viernes, 10 de julio de 2009

Atrapados por un sueño


A fines del siglo XIX, el tradicionalismo de Viena se vino abajo con la irrupción de un –en esos tiempos- “loco” arquitecto y constructor que desafiaba las prístinas líneas urbanas del gran maestro Karl Friedrich Schinkel. Y es que Otto Wagner sabía que el acero y el cristal serían esenciales para generar ese cambio en una zona marcada por el profundo respeto residencial de las burguesías.
Fue así como empezó la revolución de las diferenciaciones, especialmente en 1894 cuando asume la cátedra de Arquitectura de la Academia de Bellas Artes de la capital austríaca. Prueba de ello es que hoy en día es posible visualizar su legado a través de estructuras clásicas como la estación de metro de Karlplatz y la Majolika Haus que consolidó las bases para el minimalismo expuestas por el genio Ludwig Mies van der Rohe. Pero su gran obra es sin lugar a dudas el edificio Postparkassenamt, donde no puede dejarse de lado su colosal estructura metálica.
Sin embargo, Wagner tiene sus detractores, principalmente los arquitectos clásicos que ven la ciudad como un todo y un pasadizo común entre las arterias, concepto instaurado por griegos y romanos hace siglos. Esto, debido a que el constructor avizoró una ciudad segregada e independiente, concepción rupturista que la hacía más fría pese a sus interesantes toques desde el punto de vista estético y comercial.
“La ciudad es la más completa y rica de las obras del hombre en cuanto a ser gregario. Es seguramente también su mayor patrimonio artístico, intelectual y económico. Es, sin duda, el principal factor de desarrollo, si se le considera responsable de ese roce que estimula y marca el crecimiento y cambio de un grupo humano”, explica el académico de la Universidad Diego Portales, Ricardo Abuauad.
Por primera vez se dejaba de lado el dogma integrador de la polis griega o los enclaves romanos y se primaba la concepción artística y productiva de una sociedad que comenzaba a coquetear con el dogma industrial y las neófitas tendencias liberales.
Hoy, a más 200 años del nacimiento del modernismo, las ciudades lejos de integrarse han ido sustituyendo la creencia centralista y han logrado focalizarse en espacios propios donde –se supone- tiene un control más efectivo del tránsito de personas y vehículos.
Pero ¿cuán efectiva es la convivencia en recintos residenciales, condominios y departamentos? Durante las últimas semanas se han visto casos donde se denuncia una rigidez extrema que atenta con la buena convivencia. A continuación sabremos si el sueño de la casa propia no termina en una verdadera pesadilla.

BRENDA Y ALEXANDER
Son calladitos, limpios y muy educados. De eso no hay duda y lo demuestran cada vez que alguien toca la puerta o les hace arrumacos. Brenda y Alexander son dos gatos romanos que viven junto a su dueña, a quien llamaremos Estela. Ella, una ex profesora normalista y jubilada hace más de dos décadas, ha dedicado los últimos años de su vida a cuidar a estas dos criaturas que un hijo le regaló antes de radicarse en Bélgica.
Si bien su pensión deja mucho que desear en virtud del aumento del costo de la vida, ninguno de sus apuros se compara con el problema que le ha significado vivir en un edificio donde una vecina no aguanta a los felinos. “Cuando compré la casa, nadie me puso reparos y ahora esta señora viene a poner problemas. Creo que está exagerando”, comenta Estela.
Desde el punto de vista legal no existe ningún impedimento para tener animales en departamentos, sin embargo, normas internas de los edificios impone un contrato de copropiedad donde se establecen ciertos requisitos. Lo ideal es que antes de adquirir una casa o departamento se les dé a conocer a los compradores para evitar trastornos posteriores en la vida vecinal. “Es sólo esta persona a la que le molestan, por lo que no la tomo en cuenta. Siempre hay gente amargada”, sentencia.
Pero internamente, Estela se siente inquieta, toda vez que ya existe el precedente de María Cristina Gaete, la mujer de 67 años que fue demandada por el administrador del edificio donde reside en Providencia. Gaete recurrió a la Corte de Apelaciones donde nuevamente se le objetaron sus argumentos, teniendo que –además- pagar $108 mil. Pero lo peor estaba por venir, ya que tuvo que pasar 14 días de reclusión nocturna. A todas luces un descriterio provocado por un vacío legal, asumiendo que muchos delincuentes pululan por las calles sin impunidad y sembrando el pánico a vista y paciencia de la justicia.
“Estoy adoptando una actitud de resistencia”, dijo hace unos días a un medio vespertino para que le permitan vivir junto a sus hijas de cuatro patas. “Ellas son mi familia”, agrega Gaete.
Estela, cree que no llegará a ese límite, pero expresa su disgusto con políticas arbitrarias adoptadas por algunas personas de su edificio.

CÓRTEME EL CABLE POR FAVOR
Si bien en nuestra pesquisa informativa no se dio con el paradero de algún afectado por el monopolio de servicios en la región, sí existe el precedente en Santiago. Les ha sucedido a muchos nuevos propietarios, quienes en vista de una buena ubicación, excelentes terminaciones, autonomía y la posibilidad de concretar el sueño de la casa propia, deben asumir responsabilidades “importadas”.
Esto sucede más a menudo de lo que se cree. Ocurrió en una conocida comuna de la Región Metropolitana, donde Juan y Victoria se mudaron en marzo pasado. Ellos comentan que al llegar se les extendió un contrato único con una empresa de telefonía. “Nos dijeron que como ellos construyeron el ducto tenían todo el derecho a cobrarnos por el servicio que jamás pedimos”, acusa Juan.
De acuerdo al código de copropiedad, los vecinos tienen abierta la opción de contratar las prestaciones del tipo que deseen, no obstante, el acuerdo preestablecido entre las inmobiliarias y las empresas de servicios “amarran” el Internet, el cable, el gas, el agua y la luz. “Existe la opción de esperar un año para cambiarse”, estipula Victoria, aunque a veces es más complicado de lo que parece, ya que los espacios de conexión está hechos para que sólo una compañía preste el servicio, impidiendo que la otra se le instale al lado. Acá la libre competencia se fue por el escusado.
Así también existen reglamentos internos que pactan un “aviso” a la directiva antes de decidir qué comprar, ocupar o contratar. Le ocurrió a Mariana, una joven universitaria que vive junto a otras amigas en un céntrico condominio de La Serena. Ella debió pedirle permiso a la directiva del edificio para instalar una antena de televisión digital. “Nos dijeron que cualquier cambio de la estructura debía pasar por un acuerdo de la directiva”, señala.
No obstante, la misma joven precisa que durante casi un mes se cortó la luz y el agua de los pasillos, pues había deudas impagas. “Allí ellos ni siquiera se acordaron de avisarnos y menos darnos una explicación. O sea, las reglas rigen para unos, pero no para todos”, añade Mariana.

CERRAR O NO CERRAR EL PORTÓN
En Santiago la proliferación de condominios o recintos cerrados a público han subido como la espuma, debido a que la alta sensación de inseguridad existente. “El grado de delincuencia está en un nivel altísimo, por lo que la tendencia es a vivir en comunidad de manera de hacer frente a los amigos de lo ajeno”, indica el arquitecto Marcelo Castagneto.
El profesional, quien ha ocupado diversos cargos gremiales y sociales, conoce muy bien a la sociedad serenense, por lo que con propiedad asegura que “acá no se está acostumbrado a vivir en ghettos, además que en lo personal no me gustan los condominios”, enuncia. La principal razón la explicita en porque no entiende que haya que pedir permiso a un guardia para ir a visitar a un amigo. “Lo ideal es poder circular libremente por las grandes vías de conexión”.
Para el presidente de la Delegación La Serena de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Hugo Santuber, los condominios también tienen sus ventajas. Esto, porque establece que el gremio no sólo debe preocuparse por construir casas, sino que también barrios. “Hay que velar porque haya espacio para que los niños jueguen, además que se logra un mayor grado de organización donde los vecinos se apoyan para que todo funcione bien”.
Como sea, si usted está en vísperas de adquirir una propiedad recuerde no sólo evaluar el lugar, el espacio, si tiene estacionamiento o si le regalan un refrigerador, ya que lo que puede ser el gran paso de su vida, puede terminar convirtiéndose en la peor de sus apuestas.

