Ministerio de Vivienda y Urbanismo nada menos que $8 mil millones, o la edificación en primera y segunda línea en la avenida del Mar o Pacífico a orillas de un océano que colapsa ante la intervención humana que no tiene límites en su afán por aumentar la plusvalía de sectores con una ubicación estratégica, pero aún vírgenes.
Y es que la ciudad necesita de contar con espacios de recreación, ocio, tranquilidad y aire limpio. Entre los principales lugares de ese tipo que se encuentran en el centro sólo se contabilizan los parques Pedro de Valdivia y Gabriel Coll, siendo este último el más abandonado. Pero eso no por mucho tiempo.
Esto, porque desde la Secretaría Comunal de Planificación se han llevado a cabo diversos debates en cuanto a devolver el sitial que merece este tradicional punto verde de la comuna. Es así como desde este año se han extremado los esfuerzos para promover un apoyo con fondos regionales para cambiarle el rostro.
De acuerdo a José Manuel Peralta, actualmente alcalde (s) de La Serena, la intención se basa simplemente en consolidar al parque Coll como un nuevo atractivo turístico. “Para ello se trabajará en cinco ámbitos: Iluminación, seguridad, administración, camping y baños”, aseguró la autoridad, quien recalcó que mediante esta apuesta se lograba responder a la responsabilidad social que impera en el gobierno local.
Y gran parte de esa preocupación por el entorno natural se basa en hacer frente y dar dura pelea al calentamiento global, el que amenaza con desconectar los patrones conocidos y hasta ahora proporcionados por la naturaleza. Por esta razón, ya se tiene en carpeta una propuesta general de al menos $1.500 millones que contemple zonas de parras para la enseñanza vitivinícola, un centro educativo de animales y una laguna artificial para que sea recorrida por botes.

DOS MIL NUEVOS RESIDENTES
No obstante, esta semana trascendió que si bien aún se mantenía intacta la iniciativa original, habría espacio para una nueva sorpresa: El levantamiento de un jardín botánico de más de dos mil especies nativas, el que tendría un costo estimativo de $500 millones. Para consolidar esa apuesta, se puso en valor la asociación que mantiene el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) con diversos estamentos internacionales. Uno de ellos fue el Real Jardín Botánico de Kew en Inglaterra, uno de los más grandes e importantes en su tipo en todo el planeta.
Como una manera de mantener vigente la cooperación, el intendente Ricardo Cifuentes recibió en el salón de audiencias de la casa del Gobierno Regional al jefe del Departamento de Horticultura y Educación Pública de Kew, el doctor Nigel Taylor y al coordinador para América de Kew, Michael Way.
Durante la oportunidad, la máxima autoridad regional se mostró llano a adoptar medidas de financiamiento para hacer realidad este anhelo. Así por lo menos lo percibieron los profesionales ingleses. “Al intendente le gustó la idea del jardín botánico, especialmente para potenciar la educación pública y preservar las especies de la región”, aseveró Taylor, quien adelantó que el proceso de pasar del papel al terreno es largo, aunque después se ve refrendada con una obra que perdura por siglos.
Dentro de este esquema de desarrollo natural, el jardín de Kew desempeñará un papel de ayuda técnica y de capacitación a quienes desempeñen las futuras labores de orientación.
Dentro de su itinerario por Chile, Nigel Taylor inspeccionó en terreno el lugar donde se haría efectiva la construcción y dejó en claro los aspectos referenciales con los que debía contar. “Hay que ver el tipo de planta, el acceso del público y el agua (…) Especialmente en esta región que se muestra muy seca”, sentenció el experto.
Durante el trayecto, el botánico del INIA, Pedro León, explicó que la superficie contemplada para la instalación de estos bancos naturales se estima en 7 hectáreas y donde el gran aval es el agua que escurre a ras de piso. “Hay que tener claro que dentro de los principales objetivos que se ha trazado es la conservación de la flora, hacer una divulgación hacia la ciudadanía y propender a una educación ambiental”, clarificó el investigador.

