lunes, 28 de enero de 2008

La gota que falta en el vaso del agro


El 2007, no fue un año fácil en materia climatológica para nuestra región, toda vez que se suscitaron hechos puntuales, aunque significativos, que vinieron a empañar las actividades productivas propias de la zona. Así, las sequías por un lado, y posteriormente las heladas, marcaron un año lleno de vicisitudes, donde se encendió la voz de alerta por parte de los principales afectados: los campesinos y los agricultores.
Entendiendo que estos factores naturales son muy difíciles de prever y que aún no existe la adecuada preparación en nuestros campos, resurge la interrogante de cómo se enfrentará una segunda temporada con estos elementos incidiendo directamente en los procesos productivos.
Ya lo han proyectado los meteorólogos, quienes anuncian para este 2008, un año marcado fuertemente por el fenómeno de la Niña, la que presenta características muy particulares como bajas temperatura y una disminución de las precipitaciones.
Cristóbal Juliá, meteorólogo del Centro de Investigación Intihuasi del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), manifestó que “estamos ante el evento de la Niña, el que establece modelos estadísticos dinámicos”. Él mismo adelantó que para el primer semestre de esta temporada habrá temperaturas más bajas de lo normal, llegando a variaciones de 2º a 3º Celsius.
“Las temperaturas mínimas y máximas serán más bajas que las que acostumbrábamos a tener, por lo que este 2008 no será tan caluroso como en años anteriores”, especificó Juliá.
Y es que si tomamos en cuenta los rangos mínimos y máximos que se registran en la región, es decir, 12º y 15º respectivamente, sólo tendremos 10º y 11º C., la diferencia se notará y, de alguna manera, sentará un precedente en cuanto a los nuevos modelos de intervención que se deberán aplicar en los campos de la región.
Las dudas, por su parte, se profundizan en el ámbito de las lluvias, las que también decaerían y se mantendrían “estables”, tal como el año pasado. Hay que hacer hincapié que durante el 2007 hubo un descenso de casi un 50% del recurso hídrico, el que sólo alcanzó los 50 mm., tomando en cuenta que las precipitaciones en un año normal son cercanas a los 100 mm.
“Nuestras proyecciones evidencian un periodo invernal normal a seco. Está claro que no será lluvioso”, manifestó Cristóbal Juliá. Agregó, además, que esta situación irremediablemente traería implicancias para el sector agrícola.

ZONA DE CATÁSTROFE
La preocupación entre el campesinado del secano, que ocupa principalmente con agua lluvia, se acrecienta con la confirmación del periodo de sequía y donde, aseguran, no se le ha tomado el peso a una segunda temporada con bajos índices de precipitaciones.
Para el miembro del Consejo Regional del Campesinado, Jorge Villalobos, el panorama está sobrepasando los más bajos estados, por lo que vislumbra un escenario de mucha complicación, si las autoridades no toman cartas en el asunto.
Una de las medidas que ha concitado el consenso en el agro, es la posibilidad de decretar zona de catástrofe en la región, entendiendo que las expectativas de alcanzar los 100 mm. durante este año, se alejan cada vez más.
“Creemos que las inyecciones de recursos que se han realizado en el último tiempo, si bien han paliado en parte las carencias de agua, no son tan efectivas, pues siempre llegan después de ocurridos los hechos. Eso nos complica”, acotó Jorge Villalobos.
Es precisamente por ello, que el propio dirigente pidió que se declarase zona de catástrofe, para así inyectar recursos antes que se comiencen a percibir los primeros efectos.
Este llamado de desesperación tuvo como antecedente los alcances que hubo en el último consejo regional campesino. Allí, la presidenta de la Federación Nacional de Comunidades Agrícolas, precisó que “es un tema grave que ya lo hemos planteado, pero sólo se han dispuesto programas puntuales que traen beneficios a corto plazo”, indicó Mirtha Gallardo, titular de la entidad.
Pero no sólo los campesinos han golpeado la mesa y exigen la ampliación de los recursos para las zonas afectas, sino que también las más altas autoridades provinciales. Esto porque fue Guisela Mateluna, la gobernadora de Choapa -una de las provincias más afectadas con la baja en los índices de vital elemento- quien sacó la voz, aunque con un poco más de mesura.
Fue así como pidió que se decretase zona de sequía, lo que permitiría inyectar recursos de emergencia por parte del Ministerio de Agricultura.
Cabe recordar que durante el año pasado, ya hubo una señal al respecto al declararse zona de catástrofe por las heladas que afectaron a los campos de nuestra región entre julio y agosto. Es esa misma acción, la que el mundo agrario y también la autoridad provincial, espera ver replicada este 2008, aunque con mayor antelación.

ALTERNATIVAS
Expuesta la inquietud del sector agrícola ante esta crisis hídrica, en el Gobierno ya se están preparando para afrontar un escenario que podría recrudecerse si no se toman desde ya algunas opciones para hacer mella a la falta del vital elemento.
Incluso, en el campesinado del secano ya han dispuesto una de un plan de acción para modificar la ley 18.450 sobre fomento de riego, la que debería contemplar el uso de aguas subterráneas.
“Tenemos que preparar un estudio que arroje resultados para la utilización de este recurso”, sentenció Jorge Villalobos.
Es por ello que en la provincia de Choapa, donde en las últimas semanas ha quedado al descubierto la magnitud de la escasez, se han hecho informes preliminares y de evaluación.
Debido a ello, la gobernadora Guisela Mateluna tomará como primera medida la profundización de pozos y norias, dotación de camiones aljibes con agua potable y atención de damnificados a través de la Oficina Regional de Emergencias (OREMI).

ACCIONES
A pesar que hace unos meses nadie en el Gobierno Regional compartía los llamados de auxilio de los agricultores ante la “incomodidad hídrica” de esta temporada 2008 –asumiendo desde ya pérdidas millonarias por muerte de ganado, menor producción y menor consumo- ya hubo resonancia y se implementarán acciones tendientes a impedir un escenario más crítico.
Una de las señales más evidentes se dio –precisamente- durante esta semana con la realización de una reunión en el salón O´Higgins, donde el intendente Ricardo Cifuentes conoció de boca del alcalde y concejo municipal de Combarbalá, el duro panorama que afecta a esa comuna de la provincia de Limarí.
En la cita, que duró poco más de cuarenta minutos, se expuso la escasez del vital elemento en la zona interior y, además, se debatieron las medidas que se aplicarán para aplacar los efectos que ya se están dejando sentir, especialmente por la falta del vital elemento en el consumo humano.
Una de las primeras determinaciones “de emergencia” fue adelantar los programas dispuestos por la Dirección de Obras Hidráulicas en cuanto a profundizar y construir nuevos pozos. Para ello, el personal de la repartición que dirige Mirtha Meléndez, ya se encuentra haciendo estudios y midiendo en terreno el impacto que se ha producido en los pequeños agricultores y sectores más alejados de Combarbalá, Canela y Punitaqui.
“Estamos revisando el detalle de cada una de las ayudas que se están entregando en las comunas de la región. Desde el año pasado que se está entregando este apoyo y ahora debemos revisar la distribución y la gestión para hacerla más eficiente”, manifestó el intendente Ricardo Cifuentes.
Por su parte el gobernador de Limarí, Iván Hernández, señaló que el 22 de enero se envío un oficio a la Dirección General de Agua (DGA), con el fin de informar la situación hídrica de la zona, específicamente de las comunas de Combarbalá, Punitaqui y Monte Patria y, de acuerdo al informe pluviométrico de los últimos meses, solicitar que se decrete zona de escasez de agua que permita la intervención en los cursos hídricos.
Si bien durante la visita que realizó este sábado a la región la ministra de Agricultura, Marigen Hornkohl, todos esperaban que hubiese un pronunciamiento más potente, el mundo rural miró con buenos ojos la entrega de $ 900 millones en bonos de riego a 619 productores de las provincias de Limarí y Choapa.
Cabe señalar que hace una semana el jefe regional entregó un nuevo camión aljibe con capacidad de 30 mil litros para Combarbalá, sumando a ello dos vehículos a la distribución de agua para la bebida en sectores rurales. En tanto, durante el martes de la semana recién pasada, el Comité Regional de Emergencia distribuyó 300 tambores de 200 litros de capacidad a las familias y se está trabajando en el mejoramiento de las hojas de ruta de los camiones aljibes.
Otro de los ejes que se baraja en el Gobierno Regional pertenece a la Secretaría Regional Ministerial de Planificación y tiene que ver con la acumulación de agua nocturna.
“Proporcionaremos a las comunidades espacios de acumulación nocturna, pues allí hay una fuente hídrica que no se está aprovechando”, señaló el seremi de Planificación, Manuel Farías. Las localidades donde se implementará este plan piloto serán precisamente Combarbalá, Canela y Punitaqui.
Ello, se suma a los datos proporcionados por el VII Censo Agrícola donde se establece que en la última década han aumentado a 26 mil las hectáreas de superficie regada. Cuando se conocieron esas cifras a fines del año pasado, el seremi de Agricultura, Cristián Sáez, indicó que “nuestro desafío es seguir invirtiendo en riego para evitar situaciones críticas como este año”.
Para el director regional de Indap, Bernardo Salinas, la sequía ya se convirtió en un axioma para la región. “Es imprescindible captar aguas de pozos someros y para ello ya estamos financiando once proyectos de recuperación de aguas nocturnas”. La inversión para este año en fomento de riego alcanza los $5 mil millones.