LA FUERZA DE LOS GHETTOS
La mente de Otto Wagner dio para mucho. Y fue desde esos cimientos donde se dio paso a la repartición de la ciudad a través de barrios segregados del centro. De acuerdo al arquitecto y experto en Urbanismo, Iván Poduje, en la región asoman dos ghettos o espacios sectorizados que contienen a una población superior a las 100 mil personas. Esos son Las Compañías en La Serena y Tierras Blancas en Coquimbo.
Una de las preocupaciones que se han suscitado en los años que lleva estudiando la composición del entorno ciudadano, tiene que ver con que este desplazamiento espacial se transforme en la mejor excusa para olvidarlos. “Me preocupa que Las Compañías y Tierras Blancas queden fuera del desarrollo, pues la gente que vive y nace en esos lugares no tiene expectativas, pudiendo caer en las drogas, el alcohol y la delincuencia”, apunta.
Para ello el profesional agrega que la mejor manera de considerarlos es adoptando servicios como un transporte adecuado que se sume al buen estado de las calles. “Sitios con más de 100 mil personas deben tener su propia escuela y hospital para que la gente tenga autonomía, además de espacios públicos con áreas verdes para que se recreen lejos de los vicios de la calle”, expresa Poduje.

jueves, 2 de julio de 2009

Proyecto Delta: El coloso que domina los valles


El abrazo entre Fernando Flores y Antonio Videka no se hizo esperar. El primero, subgerente de Fomento de la Zona Sur de la Empresa Nacional de Minería (Enami) y el segundo seremi de Minería y Energía, se jugaban mucho aquella calurosa tarde de fines de diciembre de 2007 en el salón Prat de la Intendencia, donde se llevaba a cabo la sesión ordinaria de la Corema.
La ocasión así lo ameritaba porque en aquella jornada los integrantes del órgano ambiental sancionarían una de las iniciativas más importantes que Enami impulsa en el país: el proyecto Delta, planta minera industrial que ayudará a descongestionar Panulcillo en Ovalle y eventualmente Portezuelo de Illapel, los que se habían visto atochados de mineral tras el boom del precio del metal rojo ocurrido hace dos años y que tuvo su peak en julio de 2008 cuando la libra se cotizó en 4,3 dólares en la Bolsa de Metales de Londres.
La iniciativa casi no tuvo reparos y fue aprobada, siendo destacada por los efectos de dinamización de la actividad, principalmente en la provincia de Limarí. “Habrá una agilización del proceso de chancado, lo que disminuirá los tiempos de espera”, señalaba en esos días Antonio Videka. Fernando Flores, acostumbrado a mantener un bajo perfil, atinó sólo a sonreír y a mantenerse al lado del secretario regional ministerial.
Lo cierto es que esta iniciativa, única en el país y sólo comparada a una instalación mucho más pequeña que posee Enami en Arica, ha representando el caballito de batalla de miles de mineros. Esto, porque tendrá una planta de flotación con capacidad para albergar 60 mil toneladas de sulfuros de cobre y producir 3.600 toneladas de concentrado por mes. Así también una de lixiviación para los óxidos que elaborará 400 toneladas de cátodos cada treinta días. Se suma a ello un poder de compra, un depósito de relaves y una mina subterránea con reservas por treinta años. Todo por US$45,3 millones, que se suman a los US$35 millones aportados por la minera Cruz, quien opera a través de una licitación el yacimiento y la planta de procesos de óxidos.

UN LARGO CAMINO
Si bien en la Corema se presentó un proyecto robusto y con un evidente cuidado al entorno, no fue fácil llegar a convencer a las autoridades ambientales, acostumbradas a medir con una viga mucho más dura a las plantas industriales. Juan Tello, primer jefe de proyecto, tuvo que hacerse cargo de las negociaciones iniciadas a fines del 2004 y que se extendieron todo el 2005 y parte del 2006 con las comunidades locales.
Las dos mil hectáreas que posee el complejo colindan por el norte con Higueritas y en el sur con La Verdiona, ambas localidades muy pobres y cuyos escasos y empobrecidos habitantes realizan labores caprinas.
Tello asegura que no costó mucho llegar a un acuerdo con los crianceros, pero ello implicó hacerse cargo de algunas responsabilidades indirectas. Una de ellas fue el descubrimiento, luego de sondajes, de hallazgos arqueológicos. Ricardo Bassa, actual jefe de proyecto de Delta, asegura que hubo que iniciar un protocolo para alterar lo menos posible los terrenos. “Aparecieron algunos artículos como tazas y vasijas de la cultura diaguita, por lo que tuvimos que comenzar con una etapa de conservación. Hoy, creemos que ese descubrimiento potenciará un área de interés turístico”, sentencia.
Para viabilizar el tránsito hacia el interior, Enami debió invertir US$7,5 millones en la construcción de un camino de 18 kilómetros, pero el trazado inicial era muy estrecho para los camiones. “Hubo que entrar a negociar con la comunidad de Higueritas para expropiar algunas franjas”, apunta Bassa. Eso sí, Tello, plantea que hubo consenso, pues a ellos mismos se les mejoró la conectividad, pudiendo utilizar el tramo que los lleva directamente a Talhuén.
El ingeniero civil Luis Acevedo, jefe de proyecto del camino, sentencia que el trazado posee los más altos niveles de seguridad para evitar accidentes en el trayecto y que logrará contener a 200 vehículos al día. Bassa agrega que “esperamos tenerlo terminado a fines de julio”.

MENOS TIEMPO DE ESPERA
Durante gran parte del año pasado, la mayoría de las asociaciones mineras tenían como blanco la demora experimentada por la planta Panulcillo, cuyas instalaciones antiguas no daban abasto para responder a cada uno los requerimientos de los mineros. Y menos aún cuando se produjo la época más boyante donde la entrega de óxidos se contabilizó en 40 mil toneladas mensuales, mientras que la de sulfuros alcanzó 10 mil toneladas. “El sobrestock llegó a ser incontenible, lo que impedía una atención rápida, teniendo que esperar los camiones entre tres y cuatro día para ser atendidos”, relata Stella Segura, presidenta de la Asociación Minera de Ovalle.
En todo caso, esos sacrificios que pusieron en apuros los bolsillos de los pequeños mineros, quedará en el olvido, ya que desde el 22 de junio Delta está en condiciones de recibir los óxidos en su poder de compra, permitiendo el ansiado desahogo de Panulcillo. “El trámite no debiera demorar más de treinta minutos por carga”, resalta Ricardo Bassa.
Tomando en consideración el golpe que ha significado para esta actividad extractiva la crisis económica mundial, el aporte de Delta irá en directo beneficio de esos alicaídos bolsillos. “El poder de compra tiene dispuestas tres canchas donde caben en cada una alrededor de 250 camiones”, indicó Bassa, quien valoró los menores costos que deberán asumir.

CLAUSTRO VOCACIONAL
La vida del minero es sacrificada, sea jefe o peón. Para todos es igual, pues las instalaciones se encuentran internadas en montes y valles, lejos de los centros urbanos. Eso bien lo sabe Ricardo Bassa, quien la primer quincena del mes la pasa en Ovalle y el resto en su casa de Santiago. “Nos hemos acostumbrado a vivir lejos de la familia (…) A veces uno deja de lado ciertas responsabilidades con uno mismo”, expresa este ingeniero, en directa relación con los chequeos médicos al que debe asistir regularmente, luego de una operación al corazón donde le pusieron cuatro by-pass.
Juan Tello miraba de niño todos los días desde su casa en El Llano en Coquimbo, el mar que golpeaba las rocas. Nunca sintió atracción por la pesca o los servicios, muy por el contrario, bastante joven sabía que quería ser un profesional de la minería. Por eso entró a la Escuela de Minas de la sede serenense de la desaparecida Universidad Técnica del Estado, hoy Universidad de La Serena. Allí sacó el título de ingeniero ejecución, el que le permitió desarrollar labores por más de treinta años en Enami, una vez que obtuviera el grado de ingeniero civil en Minas en la capital. Incluso, aún recuerda a compañeros de labores como Belisario Gallardo y Claudio Canut de Bon, ambos académicos de la ULS. “Eran tiempos donde no importaba pasar frío o hambre, la idea era explorar en busca de nuevas vetas”, comenta.
Mientras enciende el primer cigarrillo de los más de veinte que fuma al día, asegura que ha recorrido todo Chile en busca de sitios con proyección. Hoy vive lejos de su familia que reside en Copiapó. “Viajo todos los fines de semana, en todo caso”, argumenta, ya acostumbrado al sacrificio.
Higinio Traslaviña ha permanecido un poco menos que Juan Tello en Enami (20 años), pero sabe a la perfección el proceso de la fundición y aleación de metales, debido a que es especialista en metalurgia. “Eso sí, soy ingeniero civil de Minas”, aclara. A diferencia de Tello, eran muy pocas las veces que veía el océano, siendo los senderos y colinas copiapinas su máxima fuente de inspiración.
Se instruyó en la Escuela de Minas de Copiapó, aunque debió obtener la especialización en Santiago, “hasta donde llegaban todos en esa época, por lo que nos conocemos bastante”, comenta.
Su itinerario lo llevó por algún tiempo a residir en Iquique, cuando desarrolló labores en la mina La Cascada. Hoy es el encargado de la planta de sulfuros en Delta y es como volver a casa. “Me reencontré con varios amigos (…) Me siento muy a gusto en Enami”, precisa. Actualmente reside en Peñuelas junto a su esposa y al igual que muchos de sus compañeros sabe que es un ermitaño incomprendido por muchos, pero que en virtud de ese esfuerzo, han contribuido a que Chile sea una potencial mundial de la minería.