MÁS DE LO NUESTRO
Casi como el leit motiv de cada uno de los jardines botánicos del planeta, una de las máximas que más se escucharon durante la visita que hicieron los ingleses a La Serena, es que el factor principal que se explotará será el resguardo de las especies nativa. Por ello, es que ya se delinea una consideración a la flora árida.
Michael Way, el coordinador de Kew para el continente, se apresuró a establecer los pasos en cuanto a la decisión de qué tipo de especies se le debía dar jerarquía. “Es lógico que la flora que debe adoptarse en un potencial jardín debe se propia de esta zona, es decir, árida, pues representa lo más propio de vuestra naturaleza”.
En tanto, el director regional del INIA, Carlos Quiroz, es un convencido que no se está haciendo ningún acto altruista, pues corresponde como una obligación. “Pretendemos conservar, multiplicar y caracterizar las especies de nuestra zona árida, ya que queremos algo que muestre la identidad como región”, señaló Quiroz, quien adjuntó que al ser la Región de Coquimbo “un foco mundial de diversidad, es una obligación conservar, mantener y divulgar este patrimonio”.
Nigel Taylor, lejos de actuar motivado por un pensamiento político y de protocolo superpuso esas palabras e invitó a los habitantes de la zona para que le diesen mayor preponderancia a este elemento natural que nos diferencia de otros territorios del mundo. “Falta conexión con la naturaleza porque la mayoría de las personas viven en la ciudad, estando permanentemente desconectadas de las áreas verdes. América Latina es una fuente inmensa de diversidad y no se aprovecha de depositarlo en jardines”, acotó Taylor.

SE ACERCA LA COSECHA
Actualmente el proyecto aún no toma la fuerza que se esperaría, aunque por ganas no se queda, porque ya se han esclarecido algunos plazos que se quieren consumar. El primero de ellos es que se contratará el estudio de prefactibilidad, mediante el cual se estima que durante el 2009 se logre entrar a la etapa de diseño para así el 2010 se comience con su construcción. “Queremos que el 2009 concluyan las observaciones técnicas para así en el Bicentenario estar poniendo la primera piedra”, precisó José Manuel Peralta.
Lo cierto es que después de la reunión con el intendente Ricardo Cifuentes se despejaron bastantes dudas acerca del interés que generaba al interior del Gobierno Regional, pero dada la convicción que se la asignado, el futuro se comienza a despejar. Y es que los propios investigadores de Kew dieron luz verde a las obras, ya que sus principales interrogantes fueron resueltas. Prueba de ello fue la frase final de Nigel Taylor, quien analizó diversos factores para la implementación de una obra de estas características. Entre éstas se encuentra que tuviese buen acceso al público, dispusiera de servicios básicos, que el propietario del terreno (municipalidad) esté comprometido con la iniciativa, que exista una topografía variada y que haya disponibilidad de agua. “Acá hubo un cumplimiento del 100%”. Dicho y hecho.

Stella Segura: La dama del cobre


Una fría tarde de mayo, clima curioso para esa época del año en pleno valle del Limarí, se comenzaba a escribir una de las experiencias que más ha marcado a la actividad minera ovallina en los últimos años. Y es que la Asociación de Productores de la capital provincial es la segunda más antigua del país y una de las más eficientes.
Pero este logro no ha sido gratis, ya que por doce largas temporadas una mujer ha comandado a esta organización, permitiendo que se reconsidere a los pequeños mineros dentro del programa de colaboración, apoyo y desarrollo planteado por las autoridades.
Pero esta historia está directamente relacionada con el terremoto que sacudió a la comuna de Punitaqui la noche del 14 de octubre de 1997 y que costó 8 muertos por los 6,8º escala de Richter que se sintieron pasadas las 22 horas.
Tras este lamentable suceso natural, varios de los yacimientos emplazados en las comunidades aledañas, fueron severamente afectados por el movimiento de tierra. Muchos pirquineros vieron que el esfuerzo de años se iba a pique. A ello se sumaba el valor del metal rojo más bajo en décadas, pues su cotización no superaba los 0,6 centavos de dólar por libra.
Pero esta llovizna sobre piso mojado comenzó a mejorar, luego que se anunciara la entrega de US$10 millones para recuperar las faenas destruidas por el movimiento telúrico. Muchos de los 40 asociados creyeron que sus problemas se iban junto con los vestigios del sismo.
Pero no, faltaba mucho para que el panorama se recompusiera y asomaran leves atisbos de luz dentro de un túnel, tal como una mina subterránea recién explorada. Esto, porque el dinero ofrecido jamás llegaría y la desconfianza de los mineros hacia sus dirigentes fue total. Incluso hubo cartas que llegaron hasta la misma Sociedad Nacional de Minería (Sonami) para que tomara cartas en el asunto.