RÍOS Y EMBALSES
Respondiendo a una fuente hídrica diferente, aunque con el mismo denominador común –la sequía- los ríos y embalses de la zona, han presentado disminuciones, las que en algunos casos resultan “preocupantes”.
Una inquietud permanente se ha situado en el Río Illapel en la Provincia del Choapa, donde sólo está disponible el 30% del agua, lo que evidencia un periodo prolongado se descenso en los torrentes.
“Las menores precipitaciones de lluvia y nieve registradas en el 2007 son las responsables que actualmente los principales ríos y embalses contengan menos agua que la de un año promedio, sin embargo el país está sobre un 100% por encima de los niveles de los años como 1996-1997, que corresponden a la última sequía severa que afectó al país”, expresó Rodrigo Weisner, Director General de Aguas.
Ello, no deja satisfechos del todo a los agricultores, quienes -en todo caso- valoran la colaboración de los servicios pertinentes, como la Dirección General de Aguas (DGA), instancia que colabora y presta ayuda técnica a la junta de vigilancia del Río Illapel, para conseguir así, que distribuyan de la mejor manera posible el recurso hídrico, conforme a los derechos de los usuarios.
“Por lo mismo, el respaldo del Ministerio de Obras Públicas a través de la dirección implicada, se materializa en aforos continuos en el río y canales para obtener información y luego traspasarla”, expresó Arturo Ruiz, director regional (s) de Aguas. Además, agregó que “se está en permanente análisis de las precipitaciones y caudales que pasan por las distintas estaciones de la DGA”.
Jaime Tapia, presidente de la junta de vigilancia del Río Illapel, aseguró que se “está regulando el poco flujo de agua existente en el río” para evitar de esa manera, el “turno cortado”.
Los embalses también han sufrido una merma en su capacidad de almacenaje. Es así como uno de los que menos agua recepcionó durante el 2007, fue el Cogotí, alcanzando sólo un 25%.
El intendente Ricardo Cifuentes, se atrevió a especular con respecto al panorama que se avecinaría y señaló que “no era efectivo que los embalses presentasen una situación crítica para este año (2008)”. Esto porque la mayoría de los tranques tiene la capacidad suficiente para regar la próxima temporada.
“Sólo hay dos centros de almacenamiento pequeños como Recoleta y Cogotí que tienen menor capacidad que el año pasado y que podrían presentar problemas, los que -en todo caso- se dejarían sentir recién el 2009”.
Como sea, las cartas aún no están echadas, aunque ya se comienzan a percibir las primeras brisas que podrían derribar la estructura de naipes. Un segundo año con precipitaciones bajo el 50% de un año normal, acumularía un 100% de agua menos, lo deja en tela de juicio nuestra capacidad de dar respuesta a este factor que desde siempre nos ha acompañado, pero lamentablemente, casi nunca queremos ver.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Agua Negra: El largo y sinuoso camino a la integración


Cuesta llegar, de eso no hay dudas. Si bien al salir de La Serena, el paisaje se torna verdoso, con el pasar de los kilómetros ese tono se va oscureciendo, desvaneciendo, y apagando para transformarse en una clásica postal nortina donde la sequedad del terreno da la bienvenida a los faldeos precordilleranos.

Es difícil habituarse a colores tan erosionados cuando se acostumbra a ver a los árboles sonreír bajo su lecho de tonalidades verdes y brillantes. Pero es así y hay que asimilarlo, porque nos toca más de cuatro horas con este mismo escenario.

En 1943, el convenio Fernández – Storni incluía una ruta pedregosa y con pendientes como uno de los caminos que unía Chile con Argentina. Más tarde, en 1950, el gobierno de Gabriel González Videla rectificó el trazado desde Rivadavia hasta Nueva Elqui.

1964 marca un antes y un después en el vínculo allende los andes, porque desde ese momento, chilenos y argentinos se sentían más juntos, más relacionados y más integrados. Se inauguraba así el Paso de Agua Negra, el que comunicaba la actual Región de Coquimbo con la provincia de San Juan.

Hoy, 43 años desde aquel hito de relación bilateral, el panorama ha cambiado. La relación con la provincia sanjuanina es óptima, tanto así que al otro lado de la cordillera son habituales consumidores de los productos marinos de nuestra zona, la que dota las mesas argentinas especialmente de camarones, langostinos, ostiones y machas.

Pero el camino es largo, muy largo y a veces se torna cadencioso y agotador. La inmensidad de las montañas surte al viajero de la esperanza de llegar a la cima, aunque ésta con el transcurso de los minutos se vuelve inalcanzable, al igual que las ganas de contar con un túnel que impida el cierre durante el invierno de este paso.

Casi como un cuento de nunca acabar, durante más de 17 años los habitantes de la región han escuchado intendente tras intendente, gobernador tras gobernador, alcalde tras alcalde, decir que el túnel es una opción de desarrollo. Pero ¿por qué nadie la concreta? Para algunos la respuesta obedece a su alto costo, para otros, una excesiva burocracia de los gobiernos de turno.

Sea cual sea, la postergación ha sido evidente y ha trascendido más allá de las fronteras regionales, porque ahora son los mismos argentinos quienes están “exigiendo” este túnel para abrirse paso a los mercados asiáticos.

Así también lo cree el presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales del Consejo Regional de Coquimbo, el RN René Olivarez. Para él, la integración con la Zona Centro de Argentina, que comprende además de San Juan las provincias de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, son potenciales surtidores de productos a esa parte del mundo.

“La meta conjunta de ambas zonas es poder conquistar los mercados de Asia Pacífico. Por ello es que necesitamos una plataforma de servicio como un túnel que permita una conectividad permanente”, manifestó.

Esto porque no debe verse esta obra de infraestructura como un objeto excluyente del puerto marítimo y el terminal aéreo de La Florida, sino que como un complemento de relación con otros puntos del orbe.

LENTO PERO SEGURO

Poco a poco vamos subiendo y ya estamos a 2.300 metros sobre el nivel del mar en el complejo aduanero de Aguas Negra en el sector de Junta de Toro. Se respira un aire de tranquilidad y limpieza, a pesar que el muro de tierra que nos muestra su inmensidad montañosa, nos desafíe a no continuar.

En un par de horas estaremos a más de 4.700 metros donde la situación cambia, porque se define todo. ¿Será un anticipo de lo que dirán las autoridades en la ceremonia oficial? Eso lo sabremos más adelante.

La ruta no es fácil. Es más, es bastante peligrosa y a veces los temores de los barrancos asoman como la principal preocupación. Cueste lo que cueste, hay que seguir y para ello qué mejor que disfrutar de ese café caqui característico de una zona árida y de mucho polvo. Polvo que, por lo demás, entra con más fuerza cada vez que nos acercamos a otro vehículo.

De pronto, surge como una estela en una oscura noche, el verde turquesa más impresionante que jamás haya visto: el lago que permanece inamovible por buenos 30 kilómetros en nuestra travesía hacia el paso.

Llama la atención lo disímil de los colores. Tan seco y tan húmedo a la vez. Es la tónica de un sector que es factor clave en el proceso de integración y materialización del Corredor Bioceánico que unirá los puertos de Porto Alegre en el sur de Brasil y el de Coquimbo en Chile.

AUMENTO DE EXPORTACIONES

Uno de los factores clave que se baraja como argumento central es el de aumentar las exportaciones gracias a una estructura vial que permita estar conectados con Argentina todo el año.

Para el seremi de Minería Antonio Videka, el hecho de tener habilitada una vía permanente hacia el exterior permitiría incrementar la transferencia minera. “Tenemos varias plantas en la región como Pelambres, Andacollo y otras a las que se le sumará más adelante Pachón, por lo que la actividad productiva en la región va en ascenso y hay que canalizarla”.

Las oportunidades comerciales no sólo se abren para la gran industria, sino que también para aquellos que con esfuerzo y tesón han sabido emprender y sacar adelante sus negocios.

Una de las actividades productivas que sacará grandes beneficios con la construcción del túnel es la pesquera y acuícola. Esto porque para la próxima semana se espera enviar una primera muestra para testear el mercado.

Entre aquellos productos se cuentan camarones, langostinos, ostiones y calamares, los que desean conquistar los paladares de sanjuaninos, santafesinos y cordobeses.

LA CIMA

Poco a poco el aire comienza a escasear, damos una vuelta, otra y otra más. Se sienten las piedras como saltan en el vehículo, aunque no logran hacer mella en nuestra intención de llegar hasta la meta. Los hielos de la cordillera nos dan un aire de frescura y se transforman en una oportunidad visual para saber que estamos más cerca del cielo.

Y la cima está allí, se divisan dos banderas, la chilena muy nueva y flameando muy fuerte, la argentina, un poco más grande, pero desteñida, aunque siempre izada. Ya hay autoridades políticas y uniformadas. Es el momento que todos saben que llegará, pero que esta vez más que ser de rutina, se transforma en una oportunidad para declamar con más fuerza que el puente no es un capricho, sino una necesidad.

Faltando diez minutos para el mediodía, un locutor argentino llama a la concurrencia, que superaba ampliamente las cien personas entre autoridades, militares y periodistas. Los 4.700 metros sobre el nivel del mar nos recuerdan que debemos movernos con sigilo, porque “la puna” es capaz de tumbarnos sin avisar.

La primera acción es escuchar el himno argentino, que es cantado con fuerza por los gendarmes (policías) quienes deben esforzarse porque las ráfagas de viento no apaguen sus gargantas. Tras la entonación, viene el nuestro que con el correr de las estrofas toma fuerza y se escucha imponente, a pasos de la frontera.