CONCIENCIA AMBIENTAL
Las entidades del Estado han acostumbrado a dar ejemplos de respeto por el medio ambiente. Lo hizo el Ministerio de Obras Públicas al recuperar un bosque de canelos en el embalse El Bato y también lo hizo Enami. Y es que los terrenos donde está emplazado Delta poseen alta biodiversidad en flora y fauna. Prueba de ello es que la Comisión Regional de Medio Ambiente (Corema) los instruyó para que aplicaran medidas de mitigación. Fue así como se rescataron y relocalizaron cactáceas como el sandillón. “Siempre estuvo dentro de nuestra planificación respetar el entorno que rodea la mina. Incluso se hizo un fichaje con cada una de las especies para tener claro dónde estaba ubicadas”, manifiesta Ricardo Bassa.

miércoles, 17 de junio de 2009

La justicia tarda, pero comienza a llegar


Era una jornada tensa y se notaba en el ánimo y los rostros de sus protagonistas. No era tarea fácil asistir a la asamblea convocada por el sindicato de trabajadores de la minera Tambillos, ya que tenían como antecedentes dos cosas. La primera, la mala reputación de Francisco Javier Errázuriz –máximo accionista de la firma- en resolución de conflictos laborales y segundo una negociación colectiva fallida que disipaba cualquier atisbo de acercar posiciones.
Pero había que asistir y así lo hicieron 91 operarios. Tras discutir los puntos y rechazar categóricamente la propuesta de la empresa de rebajar a la mitad el sueldo base y recuperarlo con bonos de producción, llegó el momento de votar. Segundos antes, un silencio invadió el salón y muchos se miraron las caras. Ya no había vuelta atrás.
85 de los 91 asistentes aprobaron la moción de la directiva de paralizar funciones hasta reanudar las conversaciones.
Desde aquella determinante decisión han pasado 59 días, pasando mucha agua bajo el puente: Marchas, huelgas de hambre, recursos judiciales, mediación de la Iglesia Católica, cierre de faenas, aprovechamiento político y desalojos. Pero nada, la postura intransigente de la dirigencia de la empresa impide que se llegue a acuerdo, pese a la conciliación de Gobierno.
¿Cuánto tendrán que esperar esas 103 familias que en un día con marcada carga sindical como el 1 de mayo decidieron apoyar a sus sostenedores para hacer respetar su derecho a negociar? ¿Cuánto poder puede llegar a tener un empresario que ni siquiera los mandatos judiciales desea cumplir?

LOS CALDOS DE DOÑA FRESIA
El lunes 4 de mayo comenzó a sentirse uno de los fríos más profundos de la temporada. Era un aviso del invierno, sin embargo, era recién el comienzo de un periplo de luchas, esfuerzos y solidaridad que pocas veces se ha visto. O acaso ¿ha existido otra instancia de apoyo mutuo por causas particulares como la observada a favor de estos mineros? Lo más probables es que no. Esa mañana Fresia Rivera no se aleja de una gran olla gris que tiene en su interior porotos graneados. “Para pasar el frío y las penas”, explica.
Esa dedicación obedece a que siente el conflicto como pocas. Su marido, fallecido hace siete meses, trabajó por más de veinte años en la planta que queda a un costado del camino que lleva a la localidad coquimbana de Tambillos. Sus yernos también desarrollan labores allí, por lo que junto a sus hijas tiene la certeza que la pelea es justa. “Hago todos por mis niños y espero que alguien haga algo, porque nos estamos quedando sin provisiones”, señala con un dejo de desazón, pero con la fuerza de una madre responsable de más de 500 retoños.
Seguido a ello y antes de la hora de almuerzo, Mauricio Aldunate, el estandarte de la resistencia tambillana, habla con algunos medios de prensa. “Creemos que es injusto que se nos rebaje el sueldo que hemos conseguido con nuestro esfuerzo”, sentencia ante una infinidad de grabadoras y micrófonos.
De reojo nos mira Faustino Sarria, a quien se le nota que lleva un nudo en la garganta. Al acercarse se tranquiliza y confiesa: “Tengo siete hijos y no puedo ver reducido mi salario en un 50%, ya que no puedo vivir con $200 mil (…) Nos sentimos pisoteados”, clama este operador de relaves que trabaja hace diez años en la empresa.
Pero desde la compañía nada. No existe posibilidad de diálogo. Poco les importa dejar de percibir $80 millones diarios por las 28 toneladas de cobre concentrado que no están llegando a Enami. Eso sí, y en vista de la férrea posición adoptada por los mineros, la administración liderada por el ingeniero civil químico, Mauricio Fuentes, decide reemplazar a los 103 huelguistas, lo que a todas luces está fuera de la legitimidad, porque la paralización de labores es legal.

LA VISITA A LOS TRIBUNALES
Después de hacer un par de asambleas al aire libre (en el exterior de la planta de procesos) y tomando en cuenta que no existe mayor grado de acercamiento, se empieza a pensar en recurrir a los tribunales de justicia. “No descartamos nada”, sostiene Aldunate.
Días después y cuando ya se han cumplido 16 días de huelga, los 103 mineros se descolocarán ante lo que ha sido una de las acciones más repudiables de la compañía: No cancelar los sueldos del mes de abril que fue trabajado, como una manera de presionar el cese de las manifestaciones. “Eso no lo aceptamos y recurriremos a los tribunales”, recula el presidente del sindicato.
El estudio Hinojosa, Roco, Vega &Yáñez, se hace cargo de la causa y el 13 de mayo presenta una tutela laboral, figura implementada en la Reforma del Trabajo, donde se busca la cancelación de las remuneraciones. “Deseamos que acabe la actuación ilegal y anticonstitucional que vulnera los derechos de los trabajadores, terminando con la medida de presión de privarlos de sus remuneraciones e implementar reemplazos sin autorización previa”, indica el abogado Roberto Vega.
En las afueras de la planta, Fresia y otras mujeres extreman recursos para cocinar. Pese a la buena voluntad del pueblo y de otros organismos sindicales, la comida poco a poco se les empieza a terminar. “Estamos resistiendo sólo con algunos ahorros que teníamos como sindicato”, manifiesta Mauricio Aldunate. Al otro día concurren precandidatos parlamentarios de todos los colores, sin embargo, al retirarse, las luces de las cámaras de televisión y los flashes fotográficos, el problema vuelve a las almas tambillanas.
Juvenal Muñoz, quien se entera de la estrechez de las raciones alimenticias por teléfono, pues acompañaba a los abogados en la presentación de la acción ante el Juzgado de Letras de La Serena, comenta emocionado que “se nos han pegado en lo más profundo y donde más nos duele: La familia, pues son ellos quienes más sufren”.
Una semana después, y desoyendo el mandato de la jueza Nancy Bluck Bahamondes, la minera se niega a pagar, aduciendo falta de recursos.
“La gente trabajó los treinta días de abril como corresponde y cuando uno trabaja un mes completo hay que pagarle, de manera que ellos debieran tener los sueldos en sus bolsillos”, reconoce muy preocupado el seremi de Minería, Antonio Videka, quien ha realizado innumerables gestiones para destrabar el asunto.
La justicia dio plazo de 72 horas para pagar los $62 millones adeudados, pero la empresa se excusó en voz de Rosa Piña, quien señaló ejercer un cargo de jefatura en el área administrativa de la minera y reconoció ante la magistratura que toda la información relativa a las remuneraciones de los trabajadores en huelga, habían sido solicitada a la casa matriz en Santiago. “Nos hemos encontrado con un frontón que no escucha y hace oídos sordos. Hay empresarios inescrupulosos que se aprovechan de los resquicios legales para no pagar los sueldos”, criticó el seremi del Trabajo Cristián Martínez, quien allanó el camino para que esta semana la propia titular de la cartera, la ministra Claudia Serrano, se interiorizara de los pormenores de conflicto.
Hasta la fecha sólo se han cancelado $14 millones, lo que apenas cubre el sueldo base de abril, restando todavía cubrir algunos sueldos de marzo, bonos de producción y vacaciones impagas desde el 2008.