LA ASCENSIÓN DE LA REINA
La primera de ellas fue mandatar una auditoría de manera de que se transparentara la administración. La tarea fue encargada a Wilfredo Segura Pastén, contador auditor, quien junto a su hermana Stella concluyeron en un plazo de tres meses que había pérdida de documentos, dinero, bienes y material. La asominera de Ovalle hacía ascuas.
Ello implicó que la plana directiva de Sonami llegara a Ovalle para poner orden. Como Wilfredo Segura tenía compromisos fuera de la ciudad, le encargó a Stella que entregara el informe a los representantes de la entidad nacional. Debido al caos que imperaba, la molestia de los operarios y un precio que ya no sostenía los costos de producción, el representante de Sonami, Patricio Céspedes, le pidió a Stella Segura que se hiciera cargo del buque, pensando que debido al buen trabajo hecho por ambos, estaba imbuida de las labores de extracción de metales.
Pero esta administradora de empresas era muy poco lo que sabía. Honesta como siempre y directa como pocos, dijo que no se sentía preparada para tomar el desafío, ya que el único referente minero era el que le inculcaron sus padres cuando desarrollaban labores en las salitreras del Norte Grande hacía seis décadas. “Yo hablaba de hoyos, pues no entendía el idioma minero”, recuerda hoy.
Pero fue un hecho particular la que la hizo considerar la propuesta de Sonami, ya que por el trabajo de su esposo -que vendía patentes de propiedades mineras- se dio cuenta de lo cruel que puede llegar a ser el mercado para los capitales menores. “No se veían los retornos por esa plata gastada. Un día decidí ir a una reunión y veo una gente muy desvalida que no era tratada bien (…) Había que hacer algo”, manifiesta.
Profesional hasta para hacer favores, entre los requisitos que dispuso para asumir esa responsabilidad fue contar con dependencias adecuadas, un computador, una secretaria y un archivador para ordenar. Sonami respondió y le aseguró que su periodo sería sólo de transición hasta mayo del 1998 cuando se celebraran nuevas elecciones.

CON LA PALA Y EL SOMBRERO
Si bien su carácter decidido y luchador la instó a llegar a un trabajo, por lo general machista, poco a poco los mineros entendieron que esta incansable mujer tenías las herramientas para impulsar la actividad en Ovalle y el resto de la provincia.
“Costó muchísimo, me dediqué a recorrer en terreno la mina (Panulcillo) y otros yacimientos de la región, en primera instancia para aprender y segundo para recobrar la confianza de un gremio que estaba dolido y abrumado”, sentencia.
Ese trabajo cercano le permitió presentarse como postulante oficial al cargo de presidenta de la Asociación de Productores, desde donde fue elegida por unanimidad, aspecto que se repetiría en cada una de los comicios que ha participado. Por algo será.
Tras ser ratificada, no quiso ser menos y se abocó a interiorizarse en la minería.
Fueron meses de constantes viajes hasta la Universidad de La Serena donde conoció los aspectos básicos de la actividad. Pero quería aprender más y para ello, no dudó en inscribirse en el curso de seguridad minera dictado por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Desde allí salió con la especialidad de rescate, el que complementó posteriormente con el de geología y tronadura.

CONCIENCIA SOCIAL
Una de las principales motivaciones que llevó a Stella Segura a ser parte de un mundo desconocido fueron las severas carencias que observó en cada uno de sus recorridos. Operarios que apenas tenían para comer, hijos sin educación, familias desmembradas y una desesperanza marcada en la frente sudorosa de cada pirquinero que miró a los ojos, le calaron muy hondo. Tenía cuatro años al frente de la asominera y ya sentía ese dolor como propio. “Cuando una es gremialista, olvida a su familia, pero tiene la satisfacción de apoyar al más desposeído”, sentencia.
Luchadora e impulsiva como siempre, llegó a tocar la puerta del ministro del Interior de esa época, José Miguel Insulza, a quien sin rodeos le exigió solucionar el drama de aquellos mineros que no tenían dinero para pagar sus patentes. “Se logró con el Decreto Supremo 19.716 que los pirquineros pagaran un diez milésimo de UTM por una propiedad que no excediera de las 10 hectáreas”, precisa.
Junto con ello logró que el Gobierno Regional de esos años dispusiera de pensiones de gracia para pirquineros que se encontraban delicados de salud, así como también insertó a 30 mineros en el programa de generación de empleo y alimento de faenas. “Fue una muy buena negociación que hicimos con el entonces alcalde de Ovalle, Alberto Gallardo, y el seremi de Minería Raúl Cantuarias Chazarro”.