Luego de ese momento de emoción para las dos naciones, el primero en hablar es el máximo representante de la delegación chilena, el gobernador de Elqui, Rolando Calderón, quien también preside del Comité de Integración Coquimbo – San Juan.

Sus palabras, con un leve acento trasandino, se escuchan cálidas a pesar del intenso frío que se dejaba sentir en el ambiente y que causaba los primeros estragos entre quienes viajaron cuatro horas y recorrieron cerca de 450 kilómetros, haciéndolos guarecerse en sus abrigos o dentro de sus vehículos.

MICHELLE Y CRISTINA

Durante el año 2006, cerca de 16 mil personas cruzaron por el Paso de Agua Negra, lo que constituyó una nueva marca en cuanto a cantidad, ya que desde 1990, el incremento ha sido significativo y del orden del 20% cada año.

Sin embargo, y debido a la recuperación de la economía argentina y el interés cada vez mayor de los chilenos de aprovechar los bajos precios allende los andes, permite un movimiento mayor, por lo que las autoridades proyectan que para este año 2007 haya un incremento significativo que sitúe el número de personas que cruzan el hito, en más de 20 mil.

José Luis Gioja, quien llegó pasadas las doce del día encabezando una caravana de vehículos negros, se hizo parte de la postura chilena y emplazó a las autoridades de ambos países a que vertieran todas las voluntades en pos de lograr un diseño de ingeniería que permita iniciar con las obras.

“Uno de los objetivos que sacamos en limpio en el último encuentro del Comité (de Integración Coquimbo – San Juan), es que Agua Negra no puede seguir abriéndose y cerrándose. Urge un túnel que soporte las heladas y la nieve. Sólo así argentinos y chilenos; sanjuaninos y coquimbanos, estarán más cerca los unos de los otros”, señaló.

Para ello emplazaron de manera directa a las Presidentas de ambos países, Michelle Bachelet y Cristina Fernández, para que en su próximo encuentro logren dar señales claras y elocuentes que este proyecto vial interesa en las más altas cúpulas.

LA HORA DE LA DEFINCIÓN

Una de las grandes críticas que había recibido hace unas semanas el intendente de la Región de Coquimbo, Ricardo Cifuentes, era “haberle bajado el perfil” a la megaobra. Si bien su comentario “el túnel de Agua Negra no es prioritario”, tenía relación que las potencialidades de la zona no sólo eran presa de esta vía, dejó flancos abiertos en buena parte de los cores, quienes lo fustigaron por sus palabras.

Uno de ellos fue el presidente de la comisión Territorial y de Infraestructura Pablo Muñoz.

Quizás, no queriendo que Agua Negra se transforme en el karma de su administración, Cifuentes, quien no ascendió a la cumbre, ya que esperaba a la comitiva en el complejo aduanero. Allí, por primera vez desde que asumió su gestión, se la jugó por fechas y no por promesas.

“El estudio (de prefactibilidad) estará listo antes de fin de año”, dijo de manera ferviente y convencida. Sus palabras denotaron convicción y una fuerte confianza en el cumplimiento de los plazos.

Ello generó inmediatas reacciones de sus otrora críticos consejeros regionales. Uno de ellos, Pablo Muñoz, reconoció la positiva señal que había dado el intendente delante de la delegación argentina que había llegado hasta suelo nacional.

“Me parece muy positivas las palabras del intendente, ya que dejó en claro que esta vez sí que vamos por la senda segura y que aunando criterios es posible lograr que este sueño se concrete”, estipuló tras el fin de la ceremonia oficial.

En todo caso, aún no hay que cantar victoria, porque si bien antes de fin de año tendremos estudio de factibilidad económica, que no es más que el visto bueno del Ministerio de Obras Públicas, faltado aún lo más importante: La presentación del diseño de un proyecto de ingeniería que comprende 14.7 kilómetros y un costo total de US$250 millones. En todo caso, peor es mascar polvo.

Además que no sólo el túnel de Agua Negra está en carpeta de la cartera que dirige Eduardo Bitrán, sino que también el Paso La Leñas de Rancagua, lo que le asigna una cuota de dramatismo a esta historia que parece no querer acabar ni definirse.

Una de las estrategias para poder ejercer presión política, la dejó entrever el consejero regional René Olivarez y se circunscribió en colocar este tema en el Parlamento del MERCOSUR, de modo de concitar ese refuerzo político que necesita esta obra.

LA APUESTA ARGENTINA

Uno de los matices que logró este decimoséptima apertura del paso de Agua Negra fue el explícito apoyo que surgió por parte de las autoridades sanjuaninas, las que -en todo momento- dejaron ver que la comercialización de sus productos también necesitan de una carretera que esté habilitada gran parte del año.

El ministro de Gobierno de la provincia de San Juan -que representó a José Luis Rioja, quien según fuentes cercanas había sucumbido ante la altura y no pudo bajar- Emilio Lorenzo Fernández, posicionó de inmediato la postura que tendrá Argentina: La de aprovechar la instancia de comercialización.

Esto porque dentro del Corredor Bioceánico, que uniría los puertos de Porto Alegre en Brasil y Coquimbo en Chile, quedaría inserta la Zona Central trasandina, lo que le permitiría definirse como un pasadizo obligado de comercialización y potenciación de sus propias exportaciones.

“Las exportaciones de la Zona Central de Argentina generan más de US$15 mil millones al año, lo que la hace una de las más emergentes del país. Con la instalación del Corredor Bioceánico uniríamos Porto Alegre con Entre Ríos, Córdoba, San Juan y Santa Fe con el puerto de Coquimbo”, expresó.

Poco a poco la comitiva argentina va desapareciendo hacia el este, mientras que los chilenos hacen lo propio pero hacia el mar. Aún quedan 250 kilómetros que recorrer, de los cuales, por lo menos 100 son de ese polvo que inundó las ropas, esas piedras que acompañaron la travesía y que en la cima fueron cambiadas por el sonoro soplo en los oídos del viento que identifica las altas cumbres.

Largo, sinuoso y extenuante camino, el que nos llevó más cerca del cielo, donde dicen algunos, se materializan los sueños. Y al parecer así es porque por fin nos pusimos de acuerdo en que tendremos túnel de aquí al 2010, tal como estipuló la máxima autoridad regional.

Con el Bicentenario a cuestas, la Región de Coquimbo, al igual que lo hizo O´Higgins con San Martín hace 200 años, se abrazará con San Juan pisando asfalto firme.

Capacitación: La calculada apuesta del turismo regional


No hay dudas que durante la última década, La Serena se ha convertido en uno de los principales centros de atracción turística de Chile. De la mano de una geografía única que une senderos con playas, lugares exóticos como El Valle del Elqui o de descanso como Tongoy, un clima mediterráneo privilegiado y una ubicación geográfica al alcance de muchos, ha permitido soñar a la comunidad con convertirse en un foco constante de arribo foráneo.

Los números son decidores, en el año 2007 cerca de 3,5 millones de compatriotas optó por pasar sus vacaciones en la Región de Coquimbo, la que terminó liderando la afluencia de público a nivel nacional, sumando a ello una ocupación de la oferta hotelera por sobre el 82%.

Asimismo, el terminal aéreo local fue uno de los que tuvo un fuerte incremento en el tráfico con cerca de un 26% más que el año 2006, lo que posibilitó sumar un nuevo elemento de conectividad que acercó a más personas a esta ciudad.

Este año, que ya nos comienza a dejar, ha sido particularmente importante en cuanto a eventos que se han concretado en la región. Sólo basta con detenerse en los del área deportiva para darse cuenta que, como pocas veces en su historia, La Serena sirvió como punto de encuentro de actividades complementarias y carácter internacional: La Copa Davis de tenis (9 y 11 de febrero) y el Mundial de Enduro Six Days (12 al 17 de noviembre).

Si bien no hay cifras oficiales, se habla fácilmente de ingresos en ambas competencias de US$20 millones. No hay dudas que los excedentes que se generaron fueron muy lucrativos para el sector turístico, el que pocas veces tiene, en menos de un año, dos oportunidades distintas para sacar cuentas alegres.

Sin embargo, no todos concuerdan con este “veranito de San Juan” por el que pasaría el rubro en este último tiempo. Uno de los que sacó la voz para no hacer vista gorda a la realidad turística de la región, fue el reconocido experto en gastronomía francés Jean Michel Framery.

En la edición del domingo 11 de noviembre de nuestro medio informativo, Framery desnudó uno de los pasajes más delicados de la zona: el deficiente servicios que se les presta a los turistas. “Hay hoteles totalmente decentes, pero todavía la gente que trabaja en estos recintos, no está suficientemente bien preparada para atender bien al cliente, para que éste después pueda volver y así generar más turistas”.

Sus palabras calaron hondo en los empresarios del sector, quienes de inmediato respondieron con molestia ante las críticas. En todo caso, al instante salta una interrogante a la mesa: ¿Habrá una visión a largo de inversión en el sector para mantener esta actividad en los más altos y lucrativos estándares?

INSERCIÓN EN MERCADO INTERNACIONAL

Más que hablar de números y cifras en sus arcas tras el fin de los Six Days y, anteriormente de las fechas de la Copa Davis, los empresarios turísticos establecen como gran logro su inserción en el mercado internacional mediante lo que ellos denominan “Turismo de Intereses Especiales”, que no es otra cosa que el posicionamiento de La Serena como capital deportiva.