AL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS
Sólo en las últimas semanas la compañía ha dado la cara, aunque no para dar una solución o sentarse a negociar, sino que para salvar al administrador Eliecer Mauricio Fuentes Zenteno, a quien en virtud de su negativa de pagar los sueldos de abril, se decretó una orden de aprehensión por parte del Juzgado del Trabajo. Pero la Corte de Apelaciones de La Serena recibió a los pocos días un recurso de amparo de parte del abogado Pedro Gorroño Velasco, quien representaba al grupo Errázuriz y que no estaba dispuesto a dejar caer a su delfín.
De manera unánime el tribunal de segunda instancia revocó el mandato y devolvió a fojas cero los avances y objetivos de la Reforma Laboral. “Es un pésimo precedente para la aplicación de la reforma laboral en lo que a procedimiento se refiere, pues quedó demostrado el desconocimiento de la reciente normativa, prestándose a principios antiguos como los que rigen en materia civil. Se está diciendo que los empleadores pueden vulnerar sin ningún problema los derechos de los trabajadores”, señala el jurista Mario Yáñez, quien también defiende a los operarios.
Con ese antecedente, Francisco Javier Errázuriz sacó por primera vez el habla y criticó que la mina le había resultado más cara que una amante en veinte años. Además de “aclarar” que un tribunal del Trabajo estaba impedido de mandatar una orden de captura. Tambillos había ganado la batalla, pero faltaba mucho. “No nos vamos a desmotivar y seguiremos más firmes que nunca”, arenga Aldunate.
En materia judicial hay sólo una instancia que da la última palabra y es la Corte Suprema. A sabiendas de ese postulado básico de la institucionalidad jurídica de Chile, el estudio Hinojosa, Roco, Vega &Yáñez, reunió los antecedentes y los hizo llegar a la segunda sala.
Once días después del fallo de la Corte de Apelaciones, la Suprema lo dejó sin efecto y sin ningún reparo por parte de los ministros Nibaldo Segura, Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros Hugo Dolmestch y Guillermo Silva. El argumento fue el explicitado por la parte demandante: “Se remarca la vigencia plena de los derechos que el trabajador detenta no sólo en tal calidad, sino que también en su condición de persona, estableciendo aquello como eje fundamental en las relaciones laborales”, se desprendía del informe de cinco páginas.
Al conocer esta decisión, Francisco Javier Errázuriz, no vaciló y anunció el cierre del yacimiento y con el cuarto de siglo de operaciones que tenía en la localidad. Con esto, se dejará en la calle a 150 personas, las que representan el 21% de la fuerza laboral de Tambillos.
Actualmente la defensa de los trabajadores está a la espera del juicio en el Juzgado de Letras del Trabajo que se llevará a cabo este 15 de julio. Eso sí, el grueso de las 103 familias que están en jaque después de dos meses sin recibir los sueldos, poco entiende poco de los tecnicismos jurídico, aunque saben que sólo de esa manera el sol volverá a posarse sobre las polvorientas callejuelas de Tambillos y sus jefes de hogar podrán decirles “labor cumplida”.

EL ÚLTIMO RASGUÑO
Cristián Rojas ha sido una de las caras visibles de la respuesta trabajadora a los abusos de minera Tambillos y lo hace con conocimiento de causa. Los últimos dos meses ha sido su esposa, que trabaja en una fotocopiadora y gana $80 mil, el único sostén del hogar. “Mi hija necesita ir a la escuela y debo tenerle sus útiles, su colación y su ropita (…) No le puedo fallar”, dice con los ojos cristalizados. Una situación aún más dramática posee Luis Robles, quien las oficia de camionero de la faena. Tiene cinco hijos y la mayor está en la universidad cursando Enfermería. “Yo sé que la gente nos entiende cuando estamos luchando (…) Yo pasé por algo similar hace unos años cuando se me quemó la casa. Me supieron entender en el colegio. Pero ahora debo responderle a mi niña más grande, no puedo jugar con su futuro”, sentencia. Ambos trabajadores junto a dos colegas y a dos estudiantes universitarios iniciaron el miércoles 10 de junio una huelga de hambre, la que finalizó el viernes 19 de junio a primera hora tras la mediación del arzobispo de La Serena, monseñor Manuel Donoso. “A quienes nos quieren ver derrotados, les decimos que no daremos nuestro brazo a torcer en esta lucha”, expresa seguro Mauricio Aldunate, pese a que su voz se escucha cansada y apagada.

CRONOLOGÍA:

01 de mayo: 103 trabajadores de minera Tambillos inician una huelga por desacuerdos con la empresa.

13 de mayo: Se interpone una tutela laboral contra el administrador de Tambillos, Mauricio Fuentes.

19 de mayo: Desobedeciendo el mandato del juzgado de Letras del Trabajo de La Serena, la minera se rehúsa a pagar las remuneraciones de abril.
28 de mayo: El tribunal del Trabajo decreta la orden de detención contra Mauricio Fuentes.

03 de junio: La Corte de Apelaciones desestima la acción contra el administrador de Tambillos.

10 de junio: Cuatro mineros y dos estudiantes universitarios inician una huelga de hambre indefinida.

15 de junio: La Corte Suprema revoca el dictamen de la Corte de Apelaciones, por lo que instruye la captura de Mauricio Fuentes.

15 de julio: Momento decisivo donde se realizará el juicio laboral.

viernes, 12 de junio de 2009

El campo bajo alerta


El conocido dicho “Abril, lluvias mil” parece poco a poco disiparse del léxico popular, especialmente si se toma en cuenta lo que ha ocurrido durante esta temporada, pues es precisamente todo lo contrario lo que ha sucedido en estos primeros seis meses, donde las precipitaciones han brillado por su ausencia, generando un halo de duda acerca de qué tan potente es el cambio climático.
Pero acá no basta con decir que se está en un periodo cíclico de sequía o que las autoridades no han hecho nada para contrarrestar el avance de la desertificación. Efectivamente hay menos lluvias y desde el Ejecutivo se han preocupado bastante con respecto al tema, principalmente en lo que se refiere a la construcción de obras de riego, pues el 2008 la región albergó obras por más de $9 mil millones.
Pero acá sucede que se está luchando con un enemigo omnipresente, externo y poderoso: La naturaleza. O bien con “patologías” que la hacen modificar sus alcances en el entorno. Cuantitativamente el descenso de las precipitaciones no es un misterio y los datos están a la vista. Sólo basta encontrarlos.
Si nos remitimos a periodos donde no existía la incidencia del hombre en materia medioambiental como a inicios del 1900, hoy nos podemos llegar a dar cuenta que llueven 125 milímetros menos que hace un siglo. Esa condición no se asemeja al aumento en casi 100 veces de la población.
Por ello es que cada vez se hace más necesario crear un frente común de manera de escuchar todas las voces involucradas y tomar decisiones en conjunto. Así lo ha hecho el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) a través de consejos asesores regionales y de zona, aunque todavía falta algo. ¿Basta con que una entidad técnica se ponga de acuerdo con un grupo de pequeños agricultores? ¿Qué preponderancia tienen si las decisiones se toman en las altas esferas?
A continuación les presentamos las voces de dirigentes campesinos que exponen a qué se le debe poner acento, para que –en el mejor de los casos- algún alto personero público y privado conozca de primera fuente cómo se puede combatir la desertificación.

EL SECO VALLE FLORIDO
Desde 1998 que el valle de Elqui tiene razones para sonreír con mayor propiedad. Y ello no sólo se condice con su consolidación como una ruta turística y pisquera, sino que desde la construcción del embalse Puclaro más de 20.700 hectáreas se han visto beneficiadas con el 85% de seguridad de riego.
Eso lo ha entendido la floricultora María Henríquez, quien no oculta su satisfacción porque “en el valle no tenemos escasez de agua”. Sin embargo, como integrante del Consejo Asesor de Área de La Serena (Cadas) no deja de preocuparse por lo que pasa en otras zonas al norte de la región o bien aquellas que escapan de su competencia, pero que sueñan al igual que ella en vivir en base a la producción agrícola. “La falta de lluvias nos entrega un escenario bastante complicado, especialmente para el secano, porque en estos momentos las napas han bajado demasiado (…) Si no llueve se verá un panorama muy malo”, manifiesta con evidentes signos de preocupación.
Es precisamente esa situación la que experimentan sus “vecinos” de la Comunidad Agrícola Olla de Caldera, que concentra más de 122.600 hectáreas y tiene injerencia en terrenos de La Serena y La Higuera. Todos los años, se realiza durante los primeros meses un catastro para ver la profundidad de los pozos.
Pero durante la presente temporada, los acontecimientos dieron un giro dramático, toda vez que de las 100 fuentes analizadas, el 60% se encontraba totalmente seca. “Como todavía no llueve, no tenemos agua en los pozos, por lo que dependemos que la municipalidad nos lleve el suministro en camiones aljibe cada 15 días”, sentencia el dirigente Jorge Villalobos.
En caso de que en los próximos meses no precipite, miles de cabeza de caprinos y árboles frutales desaparecerán. “Acá realizamos agricultura de autoabastecimiento, por lo que se pondrá en riesgo a quienes vivimos de estos productos” agrega Villalobos.