EL MOMENTO MÁS DOLOROSO
Si bien dentro de su docena de temporadas al frente de la actividad ha pasado por momentos altos y bajos, este 2008 ha sido un año de contrastes. Y es que en julio no cabía en sí, luego que el cobre marcara su máximo histórico al superar los US$4 por temporada. No obstante, los efectos de la crisis mundial llevaron al mismo metal a caer por debajo de los US$2 cuatro meses después. Hoy ya se cotiza cerca de los US$1,5 por libra.
Esto la ha llevado a encabezar las demandas del gremio en distintas mesas. Eso hasta el lunes pasado cuando junto a sus mineros bloqueó la ruta de ingreso a la mina Panulcillo, lo que significó la entrada en acción de las Fuerzas Especiales de Carabineros. Junto a otros cinco mineros fue detenida y golpeada al interior del bus policial. “Fue una emboscada cobarde del Ministerio del Interior, pues este nivel de represión la viví en otras épocas cuando era una adolescente. No me ha llamado nadie, el gobernador (Iván Hernández) sólo me ofrece apoyo, ni un llamado del intendente o disculpas de un ministro. Veo un país soberbio y ambicioso de poder, especialmente la política donde existen intereses personales”, reflexiona en cama desde su casa por las lesiones provocadas por personal policial.
De su voz tibia y apenada se nota que el dolor, lejos de instalarse en su cuerpo, se mantendrá presente para siempre en su alma. En medio de las negociaciones de Enami con Sonami en Santiago, reunión de la que se restó por estricta recomendación médica, plantea su futuro. “Seguir para mí es incierto, ya que no somos una entidad que persigue el lucro, sino que somos el nexo con la autoridad para ayudar al sector. Estoy dolida”, reflexiona con la voz entrecortada, aunque ya pensando en la próxima asamblea donde les comunicará a sus asociados el “triunfo” logrado en la capital.


ALZANDO LA VOZ


“El llamado a nuestros mineros es a que no se expongan, porque una vida no se recupera” (4 de noviembre 2008).

“Esta baja del cobre nos complica por el problema social y familiar que se generará, ya que no hemos visto una reacción oportuna por parte de las autoridades” (31 de octubre 2008).

“El sobrestock se ve reflejado en las varias horas que deben esperar los camiones, porque la planta no da abasto. Y esos costos extras se los endosan a los productores” (26 de junio 2008).

“Hay más de 600 personas ejecutando obras de la planta SX, por lo que resulta significativo el compromiso de la empresa pública” (23 de septiembre 2008).

“La capacitación debe ser aprovechada por los productores, ya que se hace necesario pasar de la mina al negocio minero” (23 de junio 2008).

“El seremi (Antonio Videka) resuelve y toma decisiones sin consultarnos, nos sentimos pasados a llevar” (25 de mayo 2008).

“No estamos diciendo que no se apoye con el royalty a la agricultura, pero nos gustaría que se potenciara la innovación y la transferencia tecnológica para la minería” (31 de enero 2008).

“Creo que la implementación de Delta no puede esperar más, ya que a veces para descargar un camión pasaban varios días. Ello, sumado a una planta obsoleta como Panulcillo, no nos hace ver con mucho optimismo las decisiones de las autoridades” (13 de enero 2008).