“Sin embargo, hay que tener la capacidad de hacer una autocrítica de las falencias que se suscitaron”, establece Maximiliano Frigerio, presidente de Hotelga, asociación que reúne a treinta establecimientos de alojamiento y alimentación. De sus palabras se desprende la oportunidad de corregir los errores que se producen a menudo por mala atención, falta de cobertura o preparación que se extiende a los visitantes.

CAPACITACIÓN

Una de las clave de cualquier entidad que preste algún servicio o fomente el crecimiento de un área en específico, es tener a los mejores trabajando para sí. Esa máxima de administración es básica, aunque a veces uno mismo se puede dar cuenta que no es aplicada en la práctica.

El turismo, un sector que año a año genera nuevas fuentes de empleo, no se ha quedado atrás. Los otrora estudiantes secundarios o universitarios que deseaban juntar unos pesos en verano trabajando en hoteles o restaurantes, hoy no tienen la puerta de entrada a sus anchas. El panorama cambió y para bien.

Prueba de ello es que antes de fin de año todos los funcionarios que laboran en Hotelga seguirán un curso de instrucción que permite entregarles conocimientos nuevos y entrar a la élite de la prestación de servicios. Las palabras de Framery, directa o indirectamente, al parecer surtieron efecto.

“Éste el momento de actuar con responsabilidad, invertir en una capacitación especifica y técnica para cada área de los diferentes establecimientos. Esa es la mejor inversión que se puede hacer para poder proyectar nuestro negocio a futuro y ser sustentable en el tiempo”, sentencia Frigerio.

Una visión similar tiene Rolando Campos, presidente de la Cámara de Turismo Regional, ya que para él la única manera de surgir en este ámbito es entregar un servicio de excelencia. “El personal debe capacitarse, por ejemplo en mi caso, a mi gente la mando una vez al año para que se involucren en las tecnologías de su área”, indica.

Y al referirse a esa preparación, Campos también apuesta a un conocimiento transversal donde la mucama no sólo tenga la capacidad de llevar a cabo una acción determinada, sino que orienta geográficamente al turista para que sepa cómo llegar a Vicuña o a los observatorios.

“Si no lo hago, pierdo mercado porque estoy compitiendo con otras regiones que quieren captar la clientela que tiene La Serena”, agrega Campos quien también es dueño del Complejo La Herradura.

CLASES DE INGLÉS

Está claro que los esfuerzos por mantener el estatus ganado parte por las entidades que facturan millones de dólares al año y termina en aquellos que registran menos recursos en su contabilidad, pero que también poseen la convicción de posicionarse entre los mejores.

El comercio detallista no se ha quedado atrás en esta reinvención de los servicios turísticos. Así lo dejó en claro el timonel de la Cámara de Comercio y Turismo de La Serena, Luis Carlos González, quien estipuló que se impartirán cursos de inglés a los dependientes del mercado La Recova. “Fue un proyecto ganado por la entidad que presido y será financiado por el programa Corfo-Innova”.

Asimismo ya hay firmados convenios con la Universidad de La Serena para que este próximo año se desarrollen las competencias laborales, lo que indudablemente complementará un círculo virtuoso donde el más beneficiado será precisamente quien llegue hasta la zona a pasar sus vacaciones.

Esa política obedece a una estrategia de catapultar a La Serena como un centro permanente de atracción y donde no exista distinción entre temporada baja y alta.

El seremi de Gobierno Francisco Villalón señala que la meta de la administración regional era tener un millón de turistas de aquí al 2010. No obstante, pone en evidencia el éxito de trabajo conjunto entre el Gobierno Regional y los municipios locales ha permitido bordear esa cifra este 2007”.

En todo caso el propio Villalón les deja tarea para la casa a los empresarios turísticos: “hay materias muy importantes como la capacitación, la certificación de servicios, además de inversión en publicidad y difusión de la región. Ojalá colaboren con recursos para cofinanciar eventos emblemáticos, como lo fueron la Copa Davis y los Six Days. El sector público ha puesto de su parte y es de esperar que el privado haga lo mismo”.

LA DIFERENCIA

Cualquier establecimiento que goce de cierto prestigio debe tener una infraestructura adecuada que haga sentir cómodos a sus clientes. Cada año las exigencias son mayores, debido a que para mantenerse en este negocio, hay que estar siempre innovando.

Así por lo menos lo asimila Rolando Campos, quien cada verano lo toma como desafío para reencantar a los turistas que alojan en sus recintos. “Es tan importante poder cambiar la fisonomía del lugar, que a veces ese factor nos permite mantener y aumentar a nuestra clientela”.

Prueba de ello es que este verano tendrá a disposición de los usuarios de su hotel, cinco computadores conectados a internet para que puedan revisar sus correos electrónicos y mantenerse al tanto de lo que sucede con su entorno familiar y lugar de origen.

Entre el 7 y 9 de noviembre pasado llegó hasta La Serena el experto español en turismo el Dr. Jaume Guía, quien valoró todos los acercamientos entre el turismo y la tecnología. Para el investigador cualquier atisbo de diferenciación con los patrones comunes de este servicio, permite satisfacer a los visitantes.

“Intentar posicionar el destino en nuevos mercados internacionales, implica pensar en hacer algunas cosas de otra manera, porque para hacer atractivo el destino, hay que desarrollar instrumentos que son muy diferentes a los utilizados tradicionalmente como en el caso del turismo nacional o de corta distancia. Este es un desafío que pasa por empezar a trabajar con la integración de la comunidad turística de la región y fomentar la asociación entre los operadores turísticos, gastronómicos y hoteleros”, dijo en esa oportunidad.

Veinte millones de dólares no es una cifra menor si lo acotamos a dos eventos que el año 2006 no estuvieron contemplados en La Serena, es por eso que resulta primordial que los empresarios turísticos hayan comprendido la necesidad de redestinar parte de esa cifra a mejorar la infraestructura, instruir a su personal y por sobretodo visualizar los cambios que se avecinan.

Sólo de esa manera podremos contar con las bases para decir con propiedad que La Serena es la capital turística de Chile. En todo caso, y en vista de la política aplicada por instancias públicas y privadas, no estamos lejos de lograrlo.

Campings: Descansando con el enemigo



Cuando Edith Cortés llegó junto a sus dos hijas a un centro de recreación de la región, jamás pensó que sería una de las experiencias más perturbadoras que tendría que pasar. El día soleado y el ambiente campestre evidenciaban un escenario perfecto para disfrutar en familia, aunque de un momento a otro, todo cambió.

Una vez instalados en las cabañas que disponía el lugar, procedieron a tenderse con sus toallas en el césped del camping, el que se asemejaba a un suave y verdoso terciopelo. Sin embargo, desde ese momento, la placidez de un día que se programó para ser perfecto, cambió radicalmente.

De primer momento, se dieron cuenta que no eran los únicos que podían disfrutar de las piscinas, comedores y juegos del sector, sino que había más grupos que atiborraban los estrechos pasillos y colapsaban las fuentes de baño.

Ello ya representó extrañeza para Edith, debido a que el contrato firmado por el curso de sus hijas, estipulaba un máximo de dos cursos por día arrendado. Esa vez había cerca de cinco.

PISCINAS

Entendiendo que habían cancelado una gran suma de dinero por el curso completo, los apoderados no quisieron hacerse problemas y evitaron reclamarle a la administración del lugar, para no echarles a perder el día a los niños y evitar entrar en disputas inoficiosas.

Eso sí, el panorama iba poco a poco acrecentando las dudas y poniéndose riesgoso para los propios alumnos.

Uno de los hechos que marcó la experiencia de Edith y de sus dos pequeñas hijas de 7 y 12 años fue cuando la menor de ellas se introdujo a la piscina del camping para refrescarse por el intenso calor que ya a mediodía azotaba la zona.

Edith, precavida como pocas, se extrañó por la escasez de salvavidas. Entendiendo el peligro que significa controlar a más de veinte menores en el agua, resultaba esencial contar con alguien preparado para asumir las labores de salvataje. En todo caso, no quiso darle una negativa a su hija, a pesar de sus aprensiones.

Para bien de los niños, no se produjo ningún accidente en la piscina, aunque de todas maneras la jornada de media tarde no tuvo ribetes de tranquilidad, debido a que gran parte de los pequeños que se había sumergido, al momento de salir, traían ensangrentadas las plantas de los pies.

De inmediato los apoderados asistieron con parches curitas y algodón a quienes presentaban, a primera vista, cortes. No obstante, y tras examinar detenidamente a cada uno de ellos, se dieron cuenta que había rastros de irritación, lo que ahondó las dudas.

¿A qué se atribuía esta situación? Con el correr de los minutos, los padres y apoderados elucubraron una teoría: el agua de la piscina presentaba una alta concentración de cloro, lo que produjo irritación en la piel.

Sin ser expertos en el tema, entendieron que la concentración principal de este componente químico se alojaba en el fondo, lo que al entrar en roce con los pies de los niños, lastimó sus extremidades.

Allí a Edith y al resto de los apoderados se les acabó la paciencia y durante el resto del día casi no se movieron de sus sillas, asumiendo que el lugar donde pretendían pasarlo bien, carecía de medidas mínimas de seguridad y comodidad para el grupo.

Los responsables del camping se deshicieron en explicaciones, pero ninguna los satisfizo, pues lo acordado con anterioridad jamás se cumplió: No contaban con salvavidas, había exceso de personas y no tenían equipo de primeros auxilios.
ALTA CONCURRENCIA
Entendiendo que estamos en época donde la mayoría de los establecimientos educacionales de la región y el país realiza sus actividades de cierre de año, los campings o centros vacacionales concentran la mayoría de los requerimientos por paseos de curso.