CON LA AYUDA DE LA NATURALEZA
Yéndonos hacia la provincia de Limarí, debemos detenernos en Romeralcillo, pequeño pueblito de no más de 100 familias que ha sido particularmente golpeado con los vaivenes de la naturaleza. Esto, porque su calidad de valle encajona los fríos y aleja las lluvias. Eso lo sabe muy bien Carlos Araya, quien representa a la comunidad agrícola del lugar. Para el también integrante del Consejo Asesor de Área de Limarí, las lluvias brillan por su ausencia. “Como este sector es muy amplio, el agua se condensa, impidiendo que caiga lluvia como en otras partes de la provincia. Mientras en Ovalle precipitan 40 mm, acá con suerte tenemos 20 mm como promedio”, dice.
Pero lejos de dormirse en los laureles, el grupo de 49 agricultores comprendió que no podían esperar a ver cómo sus cosechas se secaban o sus cabras morían de sed y hambre. Por ello postularon un proyecto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). “Teníamos tres objetivos: Educar, utilizar energías renovables y forestar”, comentó Araya.
Pasaron pocos meses y la embajada de Japón en Chile se interesó en los alcances que tendría la iniciativa y la financiaron. 40 millones de pesos se desembolsaron para entregar paneles solares a 16 familias de Romeralcillo y la plantación de 20 hectáreas, de manera de recuperar el corte de leña. “En paralelo seguimos con la idea de desarrollar un pozo profundo para no depender de las entregas de agua que debe hacer el municipio periódicamente”, esclarece el dirigente.
Dentro de los próximos años, esperan dejar de lado la dependencia hídrica y conservar el medio ambiente. Pero en lo inmediato, esperan en las semanas siguientes recibir a Wataru Hayashi, máximo representante del Gobierno nipón en Chile. “Él inaugurará el resto de las fases del proyecto, lo que representa un espaldarazo muy importante”, añade Carlos Araya.

EL MOMENTO DEL ADIÓS
La sequía y la falta de oportunidades han provocado no sólo perjuicios económicos a las zonas rurales, sino que también un descenso en su población. Esto quedó reflejado en el último censo, donde hubo zonas que se vieron disminuidas fuertemente. Uno de los casos más dramáticos se vivió en Andacollo. “En nuestra comuna teníamos a inicios de los noventa el 20% de la población rural, sin embargo en el 2002 ese rango bajó al 8%. Perdimos más de la mitad, porque no hay inversión para trabajar. Existe muy poco incentivo”, señala compungido Patricio Hevia, presidente de la Comunidad Agrícola Caldera y Damas.
Pese a la preeminencia agrícola, las cercanías de Ovalle no son inmunes. Así lo ratifica Carlos Araya de Romeralcillo, quien insiste en que “este microcuenca está muy complicada y por eso estamos tratando de hacer trabajos de recuperación para reforestar y dar nuevos bríos para que los campesinos no abandonen sus tierras”.
Pero la ecuación no es tan simple si se ve desde la perspectiva del crecimiento. En 2002 La Serena y Coquimbo concentraban el 58% de los habitantes de la región, aunque según las proyecciones del 2020, ese porcentaje se incrementará al 63%, acogiendo 166.828 nuevos vecinos, lo que supone la llegada de 772 personas por mes.
Al otro lado de la moneda, zonas menos urbanas y con una fuerte carga rural como Canela, perderá 1.749 habitantes, equivalente al 19% de su población. El caso de Andacollo es mucho peor, ya que ese rango se amplía al 31% de todos sus parroquianos.
Para Hugo Maturana, quien representa a los campesinos de Los Vilos, el interés de las mineras y las grandes compañías agrícolas ha modificado el sistema de aprovechamiento. “Nos han despojado de este elemento (…) Debe hacerse algo rápido o sino se irá incrementando la migración de los campos”, expresa.
“Queremos hacer inversiones y propiciar nuevas oportunidades para el campo. Por eso es vital ponernos de acuerdo y construir una agenda común que nos lleva a encontrar soluciones a las carencias de los sectores rurales”, indica el director regional de Indap, Bernardo Salinas al momento de lanzar la convocatoria para elegir a los delegados.

CÓDIGO NEOLIBERAL
A 188 kilómetros de La Serena, la comunidad combarbalina no está del todo convencida que los proyectos de tres embalses (La Tranca, Murallas Viejas y Valle Hermoso) logre dejar el desabastecimiento en el olvido.
Juana Araya, presidenta de las Comunidades Agrícolas de Combarbalá, no deja pasar la oportunidad para criticar la instalación de estos tres centros de almacenaje. Pero hace la salvedad de que no es por la obra, sino que por su ubicación. “La mayoría de los pequeños agricultores no tendrá a acceso al agua que se recopile, ya que nunca tendrá en su poder acciones”, explica.
Esto se entiende por el alto valor de cada uno de los derechos hídricos que varían entre los 3 y 5 millones. “A veces las organizaciones agrícolas anteponen otras prioridades que reunir el dinero para comprar una acción, aunque sabemos que esto obedece a que esos valores se rigen por el mercado, teniendo Chile el Código de Aguas más neoliberal del mundo”, dice la presidenta nacional de la Federación de Comunidades Agrícolas, Mirta Gallardo, quien acusa a grandes empresarios de lucrar con la venta de acciones.
El hecho que sólo el 0,1% de los derechos hídricos recaiga en el pequeño campesinado se explica por la modificación en 1981 del Código de Aguas que eliminó las mercedes y dio paso a los derechos de aprovechamiento. Eso sí en la Dirección General de Aguas (DGA) no están dispuestos a hacer la vista gorda en caso de no utilización. “Hay avances significativos en materia del uso, ya que ahora el Estado puede restringir su asignación en caso de no utilización”, sostiene Francisco Riestra, jefe de Fiscalización de la repartición.
En esa línea, durante el 2008 se cursaron 2.300 multas por no explotación, lo que significó retornos de $11.500 millones para el Fisco.
Para bien o para mal, cada día que pasa habrá menos opciones de revitalizar cuencas y aguas subterráneas, lo que lleva peligrosamente a la región a una carencia del principal insumo de dos de sus mayores rubros productivos, la agricultura y la minería. Pero, más preocupante todavía, es que se va indeclinablemente hacia un punto de inflexión donde la bebida humana no está asegurada. Allí, recién nos daremos cuenta que es un asunto de vida o muerte.

viernes, 29 de mayo de 2009

Negocios a un solo click


Ciertamente las crisis financieras son aquellos periodos donde abunda la desorientación, la especulación, la falta de confianza y las estrecheces económicas. Pero también representa nuevos nichos que se pueden explotar, aunque para ello hay que estar preparado. O mejor dicho, bien implementado.
Ello se puede graficar empíricamente con un hecho real. Le sucedió a una de las tantas automotrices estadounidenses que en estos momentos se mantienen al borde de la quiebra, pero que por principio de confidencialidad no le podemos dar a conocer su nombre, aunque sí dar certeza que estaba tan atareada con sus deudas que buscaba abrir una nueva plaza en España, para prolongar la cesación de pagos. Para ello, era necesaria una asesoría legal, por lo que la gerencia general tomó la decisión y redactó un oficio donde explicitaba su objetivo.
Para ello visualizó una serie de bufetes y de acuerdo a las recomendaciones, dio con varios que tenían una amplia experiencia en inversiones extranjeras. En los negocios no hay hora ni día de descanso y pese a ser horario de almuerzo en Detroit, de todas formas el gerente general de la firma dejó de lado su sándwich y jugo natural que lo acompañaba, para escribir un correo electrónico desde su oficina.
El mail llegó de inmediato a los bufetes que seleccionó en Madrid y Barcelona, previa consulta con su abogado de cabecera. Eran las 20 horas en España y un instante clave para entender cómo la tecnología no sólo hace más fácil la vida, sino que también ayuda a ganar dinero.
El leguleyo madrileño tenía BlackBerry, un smartphone que permite revisar desde un teléfono móvil el correo electrónico, navegar por Internet y mantener una base de datos de la empresa. El catalán, por su parte, no. ¿Qué cree usted que sucedió? Está claro que el primer jurista respondió en un par de línea la orientación que necesitan en la ciudad más poblada del Estado de Michigan, mientras que el otro sólo vino a chequear su computadora el lunes siguiente.
El usuario de BlackBerry se quedó con el negocio y recibió una interesante comisión que le valió adjuntar a su portafolio de clientes a una grande de las cuatro ruedas. “Ambos tenían el conocimiento y la experiencia, pero la diferencia estuvo en la disponibilidad, es decir, tener o no tener la tecnología en el momento adecuado”, señaló Antonio Mejía, gerente de Ventas de Research In Motion (RIM), la compañía canadiense creadora de BlackBerry, quien hace poco estuvo en La Serena. En la ocasión aprovechó de dar una charla de las ventajas que implica tener este dispositivo. “Es una inversión más que un gasto”, agregó.
Precisamente este año se cumple una década desde la creación de este artículo tan común en los círculos de inversión y negocios, pero que con su masificación y reducción de costos, ha permitido que cada vez sean más los clientes comunes y corrientes que disfruten de sus ventajas.