Pan de Azúcar: El paraíso de los caracoles


Si bien Hugo Guevara terminó exitosamente su carrera de Psicología en la Universidad del Mar, acuñaba un gusto implícito por las labores agrícolas, las que siguió de cerca cuando niño, aunque con el pasar de los años las dejó de lado para dedicarse plenamente a sus estudios de educación superior. No obstante, las vueltas del destino le tenían preparada una grata sorpresa.
Junto a sus padres y su familia -conformada por sus dos hijas y su esposa- dejaron atrás cientos de metros cuadrados de cemento, casas prefabricadas y la cercanía con los grandes centros comerciales para instalarse en un bonito predio de Pan de Azúcar donde la tranquilidad hacía gala entre enormes cerros. Allí comenzaba la mejor de las etapas de su vida.
Al poco tiempo de haber llegado a este lugar que se caracteriza por estar rodeado de una gran cantidad de especies verdes, arbustos y distintos tipos de árboles, nuevamente el switch de la agricultura hizo conexión en su cerebro, por lo que no pudo evitar plantar una que otra lechuga y un par de cebollines. Ciertamente que esta oportunidad le daba un respiro a su vida laboral.
Poco a poco fue aumentando el huerto y llegó a tener una considerable cantidad de vegetales. No obstante, y tras observar detenidamente por algunos días, se dio cuenta que cada mañana aparecían las hojas picoteadas y con caracoles encima. Creyó que era casualidad.
Eso sí, y con el correr de los días, el panorama se fue complicando toda vez que ya no eran dos o tres caracoles, sino que cientos. Su pasatiempo, el que había anhelado por años, no podía verse empañado por tan insignificante especie.
Cada amanecer se levantaba un poco antes de lo habitual para matar uno a uno a estos “invitados de piedra”, aunque sus fuerzas no le eran suficientes para luchar contra la plaga. Recurrió a internet para ver métodos de exterminio masivos y más efectivos.

LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO
Grande fue su sorpresa cuando se dio cuenta de que tenía en el mismo patio de su casa una oportunidad única de ganar dinero extra. Esto, porque si bien encontró buenos sistemas de control de plagas, al mismo tiempo corroboró que el mercado emergente que representaban estos ejemplares, los que son ampliamente consumidos en Europa. “Los comen más que la carne de vacuno, incluso”, precisa.
Raudamente se fue a Santiago a conocer los detalles de cómo exportar y así sacar provecho de la cantidad que alcanzaba los miles en su huerto de lechugas. El espíritu emprendedor heredado de su padre, el microempresario Héctor Guevara, se hacía notar más fuerte que nunca. Tal fue su entusiasmo que retornó a la región y de inmediato se puso a hacer jaulas, las que resultaron totalmente efectivas para la crianza de estas especies. Pero Hugo quería más.
Por esta razón se dispuso a tocar todas las puertas de los distintos servicios públicos de apoyo a la inversión y el fomento. Al principio no le fue muy bien ya que el desconocimiento por esta actividad fue el principal escollo que debió sortear. Lejos de rendirse siguió intentado. Y tal como dice la conocida máxima, tanto fue el cántaro a agua que una entidad lo acogió.

UN AMIGO EN EL CAMINO
Durante mediados de 2007, Hugo Guevara, dio con el mejor de los respaldos, ya que por esos días se encontraba abierta la postulación al Capital Semilla que promueve el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec). Dentro de la línea en la que deseaba ser beneficiado habían más de 500 postulantes, de los que finalmente se seleccionaría a bastante menos. Había luchado tanto por sus caracoles que esta no sería la ocasión de rendirse.
El mismo Hugo reconoce que no entendía mucho del plan de negocios, pues su formación humanista y social de psicólogo distaba mucho de una estrategia comercial. Para nivelar el proceso, Sercotec le entregó una capacitación, la que le permitió idear una buena propuesta.
Prueba de ello es que quedó entre los 80 preseleccionados. “Visitaron mi huerto, el que no era muy grande, ya que sólo tenía dos jaulas, pero les interesó mi plan de negocios y las perspectivas que éste tenía”, recuerda Guevara, quien más tarde fue informado de que había sido elegido dentro de los ganadores del capital semilla, adjudicándose $5 millones.
El ex director regional de la entidad, Eduardo Santander, recuerda muy bien los pasos que siguió este emprendedor de Pan de Azúcar. Dentro de las claves que descubrió el organismo hubo tres tópicos. “Primero que todo la capacidad del emprendedor fue decisiva, ya que tenía inversión anterior y estaba convencido de lo que quería. Segundo, apuntaba a mercados atractivos con nichos interesantes, lo que permite que el negocio sea rentable en el largo plazo. Y por último la innovación, debido a que su apuesta no se da en la región y salía de lo tradicional”, asevera Santander.
Con el dinero en su poder logró cubrir la mano de obra y comenzó a comprar, paradójicamente a lo que pensaba hace algunos meses, más caracoles. La gallina de los huevos de oro comenzaba a sacarle más de una sonrisa.