Es por ello que resulta vital establecer parámetros de resguardo de la integridad de quienes ocupen ese tipo de dependencias.

La seremi de Educación, Gladys Barraza, sentenció que la principal responsabilidad para evitar situaciones anómalas en los paseos de curso de fin de año, recaía en los propios centros educativos que deciden dónde ir y bajo qué condiciones. Después, la cadena continuaba con los padres y apoderados que deben velar dónde se quedarán sus hijos y cómo se comportarán.

“Nosotros vemos el tema de la normativa, en cómo se deben desarrollar estas actividades. Primero, los paseos escolares son actividades formativas de salidas a terreno y eso es lo que los padres deben tener claro cuando organizan su actividad de fin de año. Esto porque independiente de que puede ser muy atractivo que los niños puedan estar tirándose al agua en una piscina, también el colegio y los padres deben dar un sentido formativo y educativo”, aseguró la autoridad.

¿DE QUIÉN ES LA RESPONSABILIDAD?

Ante ello, surge la duda: ¿Están debidamente autorizados este tipo de salidas por los colegios o sólo nace por iniciativa particular de los padres y apoderados?

Según la normativa que establece el seguro escolar, éste se suspende si el estudiante no realiza sus estudios o su práctica profesional, como en el periodo de vacaciones. Por ello, resulta fundamental establecer si los paseos de curso son considerados como actividades vigentes dentro del periodo académico.

La seremi del ramo aseguró que “en nuestro calendario escolar se indica que los alumnos que participan en estos paseos de fin de año están protegidos por el seguro escolar, al que tienen derecho estudiantes de pre básica a cuarto medio”.

En todo caso, el hecho que una delegación estudiantil se remita al año académico no implica una vigencia absoluta del seguro, pues hay una serie de pasos que deben realizarse antes de concretar este tipo de actividades.

Una de ellas es ir con veinte días de anticipación a informar a la Secretaría Regional Ministerial de Educación o al Departamento Provincial para verificar el apoyo y respaldo del director del colegio. Las otras dos son la asistencia de por lo menos un docente y un apoderado responsable del apoyo al profesor.

Con ello también se envía un listado con todos los alumnos del curso, con sus rut y firmas de los padres donde autorizan a su hijo o hija para que vayan a un paseo a tal lugar, vehículo y horario. Y también tienen indicar los objetivos del paseo.

Asimismo, Barraza puso énfasis en la relevancia que concita el transporte que se utilizará para trasladar al grupo. “Si van a contratar locomoción deben enviar documentos como la revisión técnica del vehículo, el permiso de circulación, el seguro automotriz y licencia del chofer”.

CONSECUENCIAS

En caso que el establecimiento no cumpla con la norma y lleva a cabo de todos modos el paseo, las consecuencias pueden ser graves tanto para padres como para los alumnos, ya que si se produjera algún accidente, los apoderados deben tener muy claro que los niños no están protegidos.

“Entonces (los padres y apoderados) tienen que contar con la certeza que el colegio está autorizado para realizar la actividad, pues cumple con todos los requisitos tipificados en la norma”, señaló la seremi.

FISCALIZACIÓN

Una de las grandes prioridades que ha tenido el Ministerio de Salud durante las anteriores temporadas veraniegas es priorizar estrategias de seguridad, de modo de brindar un resguardo efectivo a la ciudadanía.

Entendiendo que los campings no quedan ajenos a las temáticas de fiscalización de normas sanitarias, la seremi de Salud, Anita Bonell, sentenció que dentro del Plan de Prevención y Promoción de un Verano Saludable, está contemplado este ítem.

Con respecto a la regulación vigente a la que se acoge la autoridad sanitaria, es el decreto 801 de 1983 del Ministerio de Salud, el que tipifica tres puntos fundamentales que deben tomarse en cuenta al momento de elegir un lugar de dispersión: que posea agua potable, análisis de piscina y alcantarillado.

“Dentro del reglamento hay un punto específico de las piscinas, de las que se evalúa su mantención, calidad, sistema de desinfección, nivel de cloro del agua, eliminación del líquido ocupado, tipo de baldosas o si tiene goma antideslizante para evitar resbalones”, indicó.

Agregó que durante la temporada estival se incrementa la visita de la entidad fiscalizadora a este tipo de recintos, de modo de brindar las mejores condiciones a quienes lleguen a pasar jornadas de relajo.

RECOMENDACIONES

Siempre cuando se proyecte desarrollar una jornada recreativa y de paseo con los niños, se hace imperioso visualizar todos los alcances posibles, ya que sólo de esa manera habrá una plataforma de seguridad que permitirá disfrutar plenamente de las bondades de la naturaleza, sin caer en riesgos innecesarios.

Es así como al momento de hacer las reservas, hay que asegurarse que el lugar escogido cuente efectivamente con lo que ofrecido, pues son derechos establecidos por la ley que rige a los consumidores.

En el punto “Acceder a una información veraz y oportuna” del sitio oficial del Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), sobre los bienes y servicios ofrecidos por el proveedor, estos deben dejar en claro su precio, condiciones de contratación y otras características relevantes de los mismos.

Es por ello que siempre la última decisión es de usted, por lo que debe hacer valer su criterio y sus derechos. Por ello las autoridades extienden recomendaciones que siempre conviene tener en cuenta.

“Los padres son los que deben cautelar que se cumplan con todas las disposiciones. Y los padres pueden no autorizar a su hijo a que vayan, con todo lo traumático que eso implica, pero si no les dan las garantías, mejor que se quede en casa”, dijo la seremi de Educación, Gladys Barraza.

A su vez, Anita Bonell, emplaza a las familias, cursos y personas en general a que sólo elijan aquellos centros que estén debidamente acreditados por la autoridad sanitaria, pues sólo esos pueden garantizarle que cumplen con la totalidad de las normas dispuestas.

“Ante la duda, deben acercarse a hacer su denuncia a las Oficinas de Salud Ambiental, que totalizan nueve en la región, para destinar a nuestro personal para que se dé cita en el lugar”, concluyó la autoridad de salud.

Tal como lo han dejado en claro los entendidos, una jornada de entretención óptima debe conjugar distensión con seguridad, pues ambos son elementos que se complementan y potencian.

Ahora que la temporada de camping está en su punto más alto, tome las recomendaciones y podrá decirle a sus cercanos con propiedad lo bien que lo pasaron y que le gustaría repetir la experiencia el próximo año.

Innovación en negocios agrícolas: Sobreviviendo ante la adversidad


La Región de Coquimbo ha sido a lo largo de su historia una zona eminentemente dedicada a la agricultura. Fue así como fue forjando su historia y sus modos de crecimiento, según corrían los años en los que se dieron los primeros pasos de esta actividad productiva.

No obstante, este 2007 ha sido particularmente complejo para muchos agricultores que debieron hacer frente a un enemigo invisible que entre julio y agosto se hizo fatal: el factor climático. Éste trastocó toda la planificación del sector, que arrojó pérdidas por $4 mil millones y donde las heladas se convirtieron en un factor al acecho que debía tomarse en cuenta, ya no cada vez que la ocasión lo ameritase, sino que como un elemento permanente.

Actualmente y cuando ya han pasado tres meses desde que se registró la temperatura más baja (Ovalle alcanzó los -6ºC en agosto pasado), las aguas, lejos de aquietarse, han incrementado su caudal con palabras cruzadas entre los representantes locales del sector y las autoridades de Gobierno.

Para los empresarios agrícolas, ahora el panorama se ha complicado por el bajo índice de crecimiento del sector con respecto al año pasado y la disminución del precio del dólar, el que “haría los negocios más difíciles”.

¿SECTOR EN DECADENCIA?

Representantes de la agricultura auguran un panorama nefasto toda vez que no se tomen las medidas correspondientes por parte de las autoridades de turno. Una de las mayores falencias que perciben es lo que ellos definen como “política de oídos sordos” que abunda en los organismos fiscales.

Uno de los más críticos ha sido el presidente de la Sociedad Agrícola del Norte, Eugenio Munizaga, quien en la edición del pasado lunes de Diario El Día dejaba en claro que “el Gobierno ha hecho oídos sordos con crisis de desarrollo del sector y que los avisos estadísticos (del INACER) había que tomarlos en cuenta”.

Dentro de los principales elementos perjudiciales para el sector, y que han hecho patente algunos empresarios, es el bajo precio del dólar. La divisa norteamericana ha tenido una ostensible baja en los últimos tres años, situación que ha mermado el poder de crecimiento de una de las actividades con mayor tradición de la región.

Para Óscar Guillermo Garretón, presidente de Fundación Chile, la actual cotización de la moneda estadounidense sólo impacta porque antes los productos nacionales eran más competitivos que ahora, sin embargo, el hecho que se cotice en un menor precio implica también que existe un enriquecimiento del país, cuyo valor de moneda ha ido en alza.

“Tal es el caso de la agricultura y la acuicultura, áreas que han tenido un crecimiento importante. Si antes obteníamos en exportaciones US$8 mil millones, ahora logramos US$10 mil millones. Eso para cualquiera es un aumento”, sentenció.

En todo caso, y al igual que Garretón, no todos consideran esta temporada como una que querrá olvidarse lo más pronto posible, pues –paradójicamente- estos once meses han sido positivos en términos de apertura de mercados, diversificación de productos, optimización de recursos, aumento de producción, capacitación de personal y obtención de ganancias.

El punto en común entre estos emprendedores está en que apostaron por nuevas formas de hacer negocios, a la internacionalización de los mercados agroalimentarios, realización de profundos cambios en la estructura productiva y activación de procesos de producción (concepto de cadena de valor o de cluster).