MENOS TIEMPO EN LA OFICINA
En Estados Unidos, el año pasado uno de cada diez teléfonos vendidos, entre los que se cuentan aquellos con conexión a Internet hasta los más básicos, fueron BlackBerry, convirtiéndose -por lejos- en el alumno aventajado de la generación que hoy se disputa con el iPhone de Apple y las distintas líneas touch de Samsung, Nokia y Motorola. Eso sí, que la preeminencia de este artefacto se dé entre los oficinistas y empresarios no es al azar, pues de acuerdo a los estudios que ha encargado RIM, se detectó que quienes utilizaban el dispositivo ahorraban hasta una hora al día en sus quehaceres laborales. “Permite contestar el correo, contactar a clientes en tiempo y forma real, además de estar enterados de los negocios en el instante que ocurren”, aseguró Mejía.
Pero no sólo los grandes consorcios son capaces de apostar por una tecnología capaz de agilizar procesos usuales de escritorio, sino que también las pequeñas y medianas empresas. Le pasó a un conocido exportador pesquero de la zona, quien prefiere mantener en el anonimato su nombre. Él disminuyó en casi un 30% los costos operativos de refrigeración de sus productos marinos. “Mientras estaba fuera de la oficina, pude ver correos, acceder a Internet, especialmente a programas de chat, lo que me permitió conversar con mis clientes que estaban en línea. Allí pude despachar por el teléfono nuestros envíos”, relató. A lo que Antonio Mejía añadió “se pueden hacer los costos de la empresa más viables”.
Y para ello dio un ejemplo elocuente: “Un vendedor de una empresa que mueve inventarios y lo llama un cliente que le pide dos mil unidades de un producto determinado. A través de su sistema podrá visualizar los inventarios, apartar los productos y dar la orden para que salga ese embarque que solicita el cliente”, dijo. En buena medida los acuerdos comerciales han podido incrementarse por tener las herramientas adecuadas en lo que en Ventas y Marketing se denomina momentum. “Hay que aprovechar ese instante porque es cuando el comprador está más entusiasmado”, acotó Mejía.
Rubén Pérez, gerente de Ventas de Maservi, una compañía regional dedicada a surtir de revestimientos industriales a empresas del ámbito minero, agrícola y marítimo, sabe perfectamente la relevancia de tener la oficina en sus manos. Al preguntarle por alguna anécdota, de inmediato se le viene a la mente la vez que estaba en un encuentro y le llega un mensaje donde le solicitaban cotizaciones.
“Miré el correo en el teléfono y supe que era importante, pues se trataba de una chance muy interesante. Pero estaba fuera de mi escritorio, por lo que rápidamente pude chequear el pedido en línea y responder a través de Facebook”, precisó.
Y está claro que los accesos a la red de redes a través del BlackBerry no se limitan a los espacios virtuales de correo electrónico, sino que a distintos sitios de interés como el propio Facebook, Twitter, You Tube o Amazon. “Hoy existe una amplia variedad de opciones”, ratificó Mejía.

¿ME ESTÁN CONTROLANDO?
Pese a que son más de 50 millones los usuarios que tiene RIM alrededor del mundo y los innegables atributos de su “tesoro”, ya han surgido algunos reparos por lo que se considera un elemento esclavizador. Fue la conocida investigadora de mercado Digital Life America la que hizo una pregunta fue muy simple. ¿Los dispositivos como BlackBerry te atan más al trabajo en vez de liberarte? Más de un 33% de los consultados dio una respuesta afirmativa, aunque al momento de presentar esta interrogante a los usuarios de esta tecnología, el rango apenas subió un 1%, mientras que quienes negaban esa tesis fueron un 37%.
En todo caso, el mismo estudio detectó que aquellos que tienen el smartphone poseen jornadas más extensas que quienes, porque el 20% trabaja más de 50 horas a la semana, comparado con un 11% del otro segmento.
Punto a favor es que el 50% de los usuarios de la tecnología aplicada por RIM gana más que la media nacional de Estados Unidos, donde se aplicó la investigación. Eso sí, se quejaron que apenas tenían tiempo libre.
Un funcionario del Gobierno Regional dice que desde que se implementó el BlackBerry hubo una orientación distinta hacia el cumplimiento de los objetivos y la disposición para responder ante un superior. “Antes el celular era el único modo de ubicarte y los temas complejos que venían en oficio se enviaban al mail, lo que nos excusaba de responder inmediatamente”, aseveró.
Añadió que “una de las estrategias es que estés las 24 horas al tanto y que no haya excusas para no saber lo que te preguntan. Es una forma de control bastante efectivo”, señaló la misma fuente que por razones obvias guardó bajo siete llaves su nombre.

SMS V/S XAT
Hasta el momento han sido sólo los altos ejecutivos de empresas e importantes autoridades de Gobierno, quienes dicen aprovechar las ventajas de este artículo electrónico, el que baja ostensiblemente su valor si se contrata para ser usado en una institución. Pero ¿qué tan lejos están los adolescentes de usar BlackBerry? Según Antonio Mejía, más cerca de lo que se cree, ya que en promedio un joven suele enviar entre 100 y 120 mensajes de texto (SMS) al mes a través de su celular, lo que representa un gasto de cinco mil o seis mil pesos.
“Las empresas con las que trabajamos tienen planes de acceso ilimitado a Internet desde cinco mil pesos. Entonces, los usuarios pueden hablar a través de Hotmail MSN, Yahoo Messenger o Google Talk sin importarle el tiempo”, precisó el ejecutivo de RIM.
Otra arista es que Internet no considera si uno está en Chile, Australia o México, pues el costo es el mismo, a diferencia de un SMS que variará si está dentro de las fronteras nacionales. “El mensaje no tiene costos adicionales, por lo que no será caro para este tipo de personas”, finalizó Mejía.

OPORTUNIDAD MEDIAL
La agencia de noticias azteca Notimex posee más de 200 reporteros repartidos en todo el país. Pese a la amplia gama de corresponsales, se dio cuenta que si existía un dispositivo que concentrara imagen, texto y voz, agilizaría los despachos. Dicho y hecho, pues les entregó a todos BlackBerry, lo que permitió que los envíos llegaran uno o dos días antes. “Sólo bastaba con escribir un par de líneas y aprovechar la buena calidad de la cámara de fotos que trae el teléfono para mandar la información”, sostuvo Antonio Mejía. Otra experiencia exitosa la tuvo la Compañía Argentina de Granos que el año pasado les facilitó BlackBerry a todos sus proveedores, quienes por las complejidades geográficas les costaba acceder a un teléfono fijo y a un ordenador con conexión. No obstante, hoy eso cambió, pues a través de simples palabras en un correo, la gerencia de Adquisiciones sabe cuándo tiene que ir a buscar la materia prima para mantenerse en competencia en los mercados globales.

jueves, 14 de mayo de 2009

La asignatura pendiente de la minería


El adolescente Patricio Rojas conoció de improviso la necesidad de normar el cierre de piques mineros que ya no representan rentabilidad para una compañía. Y es que este joven de 15 años transitaba como todos los días por el sector de El Pangue, localizado a 50 kilómetros de Canela en la provincia del Choapa, pero aquel acalorado día de verano de principios de año su vida daría un giro sin precedentes. Él mismo relata que nunca le había llamado la atención nada de ese polvoriento camino, pero esta vez había un objeto brillante que no pudo pasar por alto.
“En esa ocasión me detuve por curiosidad y apenas toqué el fulminante, explotó”, comentó acongojado. Y es que después de aquel accidente el menor perdió cuatro dedos de su mano por la irresponsabilidad de algún minero que creyó que el artefacto no causaría problemas a la ciudadanía. Craso error, pues son muchas las experiencias que relatan dramas por escurrimiento de relaves, exploración de lugares con escasas normas de seguridad y explotación de vetas abandonadas.
Debido a ello, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) en conjunto con el Ministerio de Minería elaboraron en 1999 un anteproyecto para convertirlo posteriormente en ley para establecer la obligatoriedad al momento de dejar de explotar una franja metálica. Sin embargo, ha pasado mucha agua bajo el puente y la iniciativa se encuentra entrampada en el Congreso sin ver la luz durante los últimos diez años. Ante ese escenario ¿Estamos seguros en aquellos lugares donde existe un yacimiento inactivo?
Esa fue una de las interrogantes que se planteó en el XII Encuentro de Medio Ambiente que desarrolló el Instituto de Ingenieros de Minas de Chile en La Serena y al que asistieron importantes personalidades del ámbito público y privado.
Lo cierto es que cada uno expuso su punto de vista con respecto a la necesidad de introducirle observaciones a la ley y conformar mesas de trabajo con el fin de apurar su tramitación en ambas cámaras.

