
Si algunos tienen la capacidad de escribir música, relatar hechos, dominar una especialidad deportiva o bien retratar una figura de la naturaleza, ¿por qué los otros animales no podrían hacer lo mismo?
Es por ello que cuando Oscar, el gato que reside en un centro de atención médica para ancianos de Providence, Rhoad Island, Estados Unidos, pronosticó sin equivocarse ni una sola vez la muerte de una veintena de enfermos terminales, surgió la interrogante de que si este tipo de especies son capaces de adelantarse a los hechos que vendrán más tarde.
Oscar, un felino de poco más de dos años y que fue adoptado por el personal de Steere House cuando era sólo un cachorro, ha sorprendido a todos en el hospital geriátrico y especialmente a los familiares de los internados de la tercera planta.
Ello porque el animal cada vez que uno de los pacientes está por morir, los visita y se da un par de vueltas por la cama que los alberga. Ello ocurrió cuando el felino llegó a la habitación 313. La puerta estaba abierta y entró.
La señora K. descansaba tranquilamente en la cama, con la respiración constante pero débil. Oscar salta sobre la cama y de nuevo huele el aire. Se detiene a considerar la situación y entonces gira sobre sí mismo dos veces antes de enroscarse junto a la señora K. Una enfermera entró en la habitación para examinar a la paciente.
Se detiene inmediatamente al notar la presencia de Oscar. Preocupada, deja apresuradamente la habitación y vuelve a su mesa. Coge el historial médico y comienza a hacer llamadas a los seres cercanos de la paciente. A la media hora, empiezan a llegar los familiares y un sacerdote alertados por la profesional. Poco después, la señora K. fallece.
Coincidencia o no, lo cierto es que esta caso despertó el interés de muchos investigadores, entre ellos el mismo director del geriátrico, David M. Dosa.
El facultativo manifestó que los animales son capaces de 'sentir' cosas que los humanos, no pueden percibir. Existen evidencias de animales que se utilizan para predecir terremotos y, desde luego, se han contado historias sobre animales que identifican infecciones y la intromisión de agentes patógenos en el organismo. “Mi idea es que Oscar es capaz de oler algo que nosotros no, quizás una feromona. Pero en última instancia, esto sólo es una suposición".
Sentidos más desarrollados que los de los humanos
Pero no es su percepción lo más llamativo del comportamiento animal. muchos de estos hechos tienen una explicación: Los sentidos de la mayoría de los animales están mucho más afinados que los del hombre, nuestro cómodo modo de vida no precisa de unos sentidos desarrollados y muchas veces no podemos oír u oler cosas que ellos pueden sentir con claridad, por dar algunos datos significativos:
Los perros tienen 40 veces más células olfativas y aunque su vista no le permite identificar un objeto inmóvil a más de 300 metros, si lo puede oler; su rango de sonidos audibles es mucho mayor, pudiendo además orientar sus orejas, lo que les permite una mejor captación de los sonidos.
Los gatos poseen unos sentidos sumamente agudos. Reaccionan a sonidos y vibraciones que nosotros somos incapaces de percibir, ya que están equipados de un oído sumamente agudo, capaces de escuchar sonidos inaudibles para el oído humano, una vista excepcional incluso en la oscuridad y un olfato muy desarrollado, siendo muy sensibles a los fenómenos eléctricos y barométricos, de modo que no es sorprendente que puedan sentir que va a llover o detectar un terremoto o una erupción volcánica.
Sin embargo existen testimonios y hechos probados que llevan este "Sexto Sentido" a otros niveles que escapan de toda explicación científica.
Un ejemplo histórico, es el comportamiento del gato de Sir Winston Churchill, quien se encontraba muy enfermo en cama, atendido por sus médicos. Una noche cuando ya parecía que estaba fuera de peligro, su gato empezó a maullar para salir de la habitación. Al día siguiente, Churchill amaneció muerto, habiendo presentido su gato su muerte, mejor que los doctores.
No es raro que un gato intente descolgar el teléfono que suena, sólo si es su amo el que llama, o el caso de felinos que han recorrido miles de kilómetros para encontrar a su amo. Algunos perros, saben cuando su amo está en peligro y se ponen tristes, o saben cuando su amo va a llegar a casa, incluso los días que llegan a horas distintas a la habituales.