El seremi de Agricultura, Cristián Sáez Cáriz, destaca que el sector ha sabido capear los momentos difíciles que le ha tocado sufrir en los últimos años (uva envenenada, sequía y heladas), por lo que la capacidad de adaptación no se ha quedado atrás.

“El camino a seguir es sentarse a conversar sobre el futuro para acortar las brechas, aumentar la producción y optimizar el uso de energía. La diferencia se presenta en cómo un empresario logra producir 28 toneladas de paltas al año y otro con las mismas condiciones, sólo obtiene 4. La clave está en el enfoque y en la colaboración público - privada”, dijo.

DE QUILIMARÍ AL MUNDO

Una de las experiencias más exitosa es la del aceite de oliva Valle Quilimarí. Este producto natural hecho en base de frutas como arbequina, picual, barnea, coratinas, frantollo y leccino, se cultiva en el sector de Los Cóndores a 25 kilómetros al este de Quilimarí.

Si bien la plantación sólo posee 40 hectáreas, este factor se ha vuelto indispensable para producir bajo los más altos estándares de calidad, lo que los ha llevado a ser reconocido por los más exigentes mercados europeos y estadounidenses.

Uno de sus últimos logros fue precisamente este año en la muestra de Los Angeles County Fair en Estados Unidos, donde logró el primer lugar con una histórica puntuación de los jueces, quienes prefirieron el aceite de oliva quilimarino por sobre los franceses, griegos y españoles, todos ellos reconocidos a nivel mundial.

No obstante, el desafío mayor sería en una cata ciega a desarrollarse en la región italiana de Toscana, donde según los entendidos se produce el mejor aceite de oliva del mundo. El resultado: Un empate técnico entre la botella italiana y la chilena, pues los jueces no fueron capaces de determinar cuál correspondía a su país de origen, lo que en este tipo de competencia significa estar en presencia de dos productos de altísima calidad.

Para la gerente agrícola de Valle Quilimarí, Patricia Bottger, los resultados están a la vista y establecen que en esta región se está produciendo uno de los mejores aceites de oliva del mundo, debido a las inmejorables condiciones climáticas y naturales que posee la zona.

“Si bien nuestra producción anual es bastante pequeña, sólo 40 mil kilos, nosotros hemos apostado en no aumentarla porque de esa manera nos concentramos en la calidad del producto. Es por ello que dentro de las estrategias de cultivo, hemos preferido privilegiar nuestras 40 hectáreas”, precisó.

Y la apuesta no está muy alejada de la realidad, porque al darle cierta elaboración a la materia prima de frutas, además de poder insertar el aceite en mercados internacionales, se obtienen mayores ganancias y participación.

“Nuestra próxima meta es que los chilenos consuman más de los 200 gramos por cápita anuales del producto, porque aún estamos lejos de los 15 litros de Italia o los 20 litros de Grecia”, manifestó.

INNOVACIÓN

Este término por lo general se relaciona con la aplicación de tecnología, pero según el director ejecutivo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), Rodrigo Vega, el término se amplía a modelos de gestión, estrategias organizacionales, optimización de recursos y marketing. “Es una manera de guiar un negocio, una mirada a más largo plazo donde se sabe perfectamente qué quieren nuestros clientes”, indicó.

Una de las políticas delimitadas por los organismos públicos del agro poder traspasar esa visión de futuro y con perspectiva a los empresarios locales. Pero ninguno de esos factores cuenta al momento de recibir la ayuda de los organismos pertinentes, si no se hace de manera asociativa.
“Es muy difícil que se abran espacios de solvencia con tres o cuatro hectáreas, ya que dentro de los lineamientos de las entidades asesoras del agro, se estipula el objetivo de aunar espacios para incrementar y fortificar la producción, de manera de presentar una exportación más atractiva”, manifestó.

Y realmente esa condición de tratamiento de los productos ha generado una respuesta en cadena por parte de otros empresarios. Entre ellos se encuentra Agrícola La Lonza, donde se están llevando a cabo interesantes planes de inserción de alcachofines de cóctel, los que evidentemente tienen un segmento más acotado de consumidores y por ende de mercado, lo que focaliza la entrega.

Así también en el campo de las hortalizas lleva la delantera es Agrícola La Alpina, la que ha implementado métodos que fortalecen la producción y estimulan la creación de nuevos alimentos para mercados cada vez más exigentes. Por su parte una de las apuestas más innovadoras se da en los vinos, donde ahora ya existe segmento de sabores, grados y olores.

El ámbito de proyección es uno de los tópicos que más destaca la directora regional de ProChile, Carolina Riquelme, pues según su visión, la diversificación y especialización permitirá abrir nuevas áreas de negocios.

“Tenemos importantes fuentes productivas en la zona y especialmente aquellas que logran darle un tipo de elaboración al producto, el que posteriormente logra ese valor agregado que siempre influye en el comercio”, aseveró.

Esta diferenciación de exportaciones se debe no sólo a un ímpetu de ganancia, sino que a requisitos implícitos que hoy en día posee el consumidor. Carolina Riquelme indica que el gourmet, un consumidor mucho más exigente, ahora demanda productos más específicos y refinados.

Para Óscar Guillermo Garretón, quien posee una plantación de paltos, “las cosas no se deben hacer como antes”, porque ello implicaría un estancamiento que sería muy poco beneficioso para la agricultura.

Él en su predio ubicado en Ovalle ha hecho importantes inyecciones de tecnología, gestión y métodos de producción para que los efectos coyunturales como el frío y la inserción de competencia externa, no influyan en el mercado que él ya tiene ganado.

“Debemos innovar, desarrollar productivamente, capacitar a la gente, sino podemos tener problemas que nos cerrarán puertas de interesantes mercados. No basta con tener una plantación de paltos y esperar a que maduren, hay que visualizar cómo hago de mi producción, la más atractiva para mis compradores. O de lo contrario, perderé terreno”, sentenció el empresario.

EL ALIMENTO ELABORADO

Uno de los factores fundamentales de reinvención del sector agrícola consiste en asignarle valor agregado a las exportaciones. Así como el aceite de oliva, la tendencia de los mercados apunta a focalizar los medios de producción para insertarse óptimamente y competir en los escenarios de transacción más rigurosos.

Apreciación que el gerente general de Chilealimentos, Guillermo González, comparte absolutamente, ya que las cifras así lo avalan. Según los registros de la entidad que administra, los alimentos elaborados han doblado el valor de hace cinco años, obteniendo un crecimiento durante el primer semestre de este año, de un 15% y con posibilidades de proyectarse en 18%.

“Está claro que hay algunos sectores de la agricultura que poseen problemas, pero se debe específicamente a la dinámica del agro. Lo importante es que he visto la voluntad de autoridades y empresarios de afrontar este complejo panorama”, explicó.

Y tiene bastante razón porque hace unos meses, se creó en Consejo Chile Potencia Alimentaria, el que ya registra un 80% de avance en la concreción de la agenda establecida. “Eso demuestra que hay voluntad y se está avanzando”, confirmó González.

En tanto, la Corporación de Fomento (CORFO) durante este año ha invertido más de mil millones de pesos en 10 proyectos asociativos horizontales y verticales, los que se encadenan a 400 empresas.

“Creemos firmemente en la asignación de valor de estas apuestas agrícolas porque involucra lograr las metas de certificación y alta cotización de calidad a los productos. Por lo tanto es vital que más empresas puedan evaluarse porque quien no posee esa etiquetación, pondrá en serios riesgos a su negocio”, explicó Darío Valenzuela, director regional de la repartición.

Una de las claves que deberá afrontar la agricultura de cara a la proyección del país para convertirse en una potencia de la industria del agroalimento, es materializar un consejo regional que trate el tema y que aúne criterios de las empresas más dinámicas de la zona.
Eso sí, persiste la interrogante si los empresarios más tradicionales del sector serán capaces de sumarse a esta nueva etapa.

Para el seremi de Agricultura Cristian Sáez, “no se pueden hacer políticas públicas a espaldas del sector”, por lo que sin la conjunción de esfuerzos, cualquier apuesta se haría inoficiosa. “La idea es focalizarnos para tener mayor eficiencia en la colocación de recursos”, agregó.

Entre los puntos que la autoridad ha dispuesto como prioritarios en su agenda, hay tres esenciales: innovación regional, sistema integrado de gestión y el valor agregado de la dieta sana.

Eso sí, uno de los desafíos que queda pendiente es ver cuántos del total de empresarios de la región, accederá a esta política de trabajo conjunta y visionaria. Mientras haya sectores trabajando independiente de las recomendaciones de los expertos, en un sistema de latifundio y negándose a nuevas estrategias, sucederá que el precio del dólar les importará más que incentivar el uso de gestiones modernas que supediten estos factores coyunturales al desarrollo integral del agro regional.

viernes, 5 de octubre de 2007

Los tres niños vampiros que divagan por los campos sanantoninos


En el año 1945 la Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin tras seis años de intensa lucha donde millones de hombres perdieron la vida, sentando el trágico precedente de la muerte en la nueva era humana.

Chile y San Antonio no habían quedado ajenos a las macabras noticias que llegaban desde el extranjero y que evidenciaban una lucha sin tregua en la que nuestro país tuvo que alinearse con el bando de los Aliados, es decir, Europa Occidental y Estados Unidos.

Pero la tragedia no sólo sería un luto para la humanidad, sino que también para aquel ya incipiente puerto de la Quinta Región, nuestro San Antonio querido que ya comenzaba a izarse entre los grandes de Latinoamérica.