EL ROL DE LA CIUDADANÍA
Cuando a menudo se habla de cobre en los distintos foros internacionales es imposible que en alguna parte de esa alocución no se nombre Chile. Y es que pese a que hemos buscado en innumerables actividades ser los número 1, en la extracción del metal rojo, por lejos, nuestro país lleva la delantera. Escalones más abajo se encuentran Australia, Canadá y Estados Unidos. No obstante, la diferencia no se da en la explotación, sino que en el contexto legal en el que se desarrolla la actividad, pues estos últimos han implementado hace por lo menos veinte años estrictas normativas de cese de faenas.
¿Y Chile se preguntará usted? Lamentablemente y pese al potencial y a los años que lleva sacando metales no tiene una norma, lo que posterga al medio ambiente y prioriza una explotación que no hace miramientos con el entorno.
Si bien Canadá fue el primero de los países que promulgó una norma de estas características llamada “Guía para la rehabilitación de sitios mineros” y desarrollada por el Ministry of Northern Development and Mines en Ontario. Eso sí, el modelo más aplaudido es el australiano, ya que no sólo contempla el componente ambiental y físico, sino que integra a la comunidad y a los sindicatos de trabajadores.
Es precisamente esa estructura la que ha aplicado desde su arribo a territorio nacional la gigante BHP Billiton que tiene control de Cerro Colorado (Región de Tarapacá) y La Escondida (Región de Antofagasta). Su gerente de Medio Ambiente, Rodolfo Camacho, tiene claro a quiénes debe considerar. “Hay que saber quiénes son nuestros stakeholders, por lo que al momento de regular el término de faenas no puede dejarse afuera a los sindicatos de trabajadores de la mina y a la comunidad, pues nos estamos creando un problema a futuro”, señaló.
Con respecto a los elementos que cada vez tienen un papel preponderante en los estudios de impacto ambiental se cuenta el agua, suelo, aire y biodiversidad. “Acá no debe tomarse una matriz al momento de evaluar el cierre, sino que construirse en base al entorno particular donde está inmersa la faena. No sacamos nada con tener estándares que no corresponden a la realidad”, reafirmó Camacho.
Por ello, una de las conclusiones que se consensuó durante los dos días que se extendió el encuentro es que para que un cierre sea exitoso debe necesariamente ser caso a caso. “Hay que internalizar el hecho que cada cese de faenas debe contar con análisis de riesgo distintos tomando ciertos aspectos particulares”, precisó Juanita Galaz, consultora de M&MA. A esto se suma la postura de Rodolfo Camacho, quien agregó que “las personas son distintas y reaccionan de manera diferente, por lo que debemos analizar esos factores”.
Es ese ejemplo el que ha llevado a cabo la gerencia de Minera Los Pelambres que anunció esta semana un plan de cierre para su tranque Los Quillayes. Ignacio Cruz, gerente general de la firma, estableció la nueva mirada de negocio y la manera de operar del brazo minero del grupo Luksic en la región. “La programación de cierre del tranque de relaves Los Quillayes se desarrolla en conjunto con comunidad, especialmente el pueblo de Cuncumén, ubicado en el valle alto de Salamanca”.

LOS OBSTÁCULOS PARA LAS EMPRESAS
El director nacional de Sernageomin, Alejandro Vío, está consciente de la demora que ha sufrido el proyecto lo que ha significado que haya muchos lugares en el país que se han convertido en una bomba de tiempo para muchas personas. De hecho, en una medición a nivel nacional ocurrida en 2005, de 665 puntos de extracción minera, sólo la mitad contaba con condiciones de cierre adecuadas. “Tomando en consideración ese peligro latente es que elaboramos esta ley que permite que las faenas cierren adecuadamente y que no revistan problemas para el medio ambiente o las personas”, acentuó.
Desde esa óptica, han sido varias las gestiones que se han hecho ante la Secretaría General de la Presidencia para que se le dé celeridad al proyecto ante el Poder Legislativo. “Sabemos de la demora, pero a esta iniciativa se le han hecho bastantes observaciones lo que la ha retrasado. Nuestra metas es que salga a la luz antes de que concluya el mandato de la Presidenta Michelle Bachelet”, acotó Vío.
Para el ex presidente de la Comisión de Minería y Energía de la Cámara Alta, el senador PS Ricardo Núñez, la razón encubierta para que no se hayan experimentado avances en los últimos años radica en el mayor costo que implicaría para las empresas considerar dentro de su plan programático el término de las labores. “Una legislación moderna sobre cierre de faenas mineras necesariamente traerá aparejado costos para las empresas. Los pasivos ambientales mineros en muchas regiones son de una gran magnitud y su tratamiento –seguramente- será muy oneroso”, aseveró.
Un ejemplo evidente se da en Copiapó, donde los pasivos ambientales dejados por la compañía Sali Hochschild todavía están en el lugar, pese a que hace años no hay actividad extractiva. Para Juanita Galaz, la idea es que el valor de esta acción no sea una excusa y antes de la explotación haya una postura clara. “Los gastos efectuados en el cese no pueden ser cargados como costo de cierre, sino que como operación, por lo menos mientras no exista ley”, sentenció.
¿Están los privados incómodos ante un encarecimiento de sus operaciones? El vicepresidente de la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI), Alberto Salas, es categórico para definir que cada empresa tiene su plan de cierre y que están llanos a aportar para que nuestro país tenga un reglamento moderno. “Es una necesidad y un deseo de la industria el avanzar en normativas que regulen el cierre. Como SONAMI hemos trabajado para consensuar en una normativa moderna y de normas claras, pero que no frene el desarrollo de la minería”, estipuló.
Ignacio Cruz de Los Pelambres deslegitimó el reparo monetario como una excusa para impedir la implementación de la norma, pues va de la mano con la política de sustentabilidad. “Tomamos la decisión de mirar nuestra operación en un sentido que hemos llamado implementación de sustentabilidad desde la compañía y donde queremos mirar desde fuera. Es decir, ponernos en los pies de la gente que pueda verse afectada por nuestro negocio”, expresó el ejecutivo, quien agregó que “cuando uno lo ve sus necesidades, prioridades y urgencias conoce la magnitud de las operaciones. Uno no gasta más, sino que lo justo y necesario, invirtiendo lo que corresponde en la comunidad para que se desarrolle junto con la compañía”.
Para Salas uno de los mayores obstáculos se ha generado en la superposición de competencias, lo que atenta contra la inversión privada, pues crea burocracia y papeleos innecesarios. “Como es ley hay que definir los ámbitos de competencia, duplicidad de actores y regulación del Estado para que no se superpongan (…) Necesitamos algo moderno y no burocrático”, comentó.
En todo caso y con estos antecedentes en la mano, más allá de las buenas intenciones y los reparos que aún rodean al proyecto, las palabras del ministro de Minería, Santiago González, cobran más importancia que nunca: “El plan de cierre es la principal herramienta del sistema que define medidas para que las empresas mineras logren un cierre de faenas ordenado, eficiente y oportuno dentro del marco jurídico vigente”. Así como la tierra les ha dado la riqueza a las compañías mineras, bueno sería que parte de esas utilidades las invirtieran en esta tácita, pero imprescindible materia prima.

UN EJEMPLO DE RESPONSABILIDAD

Pese a que en Chile al momento de dar término a las funciones de extracción de minerales no existía ninguna ley que los obligase a armonizar, la minera canadiense Barrick Gold sentó un precedente al iniciar en 2002 su plan de término de operaciones de El Indio, ubicado en Vicuña. Rodrigo Rivas, gerente de Asuntos Corporativos de la empresa, incluso cerró la puerta a pirquineros del oro que pretendían explotar parte del metal que todavía se encuentra bajo tierra, pero que para la compañía del multimillonario Peter Munck ya no representa interés comercial. “El Indio hoy continúa con su plan de cierre y es imposible que se reabra”, indicó el ejecutivo, quien cifró el desembolso hasta la fecha en US$70 millones.