LLAMADA DE LARGA DISTANCIA
“Lo primero que hice fue ir a la oficina de ProChile para obtener una base de datos de empresas extranjeras que compraran caracoles”, rememora Guevara. Después, no tuvo problemas en esperar hasta las tres de la madrugada para llamar a España con la intención de interiorizarse del negocio. Sin embargo, sus ganas fueron frenadas por una voz al otro lado de la línea que pedía facturas y comprobante de ventas. Nuevamente se sintió apesadumbrado, pero no derrotado.
En vista de que era imposible concretar un trato desde Chile, puso sus esfuerzos a través de una distribuidora más grande. Así llegó hasta la empresa El Manzanito, la más grande e importante de nuestro país en la materia.
“Había visto un reportaje en la televisión, por lo que les mandé un correo electrónico ofreciéndole mis caracoles”, dice. Tras la aceptación de la compañía, con los recursos del capital semilla contrató a 15 dueñas de casa del sector, aunque poco a poco se dio cuenta de que se estaba quedando estrecho en los envíos. “Puse avisos en los diarios y las radios para comprar caracoles”, especifica este microempresario que no supera los 30 años.
Entre octubre del 2007 y enero de este año, Guevara mandó nada menos que 25 toneladas a El Manzanito. Pero sabía que no estaba logrando su objetivo.

LA HORA DE INDEPENDIZARSE
A pesar de que la firma de caracoles afincada en Buin (Región Metropolitana) le permitió rentabilizar su producción, Guevara sabía que podía hacer mejores tratos. Debido a esto, contactó también de madrugada a una distribuidora española a la que le leyó el etiquetado de la encomienda que le había llegado desde El Manzanito. “La mujer se da cuenta de que decía Pan de Azúcar, así es que le dije de inmediato que eran míos”, indica Hugo.
Pero mayor sería su gratificación cuando a los pocos días suena su teléfono a eso de las cuatro de la madrugada. Contesta aún dormido y una voz fuerte y con una marcada pronunciación de la zeta, le dice “he visto tus caracoles y quiero que me mandes una tonelada semanal”. Casi se cayó de la cama.
Desde ese momento tuvo que involucrar a personas de confianza que le ayudaran a sostener el negocio. Para ello su esposa Carolina Heise se hizo cargo de la administración y supervisión de la empresa, además contactó a su gran amigo, Rodrigo Troncoso, quien es su socio y gestiona la parte comercial de fletes y envíos desde Santiago.

LA CONSOLIDACIÓN
La obtención de los permisos lo llevó nuevamente a Santiago donde consiguió todos los permisos para exportar. Aún recuerda que mandó 11 toneladas y hubo más interesados, teniendo que cubrir una demanda de 3 toneladas semanales.
Actualmente desde España se ha hecho patente la intención de compra teniendo que mandar 5 toneladas al mes. “Hasta mediados de noviembre hemos enviado tres toneladas y en las próximas semanas debemos despachar dos toneladas más”, anuncia Hugo.
Eso sí, no todo es miel sobre hojuelas, porque la demanda ha reducido su oferta, complicando poder responder a sus clientes. Ante ello, en la actualidad se encuentra buscando asociatividad con otros productores regionales para que le suministren más ejemplares.”A todos quienes estén interesados, pueden contactarme al mail agroescargot@yahoo.es”, solicita.
Mientras tanto se encuentra abocado fuertemente a conseguir más apoyos para consolidar su emprendimiento en nuevos mercados como Bélgica, Holanda y Shangai (China), por lo que trabaja mancomunadamente con ProChile y la municipalidad de Coquimbo para así despachar nuevos cargamentos que llevan sus sueños de niñez y su esfuerzo de juventud.

LOS ADEREZOS
No sólo la exportación de este commodity ha generado el interés de Hugo Guevara, sino que también la posibilidad de darle un valor agregado. Es así como en estos momentos está ad portas de ponerle valor a una conserva de caracoles la que se expendería en los supermercados. “Hay que aprovechar el periodo de mayo y octubre cuando no se reproducen”, comenta el emprendedor quien tiene planes de abastecer a México, China y Corea del Sur. Pero una de las cualidades cosméticas que ha ganado terreno en el último tiempo ha sido la baba de caracol que corresponde a la técnica de helicicultura. Debido a ello es que sus esfuerzos están puestos en comercializar una crema. “Estoy a la espera de los resultados de la resolución sanitaria para ponerla a disposición del público en farmacias y supermercados”, agrega.

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