Por aquellos años, mediados de la década del cuarenta, en el país se hacían enormes esfuerzos por salir del estancamiento mundial. Por eso ya se trazaban los primeros pasos de lo que hoy se conoce como la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO).

Nuestro San Antonio, con algo más de 17 mil habitantes trataba por medio de la pesca artesanal, la creciente actividad portuaria y por sobre todo, el comercio local abstraerse de los pormenores que habían hecho del año 1945, uno de los más difíciles de la presente centuria.

Sin embargo, aquel 1945 pronto se fue y dio paso a un 1946 lleno de esperanza, desde donde se intentaba sentar los cimientos de una nueva época, donde los hombres encontrarían la paz, donde el comercio sería el puntal del desarrollo, el turismo una fuente importante de ingreso, la pesca una oportunidad para los más arriesgados y el puerto un gigante dormido, pero que tarde o temprano despertaría de su letargo.

Aquel año hubo ciertos hechos como que la administración del gobierno radical de Gabriel González Videla perseguía al Partido Comunista y lo instalaba como una colectividad fuera de la ley. Asimismo, las mujeres cada vez más lograban posicionarse dentro de la sociedad, educándose e instruyéndose para estar a la par con los hombres

En nuestra ciudad, la tranquilidad de los sectores aledaños a la plaza de armas, donde cada tarde se tejía una nueva historia de vida, se entremezclaba con la revolucionada avenida Centenario con los emporios ofreciendo desde charlones hasta cremalleras de distintos colores, lo que impedían que la vida de la época se volviese tediosa.

De las muchas familias que por aquellos años formaban la vida social del sector d Llo Lleo, se encontraban los Kifafi. No obstante, ¿Quiénes eran los Kifafi?

Este enigmático clan familiar es uno de los más tradicionales de San Antonio, pues se han dedicado por años al comercio, precisamente en Llo Lleo. Pero la historia de esta familia da un vuelco evidente el 1 de noviembre de 1946.

Los Kifafi era un familia numerosa, pero quienes destacaban eran los más pequeños Alí, Abdelfacta y Jalil, quienes acostumbraban a hacer suyas las tierrosas calles de la década del cuarenta.

Según los vecinos de aquellos años, estos tres hermanos eran inseparables y muy unidos. Esto, porque el resto de la familia se dedicaba casi por completo a la actividad de compra y venta de productos. En tanto los mayores no los tomaban en cuenta. Por ende este trío, hacía travesuras cada vez que podía.

La tarde del 31 de octubre de 1946, a eso de las 17 horas, Alí, Abdelfacta y Jalil se juntaron con unos amigos mayores, quienes le hicieron una apuesta: nadar por el temido Estero San Pedro. No obstante, de inmediato uno de los hermanos Kifafi se encargó de poner paños fríos abortando la acción: ninguno de los tres sabía nadar.

Pero, la “amabilidad” de uno de los muchachones fue más fuerte, ya que les enseñarían al otro día en el mismo Estero San Pedro. Los Kifafi aceptaron sin reparos.

Muy temprano, ese primer día de noviembre, la familia Kifafi amaneció y comenzó los preparativos para visitar a sus abuelos en el Cementerio Parroquial, ubicado en la parte alta e la ciudad. Sin embargo, los más pequeños: Alí, Abdelfacta y Jalil se negaron a ir, aduciendo que debían disputar un partido de fútbol. Sus padres, Elías Kifafi y Guillermina Álvarez, ni se inmutaron ante lo que consideraron una nueva pataleta de los niños.

Tres y media de la tarde y la casa de los Kifafi en pleno centro de Llo Lleo estaba sólo habitada por los tres niños. Nadie más, nadie quien pudiese detener la génesis de aquella trágica jornada.

Cerca de media hora después los tres hermanos salieron desde su hogar para juntarse con los tres amigos mayores. Además de la pelota llevaban sus trajes de baño escondidos entre sus ropas.

El Estero San Pedro se veía imponente, pocas casas lo circundaban y mucho menos personas pasaban por lugar. Seis seres comenzarían de esta manera a escribir uno de los sucesos más impactantes que tenga recuerdo la provincia de San Antonio.

Mientras los muchachos mayores observaban en la orilla del estero, Alí, quien tenía apenas 7 años, se lanzó para ver cuánto aguantaba flotando. Cinco minutos pasaron y el niño parecía un experto en el agua. Hasta los amigos les sorprendió su capacidad de manejo en el estero.

Pero de un instante a otro, Alí, comenzó a sentirse mal, a tragar agua, a acalambrarse, a no moverse, a gritar, a sollozar y a hundirse. Abdelfacta, el más pequeño de los tres con 5 años, quiso tirarse al agua, pero Jalil de 9, lo hizo primero.

El resultado: el peor de los escenarios. Tanto Jalil como Alí, poco a poco se sumergieron irremediablemente en las fangosas aguas del Estero San Pedro. Al ver esto los tres amigos se dieron a la fuga. Abdelfacta, quien a pesar de ser uno de los menores de la familia (sólo su hermana Fátima de 6 y otra de 3, le seguían), siempre fue osado y no dudó un instante en ir en rescate de sus hermanos.

Cinco de la tarde de aquel 1 de noviembre y el cuerpo de los tres niños, Abdelfacta de 5, Alí de 7 y Jalil de 9 flotaban en lo que sería su última morada en vida.

La noticia rápidamente se difundió entre las personas que pasaban por el lugar. Los Kifafi eran muy conocidos, por lo que no costó mucho identificarlos y darle inmediato aviso a sus padres.

La tragedia se apoderó de todo San Antonio. Uno de los clanes familiares más tradicionales había sido presa de un fatal accidente en uno de los esteros que a menudo causaba problemas de inundaciones en las poblaciones aledañas.

Los funerales de los menores se llevaron a cabo dos días después y casi todos los sanantoninos, quizás por los dramáticos hechos acaecidos y por las consecuencias fatales, colmaron el Cementerio Parroquial aquella fría tarde primaveral.


El comienzo de la verdadera leyenda

Martes 28 de noviembre de 1946. Un agricultor de Tejas Verdes sale a buscar a algunos de sus animales, los que habían estado todo el día pastando. Como buen conocedor del campo y de sus pertenencias, este hombre se da cuenta de que le faltan dos cabritos que recién habían nacido. No les da importancia confiado que llegarán al otro día, pues como caminaban poco, estarían cerca del predio.

Miércoles 29 de noviembre de 1946. Este campesino de quien sólo se conoce su apellido, Márquez, inicia una nueva búsqueda de los animales. Cerca de la playa de Llo Lleo avista unos bultos tirados en el suelo. Márquez se imagina que es ropa, por lo que se acerca para ver en qué estado se encuentran.

Su sorpresa es gigantesca cuando se da cuenta que eran sus dos cabritos recién nacidos quienes yacían si vida en la arena llolleína. Lo raro es que no presentaban ninguna herida, sólo dos pequeños agujeros en sus cuellos.

Así avanzaron los días, las semanas y los meses y más animales aparecían muertos. Curiosamente eran siempre en el mismo sector: entre el Estero San Pedro y la playa de Llo Lleo.

Así comenzaron las suspicacias por parte de los vecinos, quienes aprovechando la conjetura de la muerte de los Kifafi, los culpabilizaron de salir de sus tumbas y chuparles la sangre a los animales. Para todo San Antonio, los Kifafi habían pasado de ser unos inocentes niños muertos por inmersión a unos sangrientos y aterradores vampiros.

La familia, obviamente no dio lugar a los acontecimientos, pues era ilógico que en pleno siglo XX se hablase aún se seres bebedores de sangres. Pero debido a la efervescencia dada en la época y la presión ejercida por la misma familia hacia los padres de Alí, Jalil y Abdelfacta, don Elías y doña Guillermina, aceptaron exhumar los cuerpos de sus pequeños hijos.

Luego de realizados los procedimientos, toda la ciudad se enteró de lo que para muchos eran pruebas irrefutables que los Kifafi salían por las noches a matar animales: sus cabellos estaban más largos, al igual que sus uñas y sus dientes más aguzados. Además sus zapatos estaban gastados en las suelas.

Se inició con ello una suerte de caza de brujas con toda la familia. Los Kifafi debieron recluirse en su hogar de Llo Lleo para no ser objeto de golpes ni ataques por parte de los enardecidos sanantoninos que creían que toda la familia era vampiro.

La noticia trascendió las fronteras de nuestro puerto y eran decenas los periodistas de la época que hacían guardia día y noche en las afueras del Cementerio Parroquial para captar el instante exacto cuando los niños salieran de sus tumbas.

Incluso se desarrollaron romerías desde la Caleta Pacheco Altamirano y la plaza de armas de San Antonio para ir en busca de los vampiros asesinos que atemorizaban a las personas y mataban animales.

Eñ 31 de octubre del 2006 se cumplieron sesenta años desde la muerte de Alí, Abdelfacta y Jalil y su presencia entre los sanantoninos parece incrementarse, pues a menudo rondan los rumores que en la playa de Llo Lleo y en los bosques cercanos al Estero San Pedro se pasean tres niños, con sus atuendos negros, sus zapatos gastados, sus cabellos largos y sus dientes afilados, por las frías noches que acompañan una historia que lejos de disiparse está más presente que nunca.

Especialmente porque hoy es muy probable que cuando alguien divague por el sitio donde encontraron la muerte los menores, se encuentre cara a cara con la leyenda más sombría e intrigante de San Antonio.