CRONOLOGÍA
1972: Se introduce en los códigos mineros el concepto de cierre de minas.
1983: Se realiza el primer plan de cese de faenas en Canadá.
1989: Se publica la “Guía para la rehabilitación de sitios mineros” en Canadá.
1999: Chile inicia la elaboración de un anteproyecto de ley para cierre minero.
2002: Barrick Gold comienza con el plan de término de operaciones de El Indio.
2010: Se espera que en el país se promulgue la ley de cese de faenas.

viernes, 8 de mayo de 2009

Un tranvía llamado deseo


Aquel chiquillo que peloteaba todo el día con sus amigos en las húmedas calles del barrio Virgilio de El Llano en Coquimbo, poco a poco fue creciendo. Si en el colegio destacaba por ser el primero en animar una rifa o una fiesta con tal de conseguir recursos para un curso que soñaba con viajar -pese a que el dinero se contaba con los dedos-, en la enseñanza media ese instinto lo llevó a ser reconocido por moros y cristianos, pues lograba poner de acuerdo en un partido de fútbol a hinchas piratas y papayeros sin que ninguno de los dos llegara a los golpes.
Era Manuel Letelier Godoy, un joven que cuando salió de la enseñanza secundaria a fines de los sesenta, la sociedad entraba en un ideológico sentimiento hippie, antibelicista y anárquico que sacaba sus primeras chispas en Chile. Pero su cabellera rizada y larga no sucumbió ante los acordes de Jimi Hendrix o Carlos Santana, sino que su instinto lo llevó a desplazarse 561 kilómetros al norte para instalarse en El Salvador, específicamente en la División Norte de Codelco.
Sus dotes de organizador y motivador no se hicieron esperar y se ganó un respeto que hoy recuerda como uno de los pasajes más importantes de su existencia. A los pocos años ya era dirigente de uno de los sectores de extracción de cobre. Ayudó en innumerables ocasiones a los más desposeídos de la zona cuprífera a través de colectas, espectáculos a beneficio o simplemente escuchando sus dramas. “Siempre he sentido la necesidad de oír los problemas de los demás, pues uno con la cabeza fría puede guiarlos y a mostrarles que existe la luz al final del túnel”, rememora.
Fue un cuarto de siglo lo que permaneció en tierras salvadoreñas donde de vez en cuando se imaginaba haciéndose pequeño, una vez más, para poder correr por la costanera o estirarse en la playa y ver cómo descargaban albacoras en el terminal pesquero.
“Un día dije está bueno, me voy a mi puerto y me ha ido muy bien, ya que he conocido harta gente, además que es bonito encontrarse con compañeros de curso, amigos y familiares”, sentencia no sin antes tomar un respiro.
Y es que este hombre es sensible, pese a que deba proyectar una imagen de dureza como presidente de la Línea de Colectivos Nº 42 de Coquimbo, en la que lleva 15 años, luego que en la primera asamblea que asistió nadie quisiera hacerse cargo de la empresa. “Asumí este desafío porque este grupo merecía un futuro con mejores expectativas para progresar”, recuerda, al mismo tiempo que remarca que la única motivación para levantar la mano en esa acalorada sesión fue aportar con el desarrollo al transporte público de la ciudad puerto.

ENSEÑANZA AL VOLANTE
Llegó sin saber nada de transporte y hoy ha hecho de todo. “Manuel ha logrado darle una identidad a esta compañía, congeniando un buen servicio con una calidad de trabajo”, especifica Jorge Araya, tesorero de la línea.
Y no deja de tener razón, pues la primera instrucción que les dio a sus asociados era que durante el año debían cancelar una cuota, de manera que en el verano y junto a sus respectivas familias tuvieran un día de diversión en algún camping y playa, además de un aniversario con sus asociados y conductores. Así, tal como cuando era niño y recolectaba la plata de las rifas, Manuel le ganaba a la adversidad de la vida.
Habiendo logrado una identificación con la línea, la meta ahora fue ganarse el cariño de los vecinos del sector de El Calvario, en la parte alta de la ciudad puerto. “Cuando se inauguró el recorrido de la línea, era una zona de pura tierra y peñascos, lo que dificultaba el tránsito”, indica Manuel, quien poco a poco instó a los vecinos a que participaran en el programa Pavimentos Participativos que promueve el Serviu.
El presidente de la Comisión de de Disciplina, José Baeza, asegura que esa disposición generó un cariño especial. “Si hoy no tenemos problemas con la gente de la parte alta, es porque la hemos sabido entender y le hemos abierto nuestros espacios”.
Responsable de aquello fue la directiva de la entidad, pues el año 2008 se ganaron un concurso en Chilenter lo que permitió que llegaran hasta la sede ocho computadores. “A veces los mismos niños y jóvenes de las casas vecinas llegan a las clases del profesor de computación”, confirma Letelier, quien acaba de ser reelecto como mandamás de la Federación de Coquimbo, que agrupa a nueve líneas por el periodo 2009 – 2010.

CREANDO SOBRE RUEDAS
Hace seis años, la directiva de la línea 42 quiso ampliar su giro. Con un servicio consolidado, la idea ahora era dar un salto y diversificar, para ello, no se dudó con coquetear con el rubro turístico. Hubo ciertas ideas, pero ninguna que los convenciera del todo, eso sí tenían claro que el motivo sería un medio de transporte. “Uno de los socios dijo que podía ser un bus con forma de barco pirata, pero el grado de elaboración era demasiado y los costos se nos iban por las nubes”, sostiene quien maneja las platas, Jorge Araya.
No pasó mucho tiempo para que los creativos “le dieran con el palo al gato”. Debieron romper el chanchito y desembolsar varios millones para adquirir una carrocería de segunda mano que después fue adornada con motivos alegóricos que dio paso a un tren. Al principio lo utilizaban para pasear por la comuna a los niños de escasos recursos de El Sauce, El Calvario y Punta Mira.
Conciente de esas anécdotas es el conductor del trencito, Eduardo Luna, o más conocido en el ambiente vial como el “Mentolatum”. “Me dicen así porque no tengo oficio fijo y le pego a todo”, comenta este porteño y acérrimo fanático de Coquimbo Unido. Pese a que estuvo sin manejar durante dos años, las enseñanzas son incontables. “El tren es como mi hijo, lo manejo como quiero y me felicitan por ello”, dice orgulloso.
Durante el verano, este medio de movilización recorrió las principales arterias de la comuna donde se ganó todos los aplausos de los turistas. “Me dijeron que lo encuentran bonito y atractivo para desplazarse”, añade el Mentolatum dejando ver la falta de algunas piezas dentales.
Pero pronto el tren no dio abasto y se pensó en algo más grande. Esta vez fue una armazón de micro la que completó el sueño de la línea. Esto porque construyeron un tranvía con capacidad para cuarenta personas cómodamente sentadas. “Durante el verano fue una novedad, incluso las delegaciones que llegaron para el Mundial Femenino el año pasado lo miraban con sorpresa”, apunta “El Maradona”, otro personaje con disfraz de conductor y cuyo nombre verdadero es Raúl Carvajal. “Este medio de transporte cumple todas las condiciones de seguridad y el tour es muy lindo para el turista para que conozca las bondades de la ciudad”.

¿BUSES EN FUGA?
Durante el verano los socios de la línea se vieron en una encrucijada, debido a que desde Tongoy los llamaron para que llevaran el tren y el tranvía y así deleitar a los visitantes. No obstante, la respuesta fue negativa, ya que el compromiso era con el municipio de Coquimbo. “La ayuda que nos prestó el Departamento de Tránsito y el propio alcalde nos hicieron desistir de llevar el transporte al balneario”, asegura el tesorero Catalán.
En todo caso, no descartan que para el próximo periodo estival haya una posición diferente. “En la medida que nos fortalezcamos, podremos abarcar otros lugares, pero primero queremos fortalecernos en la comuna”, precisa.
Y no debe sorprendernos que en los próximos años haya más novedades, pues desde ya se especula cuáles serían los siguientes pasos. “Queremos agrandar el tranvía y después hacer un galeón. Creemos ciegamente que lo vamos a conseguir, porque si la gente de la línea pone su esfuerzo, nuevamente haremos realidad nuestros anhelos”, remata Letelier, para quien los sueños fueron hechos para cumplirse.

EL MEJOR ADIÓS
Hilda Jiménez debe ser una de las pocas personas dentro de la compañía que conoce a cada uno de los 30 socios que la componen. Sabe sus patentes y los autos que tienen. “Es una de las fundadoras”, bromea el presidente Manuel Letelier para definir su estatus dentro de la empresa. Ella, más modesta, posa su argumento en los 14 años que lleva como secretaria, por lo que “cuando entra uno nuevo, no cuesta tanto ingresarlo al disco duro mental”, asevera. Pero sin lugar a dudas uno de los pasajes que más hondo calaron en la vida de esta esforzada mujer fue el apoyo que recibió cuando su hija sufrió una severa afección de salud. “Los compañeros de trabajo se comportaron muy bien…”, sostiene hasta que se le quiebra la voz. Toma aire y mira recurrentemente la imagen de su niña que está en el monitor del computador. Al proseguir toma las mismas fuerzas que alguna vez le entregaron sus amigos y añade que “destaco cuando mi hija estuvo enferma, pues se portaron muy bien. Ella ya no está conmigo y el funeral fue un homenaje demasiado lindo (…) Estoy muy agradecida”, explica.

Casino: una duda existencial

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El sueño se aleja como un as de póker