Animales que detectan fantasmas
En ocasiones vemos animales como perros y gatos que se quedan ladrando o aullando a un punto fijo en la nada. Dicen que los animales tienen un sexto sentido, un sentido que les permite ver o percibir la presencia de seres espectrales, detectar si un fantasma esta en una habitación y desde luego su compañía no les gusta.
En una noche tranquila donde no se oye ningún ruido, ni parece haber ningún movimiento, repentinamente nuestro gato echa las orejas planas, hacia atrás, con las pupilas dilatadas, el dorso arqueado, el pelo erizado, moviendo el rabo, soplando, y mirando fijamente en dirección de aparentemente nada.
Aterrado, el felino parece prepararse para defenderse ¿Pero de qué? ¿Tal vez puede ver o intuir algo que nosotros no podemos? Y si es así ¿No parece escalofriante pensar que tiene un miedo tan irracional a lo que esta viendo?
La sensibilidad de los animales, especialmente de gatos y perros, hacia los fenómenos paranormales es inquietante. El parapsicólogo norteamericano doctor Robert Morris utilizó animales como «controles» en sus experimentos durante los años sesenta. En una ocasión estuvo estudiando una casa habitada por fantasmas, y concretamente una habitación en la que había ocurrido una tragedia.
Pero no sólo Oscar, el felino de Churchill u otros mininos han pasado a ser parte de los múltiples ejemplos que a diario se generan para validar las tesis de si algunas especies animales tendrían la capacidad para predecir sucesos, escuchar sonidos o ver imágenes que para el sentido humano es imposible.
Fue el propio conservador del Museo de San Antonio, José Luis Brito Montero quien hace un par de años le tocó estar en el puerto de nuestra ciudad, justo antes de que se iniciara un movimiento telúrico de proporciones en la zona.
Sin embargo, ese antecedente no pasó inadvertido para el investigador porque fue él mismo quien se dio tiempo para observar sesenta segundos antes cómo los peces saltaban un metro sobre la superficie del mar.
Fue esa acción la que predijo el sismo que se avecinaría. Sólo después del temblor José Luis Brito entendió el actuar de los peces.
Los animales poseen un extraordinario desarrollo de sus facultades perceptivas, que les permiten ver lo que los humanos ni siquiera intuyen. Con una capacidad premonitoria excepcional son capaces de detectar la proximidad de terremotos o incluso conocer si una persona está diciendo la verdad o está mintiendo.
¿Tienen los animales un sexto sentido para los terremotos?
Los Oficiales de la Reserva de Animales Salvajes en Sri Lanka han reportado que, a pesar de la enorme pérdida de vidas humanas en el desastre Asiático ocurrido el 26 de diciembre de 2004, no existen evidencias de muertes de animales.
Las olas del peor tsunami que se recuerda, enviaron la inundación del agua hasta 3.5 kilómetros tierra adentro hacia la mayor reserva de animales salvajes en la isla. Muchos turistas se ahogaron pero, para sorpresa de los organismos oficiales, no se han encontrado animales muertos.
Esto ha resaltado las pretensiones de que los animales poseen un sexto sentido relacionado con el peligro. El Parque Nacional de Yala en Sri Lanka es el hogar de elefantes, venados, chacales y cocodrilos.
Sensitivos al cambio
Alabados por su conservación, este parque también es considerado uno de los mejores lugares del mundo para observar a leopardos. Ahora se encuentra cerrado después de que las inundaciones dañaron los edificios y causaron la muerte de turistas y empleados del parque.
Aún así, sorprendentemente, ninguna de las diferentes variedades de vida salvaje se ha reportado como muerta. Debbie Martyr, quien trabaja en un programa de conservación de tigres en la Isla Indonesa de Sumatra, una de las peores áreas del desastre del Domingo, dijo que a ella no le ha causado sorpresa conocer que no hubo animales muertos. "Los animales salvajes en especial son extremadamente sensitivos”, dijo.
"Tienen un extraordinario buen oído y probablemente escucharían la onda viniendo de larga distancia”. "Habrá existido vibración y pueden haber ocurrido cambios en la presión del aire lo cual alertaría a los animales y los hizo moverse hacia lugares que ellos consideraron más seguros”.
Hay muchos testimonios de pájaros y animales que emigran antes de que ocurran los terremotos y las erupciones volcánicas. La evidencia científica de un sexto sentido no existe, pero si estos reportes se confirman, podrían agregarse al conocimiento del comportamiento animal y posiblemente hasta poder ser utilizados en el futuro como un sistema de alerta para los humanos.
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