Las súplicas y gritos que aún retuercen los pasillos de la ex Escuela 1 de San Antonio


En los albores del siglo XX, Chile se regocijaba por los excedentes del salitre y su crecimiento era superior al de cualquiera de sus vecinos sudamericanos. San Antonio, un pequeño aunque productivo puerto de la Zona Central del país, comenzaba a percibir la atención de todos aquellos navegantes que por una u otra razón recalaban en un pequeño terminal portuario que, dentro de sus ventajas, contaba con estar a sólo tres días de la capital, Santiago.

Superada la violenta Revolución de 1891 y que había terminado violentamente con el periodo presidencial de José Manuel Balmaceda, la nación poco a poco recobraba su tranquilidad y entraba a un periodo político más calmo, aunque no por ello menos conflictivo y complejo.

La población sanantonina veía cómo día a día se sumaba a su fauna parroquiana cientos de extranjeros que, atraídos por las extensas praderas y el verdor de los cerros, hacía suya una morada a pasos del Océano Pacífico.

Cada domingo albergaba las más tradicionales prácticas de la época, como pasear por la Plaza de Armas, comprar en algún emporio para preparar el almuerzo con los amigos o visitar obligadamente la botica cuando uno de los niños de la casa se veía afiebrado.

San Antonio sonreía al paso del progreso de Chile y de una ciudad que a instancias del puerto, sabía que no tardarían en llegar los días en que se acortarían las brechas con los grandes centros urbanos como Santiago o Valparaíso.

Sin embargo, la naturaleza –quizás celosa de esa prosperidad o queriendo decirnos que los humanos no tenemos la capacidad para desafiarla- tramaba un golpe mortal contra nuestra ciudad, la que si bien no fue la más perjudicada, pasará a la posteridad como una de las más significativas por la tragedia que la azotó.

Los sanantoninos despertaron repentinamente la madrugada del lunes 10 de agosto de 1906. Un fuerte movimiento perturbó el sueño de las casi 9 mil personas que habitaban la ciudad. No hubo mayores daños, pero el susto hizo impacientar a quienes valoraban la tranquilidad de una zona extensa en playas y abundante en vegetación.

Durante la jornada laboral de la semana que se iniciaba, se volvieron a sentir ciertas oscilaciones terrestres, las que no dejaban de ser un aviso y permitían intuir que algo asomaba como peligroso. Así continuó el martes, el miércoles y el resto de la semana. Pequeños movimientos telúricos que con el pasar de los días fue aminorando la capacidad de asombro de los habitantes de San Antonio. Para ellos, no era más que “temblorcitos” inocuos.

El domingo 16 de agosto de 1906, todo San Antonio despertó radiante, con un sol que invitaba a salir de las casas y a visitar los sectores cercanos al muelle de pescadores. El peregrinar de los sanantoninos era libre hasta que al mediodía en punto, había una cita inexorable con la fe. La misa dominical vespertina era un compromiso inalterable que ningún parroquiano siquiera pensaba en desobedecer. Familias completas llegaron hasta la iglesia principal de nuestra ciudad, la que si bien no era de las dimensiones de las apoteósicas catedrales santiaguinas o porteñas, era un centro de reunión obligado de los creyentes, quienes no cejaban en estar por unos instantes cerca de Dios.

Tal fue la concurrencia de aquel día, que mucha gente a pesar de llegar diez minutos antes, tuvo que apreciar la palabra del Evangelio de pie o en las puertas de la iglesia. Como nunca, la comunidad se daba cita en la casa del Señor.

Cuando el párroco les dio la bienvenida a los feligreses, se sintió un leve temblor, el que pasó a ser una anécdota más de aquella “oscilante” semana, por lo que no representó mayor preocupación para los creyentes, salvo un par de niños que se asustaron y comenzaron a llorar, aunque rápidamente las madres los hicieron callar, prometiéndoles comprar una paleta de dulce a lo que terminara la misa.

Poco a poco se sintieron más temblores, aunque la persistencia de éstos a través de los días previos, no permitía dimensionar lo que se avecinaba. Como dijimos anteriormente, aquel centro religioso nunca había visto tanta gente como ese día.

Muchos de los asistentes había llegado para conmemorar a la Virgen de la Inmaculada Concepción, para pedir por sus parientes enfermos, o simplemente para que les concediese salud y felicidad. No obstante, una cantidad considerable, para que los movimientos de la tierra experimentados en el último tiempo no produjesen una tragedia.

Eran las 19:25 de la tarde cuando un violento y ensordecedor ruido interrumpe la prédica del sacerdote que oficiaba la misa. Éste eso sí, venía acompañado por un violento sismo que con el pasar de los segundos se fue intensificando hasta alcanzar la terrorífica cifra de 8.6 grados Richter. En Chile por primera vez se producía un terremoto de esas características y aquella cifra consolidaba a esta parte del mundo como una de las más vulnerables a los movimientos telúricos. Valparaíso, el puerto vecino, se izaba como el epicentro de la catástrofe.

El escenario era dantesco, los cientos de fieles que habían llegado con sus mejores prendas hasta veinte minutos antes de que se iniciaran los oficios, y que ocupaban los primeros asientos, sólo observaban a un mar de gente antes que ellos que se pisaban unos a otros intentando salir.

La masiva concurrencia a la misa dominical vespertina había hecho estragos. Quienes se encontraban de pie, bloquearon las dos enormes puertas de madera que separaban la iglesia de la calle y por ende a las personas que intentaron en vano escapar de los derrumbes que se podían percibir ya por la fuerza del sismo.

Innumerables imágenes, cuadros, candelabros y luces cayeron sobre los desesperados feligreses que morían aplastados por quienes trataban con desesperación salir a como diese lugar de la casa de Dios.

El terror paradójicamente había llegado hasta el mismo hogar del Señor y no había tenido contemplación con nadie. No importaba si eran mujeres, niños, ancianos o simplemente individuos que había llegado hasta el sitio a orar o agradecer por algún favor concedido.

Niños aplastados por largos bancos de madera yacían inconscientes ante el pavor de sus padres, que nada podían hacer para salvarlos, porque la avalancha humana era más poderosa que la posibilidad de prestarles ayuda.

Cientos de cuerpos estaban completamente destrozados y cercenados por los contundentes elementos que se desprendieron desde el techo y de las paredes de aquella añosa iglesia. No hubo oportunidad de salir, no hubo oportunidad de sobrevivir.

Según los datos de la época más de 150 personas perdieron la vida y tan sólo unas 30 tuvieron la chance de contarle esta terrorífica experiencia a sus familiares. Nunca en San Antonio había muerto tanta gente como esa vez. Aquel día, la vida se había enemistado con nuestro puerto.


CONSTRUCCIÓN DE ESCUELA 1

A pesar de lo difícil que era olvidar y sobrellevar el dolor por aquella tragedia, las autoridades de aquellos años decidieron construir sobre los escombros de la iglesia, una escuela, la que albergara a una cantidad importante de niños que recibirían instrucción, de acuerdo a los nuevos planes educativos que se estimaban por el Gobierno Central.

Así se edificaron las nuevas instalaciones de un complejo educativo que se pasó a llamar Escuela 1, la que recibió a miles de niños de San Antonio. A la inauguración de esta escuela años después del terremoto de 1906, asistió hasta el Presidente de la República de ese entonces, don Pedro Montt Montt.

Con el correr de los meses y ya plenamente en funcionamiento, se echó a correr el rumor que algo ocurría en el subterráneo del centro educativo. Profesores y apoderados adujeron que se trataba de la imaginación de los niños, quienes en varias ocasiones les habían dicho que se escuchaban ruidos extraños.

Cada vez eran más los alumnos y hasta profesores que llegaron a escuchar sollozos de guaguas, gritos desgarradores de hombres y terroríficas súplicas de madres buscando a sus hijos. El subterráneo de la Escuela 1, y en el que se realizaban clases normales, pasó a ser un lugar tabú para muchos y un castigo ejemplificador para los desordenados.

El pavor se acrecentó con los años, pues los ruidos no cesaban y las experiencias de algunos estudiantes daban crédito que algo ocurría. Muchos profesores se negaron por años a hacer clases en dicho sector, por las inclementes voces que distorsionaban el ambiente.

Pero, ¿desde dónde provenían esos gritos? La respuesta fue un dilema muy difícil de dilucidar, aunque cuando un profesor de historia les contó a un grupo de alumnos que antes en esos mismos terrenos había existido una iglesia que había sucumbido ante un fuerte movimiento sísmico y que había perecido cientos de personas, la respuesta no tuvo más disyuntivas.

A lo largo de las generaciones, cada curso que pasó por aquellas aulas del subterráneo estuvo en contacto con las voces que le imprimieron un dejo de misticismo a aquella escuela.

Con la implementación de nuevas y modernas obras, la Escuela 1 dejó de funcionar y aquel mito de las voces se perpetuó en nuestra ciudad. Varias fueron las generaciones que escucharon a diario a bebés sollozando sin cesar, a niños buscando a sus mamás y a personas adultas rogando por ayuda.

Hoy, la estructura física de la Escuela 1 sigue allí y al parecer también las tenebrosas y escalofriantes voces que acompañaron a este centro educacional desde su construcción, pasando por sus años dorados y hasta ahora que ya no presta servicio.

La Escuela 1 ya no existe y es sólo un hermoso recuerdo para aquellos que tuvieron la oportunidad de estudiar allí, pero el súplico y el ruego de las personas que yacen enterradas bajo esas toneladas de concreto parece no difuminarse.

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